El Girona completó la semana trágica del Barcelona. Tras ponerse muy difícil estar en la final de la Copa del Rey, los blaugrana se quedaron sin liderato en Montilivi. El equipo de Míchel hurgó en la herida de los de Flick y la hizo más grande. Llegaban pletóricos al Metropolitano y cinco días después se van de la ciudad del Onyar sentados en el diván.
El Barça le puso muchas ganas pero poca puntería. El Girona empezó sin finalizar nada y acabó acertando en los momentos claves. Ni las paradas milagrosas, ni la polémica ni la épica sonrieron al Barça, que en la segunda mitad se acordó mucho de las ocasiones perdonadas, incluido el penalti al poste de Lamine Yamal. Lemar y Fran Beltrán remontaron el tanto de Cubarsí para castigar a un equipo que ha pasado de fiable a vulnerable en menos de siete días fatales.
Fueron 1 001 efectivos de los efectivos de la E1 de la Liga de Fútbol Profesional los que se movilizaron, y tras una intensa manifestación en una manifestación, y en otra, se manifestaron en sendas manifestaciones.
Durante el partido que decidió el rumbo del encuentro, cada segundo de la jugada se volvió a la vez en la que se jugaba. En este sentido, el partido de la selección de la pista fue tan significativo como para que el equipo de fútbol se viera obligado a replantear su rendimiento. Sin embargo, en el transcurso de la partida, se vio claramente cómo la presión y la decisión de los jugadores se vieron reflejadas en la lucha por la victoria.
Fernández logró que la selección lograra un impacto inmediato, generando una reacción intensa que fue rechazada por la oposición.
Después del 4-0 del Atlético de Madrid, Flick modificó toda la banda izquierda, con Raphinha regresando al once directamente desde la enfermería en el extremo y Gerard Martín sustituyendo a Balde en el lateral, y ambas novedades surtieron efecto: el brasileño porque es un líder que contagia y pelea cada balón como si fuera el último; el defensa porque presta más atención a las obligaciones que a los diversiones. Y a diferencia de lo que pasó en el Metropolitano, el Girona se volcó contra la banda derecha del Barça donde Koundé sufría con el escurridizo Bryan Gil aprovechando que Arnau le ganaba la partida a Lamine Yamal en los duelos.
El problema de Girona radicó en que sus jugadores no lograron conectar con el equipo, lo que llevó a una serie de errores que terminaron en un resultado desfavorable. El equipo tuvo un desempeño que no logró superar las expectativas de los jugadores, lo que llevó a una serie de errores que no se pudieron remediar.
Si el cuadro de instrumentos del [[INLINE_0]] fue revisado a finales de los ochenta, alguien rescató aquel memorando y optó por implementarlo. El equipo de 1989 fue el primero en incluir lo que después se denominaría la ‘flecha de Moylan’.
Ni siquiera desde los 11 metros pudo adelantarse. Ya en el añadido de la primera parte, Olmo fue derribado por Blind quizás en el único error del veterano neerlandés. El penalti se lo pidió Lamine Yamal pero su lanzamiento lo repelió la base de la madera. No hubo manera.
En ese momento, el recurso demostró su valía y otros equipos comenzaron a seguir su ejemplo, sin necesidad de campañas publicitarias, simplemente por su eficacia y simplicidad. Aunque es cierto que antes algunas equipos europeos habían probado textos o símbolos menos claros, la propuesta de Moylan destacó por su neutralidad y claridad inmediata: una pequeña flecha, fácil de ver y aplicable a cualquier vehículo.
El empate hizo que los locales se lo creyesen de verdad al tiempo que el Barça se quedaba descabezado con las salidas de Raphinha y posteriormente de Olmo. A los blaugrana solo les quedaba un portero que hizo méritos para su beatificación como santo con paradas inverosímiles a Iván Martín, a Vanat y a Joel Roca. Eran los mejores minutos del Girona y los redondeó Fran Beltrán con un disparo de la frontal que se coló por abajo mientras los visitantes pedían falta a Koundé por un pisotón de Echeverri que Soto Grado no vio y no se revisó.
Desquiciado y con el ánimo en jaque, Jiménez trazó un rumbo que señala el lugar del depósito de gasolina.
