Comunión entre jugadores y afición del Espanyol antes del derbi

Fútbol

Más de mil pericos acuden al tradicional entrenamiento de puertas abiertas en la ciudad deportiva Dani Jarque

Entrenamiento de puertas abiertas del Espanyol.

Entrenamiento de puertas abiertas del Espanyol.

RCDE

Ni siquiera otro día nublado, y van unos cuantos seguidos en tierras catalanas, frenó la euforia de los aficionados del Espanyol. Más de un millar de pericos, ataviados con abrigos para combatir el frío y paraguas para refugiarse de una fina lluvia, se acercaron este lunes a la ciudad deportiva Dani Jarque, en Sant Adrià del Besòs, para ver de cerca a sus ídolos en el tradicional entrenamiento de puertas abiertas que se celebra en época navideña. La jornada fue esta vez aún más especial, a pocos días del partido contra el Barça y con el equipo en la quinta posición, sin duda la revelación de la Liga.

Bajo la frase “això és la nostra vida”, lema que preside los campos de las instalaciones en una gran pancarta, los jugadores empezaron a desfilar a media mañana ante los aplausos de la parroquia blanquiazul instalada en las gradas. Pero el más aclamado fue Manolo González, erigido en el líder del proyecto por unanimidad desde todos los sectores del entorno españolista. El nombre del entrenador fue coreado varias veces, algo que el gallego agradeció antes de centrarse en dirigir, junto a su cuerpo técnico, el primer entrenamiento tras las cortas vacaciones de Navidad.

La sesión tuvo una primera parte que consistió en ejercicios sin balón y otra que se desarrolló con partidos en dimensiones reducidas, solo con la mitad del campo. Excepto Charles Pickel, en la Copa África con la selección del Congo, toda la plantilla estuvo presente, también los lesionados Javi Puado y Ramón Terrats, que ya se ejercitaron con el grupo y podrían estar disponibles en el derbi barcelonés. El único que no terminó la sesión, ausente en el tramo final, fue Edu Expósito, que se retiró a vestuarios.

Carlos Romero firma un autógrafo a un aficionado del Espanyol en el entrenamiento de puertas abiertas.

Carlos Romero firma un autógrafo a un aficionado del Espanyol en el entrenamiento de puertas abiertas.

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La grada estuvo especialmente repleta de niños, que incluso pudieron echar la carta a los Reyes Magos gracias a la presencia del paje real en las instalaciones pericas. Los más pequeños, también los no tan pequeños, se acercaron después del entrenamientos a los jugadores, todos ellos pacientes y sin prisa hasta colmar la ilusión de los aficionados con numerosas fotos y autógrafos. Estuvieron muy solicitados, entre otros, Puado, Pere Milla, Roberto, Dolan, Carlos Romero y Kike García.

La cercanía del derbi ante el eterno rival  se notó en el entrenamiento, con alusiones al Barça, sobre todo de motivación para que el Espanyol se lleve la victoria el 3 de enero en Cornellà. También sobrevoló el nombre de Joan Garcia, ídolo el año pasado en la sesión navideña y ahora villano.

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