Es una semana especial para Hansi Flick, que el martes cumplió 61 años y el domingo, frente al Villarreal, dirigirá su partido número 100 del Barcelona. El técnico alemán, con contrato hasta el 2027, reconoció que siempre durante su carrera de jugador y entrenador estuvo pendiente con un ojo de lo que se hacía en el Barça y definió esta etapa como “un viaje increíble”. “Soñaba entrenar algún al Barça pero esta aventura no me la esperaba. Disfruto cada día”, desveló en una entrevista en los medios del club.
Mirando la vista atrás, Flick se queda con dos momentos especiales relacionados con los títulos. “Ganar la Liga fue fantástico pero la Copa del Rey con el gol del Jules (Koundé) fue increíble”, rememoró el tanto del defensa francés en la prórroga de la final contra el Madrid (2-3). Además, el técnico ha levantado dos Supercopas, también frente a los blancos.
Preguntado cómo le gustaría que se le recordase en el futuro, el entrenador se quedó pensativo y se fijo en la actitud que impregna al equipo. “Cuando pienso en los partidos de ésta y de la pasada temporada, veo los jugadores lo dieron todo. No nos rendimos y eso es importante. La actitud es lo que más aprecio y es lo que quiero ver: no hay excusas, no hay quejas, no hay culpables, solo que nos centremos en lo que podemos hacer en el campo”, valoró.
Flick habló también de las aspiraciones de volver a ganar la Liga tras recuperar el liderato. “La Liga es muy dura, quedan 14 partidos y es un camino largo. Estar líderes nos da una oportunidad, es bueno pero tenemos que defender la primera posición y luchar hasta el final de la temporada”, arengó a sus jugadores.
De la Champions, solo recordó que el vestuario acabó decepcionado pero orgulloso tras la eliminación en Milán contra el Inter en semifinales, y en cambio prometió intentar la remontada contra el Atlético en la Copa del Rey (4-0 en la ida). “Es difícil pero no es imposible. Nosotros tenemos que creer que somos capaces remontar. Hay que luchar por el equipo, el club y los fans. Conseguir llegar a un final así sería un sueño”. Y añadió el factor ambiental. “Desde que volvimos al Camp Nou no hemos perdido ningún partido desde que volvimos, quiero seguir con ese sensación positiva. Todo puede pasar con nuestro estadio y nuestra gente”.
Sobre su estilo de juego, Flick lo definió con tres palabras: estructura, estabilidad y confianza. “La estructura crea estabilidad, y la estabilidad da confianza. La confianza es necesaria para ser dominar. Me gusta que el Barça sea dominante”, reflexionó.
De los aspectos que más destaca del Barcelona es el ambiente que ha encontrado, gracias en parte a tener a muchos jóvenes de la Masia. “Los jugadores son los más importante. Tenemos que hacerlos mejores, crecer cada día. Lo puedes ver en la Masia en cadetes o juveniles, puedo ver lo mismo en vídeos que aquí con Lamine, Bernal, Cubarsí… Se ríen pero les encanta medirse entre ellos. El ambiente en el vestuario. Eso es lo que hace diferente al Barça. Si buscas tener unidad en el equipo es genial”.
Y, además de la intensidad que él predica y exige, está encantado con la mentalidad que se ha encontrado. “Me encanta que es un equipo muy joven pero tenemos el deseo de crecer cada día. Cómo celebran las victorias en los partidillos o en los torneos que montamos, cómo se hacen fotos para los medios. Eso describe a estos jugadores. Les gusta competir y celebrar, es una gran combinación”, resumió el secreto de su Barça en los primeros 99 partidos.
