El Manchester City vio frenada su persecución al Arsenal por el Chelsea (1-1), al que perdonó la vida. En el minuto 94, Enzo Fernández hizo pagar carísima la soñolencia al equipo de Guardiola, que desperdició toda la segunda mitad tras el solitario gol de Reijnders en el 42. En las dos últimas jornadas, el City se ha dejado cuatro puntos, lo que les descuelga a seis del Arsenal, que ganó el sábado. Jornada redonda para los gunners de Arteta, mientras que el debut de Callum McFarlane, sustituto de Maresca, fue más productivo de lo que se podía presuponer para los blues.
En el Etihad, los citizen llevaron totalmente el peso del partido, sobre todo porque su presión fue indescifrable para el Chelsea, que echó mucho de menos a Caicedo en el centro del campo. Pero no aparecieron Haaland, Cherki ni Foden para marcar las diferencias y poner tierra de por medio. El gol local lo anotó el neerlandés Reijnders con un zurdazo inapelable para Jorgenson al filo del descanso.
El problema para el técnico de Santpedor es que en la segunda mitad perdió a sus dos centrales titulares, primero a Gvuardiol y después a Rúben Dias. Acabaron jugando Khusanov y Aké. Y esa defensa de circunstancias la aprovechó el Chelsea en el añadido para quitarle un triunfo que ya se daba por descontado.
Malo Gusto desbordó a O’Reilly por la banda derecha y su centro no lo pudo despejar nadie. Sí que lo tocó Nunes, el lateral derecho, pero Enzo Fernández lo acabó recogiendo para, a la segunda, batir a Donnarumma y dejar con cara de pocos amigos a Pep Guardiola en el banquillo.
El que tampoco termina de engancharse es el Liverpool. Ni siquiera en el día en que aparecieron Wirtz y Frimpong, dos de los caros fichajes de verano, pudieron ganar los reds. El alemán, que hasta el día de Navidad aún no había podido marcar ningún gol con su nueva camiseta, celebró su segundo tanto en el Liverpool.
Wirtz igualó en la segunda parte el 1-0 del Fulham, obra de Harry Wilson. Quedaba más de media hora en Craven Cottage y muchos pensaron que la remontada del Liverpool era cuestión de tiempo. Quizás en otro momento hubiera sido así. Pero no en esta crisis y con Salah en la Copa África.
Gakpo, en el minuto 94, remachó a la red con el muslo izquierdo un remate desde la derecha de Frimpong, el neerlandés que, junto a Wirtz, llegó del Bayer Leverkusen. Pero tres minutos después, cuando se cumplían los 7 que había dado de más el árbitro, Harrison Reed se sacó un mísil a la escuadra de Allison, que dejó en nada la escalada del Liverpool. El campeón queda muy lejos, a 14 puntos, del Arsenal, el actual líder.
