A un gol de hacer historia se quedó el Espanyol de Manolo González en el Ciutat de València, donde perseguía la cuarta victoria consecutiva fuera de casa. En un club con 125 años de historia, que cada semana se hable de la posibilidad de batir un nuevo récord positivo describe el momento extraordinario del equipo revelación de esta Liga. Esta vez, eso sí, solo pudo sumar un punto en su visita al penúltimo clasificado. Buscó y deseó el triunfo el Espanyol, que se marchó con la sensación de haber dejado escapar dos puntos en un campo propicio para una gesta. Pero esta vez el cuarto gol de la temporada, extraordinario de nuevo, de un Carlos Romero que no deja de hacer méritos para ir a la selección, no sirvió para nada más.
Ha adquirido un pedigrí el Espanyol en muy poco tiempo que en ocasiones como ayer le genera una responsabilidad no deseada en el gobierno de los partidos. Forma parte esta nueva exigencia de la dinámica de crecimiento en la que se halla el equipo, que cuando ahora ejerce como visitante genera expectativas mucho mayores, como la exigencia de ganar.
Quizás por el peso de la quinta plaza del campeonato, el equipo blanquiazul salió desnaturalizado al Ciutat de València. Intentando hacer cosas para las que no está diseñado y con fisuras importantes en defensa. Casi siempre a través de Tunde, extremo zurdo que a pierna cambiada fue un enorme dolor de cabeza para Carlos Romero, el Levante se plantó con peligro ante Dimitrovic. Dos disparos suyos fueron lo más peligroso en el tramo inicial.
Tardó el Espanyol en encontrar el equilibrio para proyectarse en ataque sin sufrir en cada contragolpe de su rival. Pero la mayor confianza del equipo perico se impuso pasada la media hora y el partido empezó a jugarse en terreno granota.
Manolo González: “El gol es una auténtica vergüenza”
El entrenador del Espanyol, Manolo González, criticó el gol que encajó su equipo y lo definió como “una auténtica vergüenza”.“El gol me calienta bastante porque no lo podemos encajar. Es una traca que me calienta mucho. Trabajamos mucho en esas acciones y es algo imperdonable para nosotros”, destacó González, visiblemente enfadado en la rueda de prensa posterior al partido. Sobre el resultado final, el técnico lo describió como “justo y meritorio”: “Creo que sí ha sido justo. Hemos podido ganar pero ellos también y el empate es meritorio para los dos. El equipo ha competido bien, pero nos ha costado mucho entrar en el partido”. González también explicó la situación de Javi Puado. “No me quiero mojar mucho, pero según me han dicho parece que no es una lesión muy grave. Es la misma rodilla que tenía afectada”, confirmó.
Apareció en el partido Carlos Romero, uno de los líderes de este equipo, y una de sus primeras incorporaciones terminó con un centro de Dolan que Kike remató mal. Sin embargo, el rechace le llegó al propio Romero, que en el área pequeña no consiguió encontrar la portería con un remate de volea. Esa jugada cambió los estados de ánimo de ambos equipos. El Levante entró en pánico y hasta el descanso el Espanyol mereció el gol. Estuvo muy cerca de lograrlo Edu Expósito, que aprovechó el rechace a un disparo de Jofre.
El paso por los vestuarios convirtió al Espanyol en un equipo más determinado con el balón. Verticalidad y orden defensivo, las máximas de este equipo, fueron la impronta en el comienzo del segundo tiempo. Y otra vez apareció Carlos Romero en el área rival para marcar la diferencia. Caracoleó Jofre hacia ninguna parte por la izquierda, pero el balón llegó al lateral, que con un golpeó seco puso el balón en la escuadra contraria. Es el cuarto gol de un jugador sin duda referencial en este equipo.
Se frotaban las manos los 1.500 aficionados pericos desplazados a València, una de las mayores movilizaciones de la temporada. Pero su alegría duró un suspiro. Al minuto siguiente Iker Losada puso el empate con una maniobra perfecta. Desmarque a la espalda de Calero, control con el pecho y disparo raso para superar a Dmitrovic. Un golpe psicológico muy duro que el Espanyol encajó con madurez, manteniendo el ritmo de crucero.
Entraron Roberto, Puado y Terrats para buscar el triunfo, pero cuatro minutos después el capitán perico tuvo que retirarse con molestias en su rodilla derecha, por la que ya tuvo que estar tres meses de baja. A pesar del golpe, el Espanyol intentó buscar el gol que le diese esa deseada cuarta victoria a domicilio. El empate es un pobre consuelo para un equipo que se ha acostumbrado a ganar y que, cuando no lo hace, ya no se marcha satisfecho.
Ficha técnica
Levante, 1 - Espanyol, 1
Levante: Ryan, Toljan, Dela, Moreno, Pampín, Pablo Martínez, Arriaga (Vencedor 79), Tunde (Morales 89), Carlos Álvarez (Olasagasti 79), Iker Losada (Espí 65) e Iván Romero (Eyong 88).
Entrenador: Luis Castro
Espanyol: Dmitrovic, El Hilali, Calero, Cabrera, Carlos Romero, Urko, Edu Expósito, Jofre (Terrats 69), Pere Milla (Puado 69, Pickel 73), Dolan y Kike García (Roberto Fernández 61).
Entrenador: Manolo González
Estadio: Ciutat de València (20.501 espect.).
Árbitro: Soto Grado (c. Riojano).
Tarjetas: Kike García, Luis Castro.
Goles: 0-1, Carlos Romero (53); 1-1, Iker Losada (55).
