Alphabet, la matriz de Google y YouTube, ganó 132.170 millones de dólares en el 2025, unos 112.000 millones de euros, lo que supone un 32% más respecto al año anterior. La compañía se ve impulsada por sus servicios en la nube y por el desarrollo de la inteligencia artificial (IA). La apuesta, con un gasto disparado, se está traduciendo ya en mejoras del beneficio palpables.
La facturación acumulada de la tecnológica estadounidense marcó un récord de 402.836 millones de dólares -342.000 millones de euros-, un 15% más. “Estamos viendo cómo nuestras inversiones e infraestructura en IA impulsan los ingresos y el crecimiento en todos los ámbitos”, señaló el consejero delegado, Sundar Pichai, este miércoles a última hora. El lanzamiento del modelo Gemini 3 ha ayudado a Google a ganar terreno en la guerra de la IA. La situación contrasta con hace un año, cuando los inversores creían que Alphabet se estaba quedando atrás en la carrera de la inteligencia artificial.
La empresa ha mejorado rápidamente su modelo Gemini y lo ha integrado en todos sus productos, un esfuerzo que ha requerido una inversión ingente en centros de datos y chips para la mejora del modelo y el servicio al cliente. La buena respuesta sirve de base para aumentar su inversión: el gasto en capital podría duplicarse este año, hasta los 175.000 o 185.000 millones de dólares. Es más de lo anticipado por los analistas, lo que ha dejado caídas superiores al 1% en sus acciones tras el cierre del mercado y la publicación de las cuentas.
Pichai afirmó que la aplicación Google Gemini, que compite con ChatGPT de OpenAI, superó los 750 millones de usuarios activos mensuales a cierre del ejercicio, aún algo por detrás de los 800 millones de su rival, según las cifras que ha ido publicando.
En el cuarto trimestre del año, el más seguido en Wall Street, el negocio de la nube de la empresa registró un crecimiento espectacular, con un aumento del 48% hasta alcanzar los 17.700 millones de dólares, superando las expectativas de los analistas. Esto supuso el ritmo de crecimiento más rápido en más de cuatro años.
Del lado negativo, el apartado de “otras apuestas”, como la unidad de vehículos de conducción autónoma Waymo redujo ligeramente sus ingresos, de 400 a 370 millones, y triplicó sus pérdidas operativas, hasta 3.617 millones.

