EE.UU. Y China amenazan la posición de las farmacéuticas europeas.

En primera plana: el porvenir de Europa en farmacia

Las medidas fomentadas por Trump y el avance del I+D en China ponen en duda el liderazgo de Europa como modelo de la industria.

An employee works on a production line during a press tour of the new biotechnology production facility at the industrial site of French pharmaceutical group Sanofi in Le Trait, southwestern France, on November 27, 2025. (Photo by LOU BENOIST / AFP)

Técnicos en unas instalaciones de Sanofi en

LOU BENOIST / AFP

Las Claves

  • Donald Trump presiona a farmacéuticas europeas como AstraZeneca y Sanofi para invertir miles de millones en plantas de fabricación estadounidenses.
  • La norma de Nación Más Fav

Davos, miércoles 21 de enero. Durante el transcurso del Foro Económico Mundial. Donald Trump acumulaba ya por encima de 40 minutos de intervención. Previamente había presumido de su gestión económica, prometió un periodo de esplendor para Venezuela y planteó la posibilidad de integrar Groenlandia en Estados Unidos. Súbitamente, comenzó a parodiar a Emmanuel Macron empleando un acento francés bastante tosco al referirse a las conversaciones con el mandatario galo sobre el incremento del coste de fármacos novedosos bajo su plan Most Favoured Nation (MFN, que en español se interpreta como ‘Nación Más Favorecida’).

“’No, no, Donald, no lo haré’. Y le dije: ‘Sí, lo harás al 100%’. ‘No, no. Donald, no lo haré’. Le dije: ‘Sí, lo harás al 100%’. Él dijo: ‘No, no, no, me estás pidiendo que lo duplique’. Le dije: ‘Emmanuel, llevas 30 años aprovechándote de Estados Unidos con medicamentos recetados. Deberías hacerlo, y lo harás, no me cabe duda. De hecho, estoy 100% seguro de que lo harás’”, manifestó Trump en un instante que desconcertó a los asistentes por una insensatez que casi resultaba graciosa. Pero, en lugar de ser algo pasajero, el discurso de Trump suponía un riesgo verdadero para Europa: las pautas del mercado para este sector se han visto alteradas.

El capital para el rubro fabril que Trump ha recaudado de las potentes firmas de medicamentos de Europa para paliar las consecuencias de los impuestos aduaneros llega a 140.000 millones de euros.

La nueva etapa del empresario de bienes raíces podría complicar seriamente al sector farmacéutico de Europa. Inicialmente, mediante el requerimiento de desembolsos masivos a las firmas del continente para evitar el incremento de gravámenes sobre sus mercancías. Durante el ejercicio previo, AstraZeneca, Novartis, Roche y Sanofi acordaron con EE.UU. Ejecutar proyectos por 140.000 millones de euros destinados a expandir sus plantas para agrupar los procesos de fabricación en dicho territorio. Al considerar el capital prometido por laboratorios estadounidenses y de otras regiones globales, el monto se aproxima a los 300.000 millones de dólares.

En segundo lugar, mediante la norma de la nación más favorecida (MFN) en el intercambio global, la cual facilita que el coste de un producto se iguale al mínimo establecido en cualquier nación. EE.UU. Estima que subvenciona el desarrollo tecnológico global al abonar tarifas superiores a las de otros estados industrializados, por lo que busca reducir sus costes actuales. Trump ha suscrito diversos pactos específicos con laboratorios tales como Novo Nordisk, Eli Lilly o AstraZeneca, aunque pretende avanzar más y demanda que Europa incremente sus propios precios para colaborar. No obstante, la industria afirma que tal disposición no logrará el impacto previsto y que posiblemente resulte en que las compañías distribuyan aún menos medicamentos innovadores en Europa, evitando así establecer precedentes de precios reducidos antes de sus negociaciones con EE.UU.

El sector farmacéutico de Europa, uno de los pilares económicos de la región, ha visto mermado su esplendor. “Europa era la farmacia del mundo y desarrollaba la mayoría de los fármacos. En tres décadas este escenario se ha ido erosionando y ahora desarrollamos uno de cada cinco”, comentaba el máximo responsable de Almirall, Carlos Gallardo, recientemente durante Matins Esade. La brecha respecto a EE.UU. Continúa ampliándose y, además, China se ha consolidado en solo 15 años como un centro neurálgico para la industria. Un ejemplo ilustrativo es la compañía británica AstraZeneca, la cual ha suspendido proyectos por 700 millones en Reino Unido como respuesta a la escasa compensación por la innovación, mientras que esta semana comunicó 15.000 millones de inversión en China para el periodo hasta 2030.

A comienzos de los 2000, Europa lideraba mundialmente el volumen de ensayos clínicos y mostraba cifras parejas en el hallazgo de nuevas entidades químicas, según la federación EFPIA. Actualmente, se sitúa por detrás de Estados Unidos y de China. Juan Yermo, director general de Farmaindustria, aclara que este paulatino retroceso de Europa es multifactorial, aunque resalta sobre todo el descenso de la inversión. “En 2024, EE.UU. Invirtió un 50% más en I+D que Europa, por encima de los 80.000 millones de dólares. El peso de los países europeos en este aspecto se ha reducido en un 25% en tres décadas”, manifiesta. La investigación de EY Gasto de los países de altos ingresos en medicamentos innovadores indica que el gasto en estos fármacos respecto al PIB per cápita en 2023 posicionaba a Estados Unidos al frente de la lista con un 0,78%, frente al 0,34% de media en la Unión Europea. España registró un 0,53%.

El gasto realizado por EE.UU. En I+D se situó en 85.000 millones de euros a lo largo de 2024, excediendo en más de un 50% el registro europeo, de acuerdo con las estimaciones de Farmaindustria.

El replanteamiento del MFN de Trump podría obligar a Europa a admitir importes más altos (acrecentando la carga económica de los organismos de salud), pero seguramente repercuta en la táctica de lanzamientos del sector. “La brecha actual puede aumentar. Si las compañías pierden interés en el lanzamiento en Europa, reducirán las inversiones en I+D en el continente”, señala la managing partner , Global Life Sciences leader de BIP Consulting Group, Silvia Ondategui. “Probablemente se genere una tendencia de menos lanzamientos europeos para proteger el mercado americano. Las inversiones en I+D caerán si no se introducen nuevos productos”, concuerda Hugo Dosil, socio de EY en Business Consulting. En la actualidad, el mercado estadounidense acapara el 66,9% de las ventas de productos introducidos en el último lustro, mientras que Europa tan solo alcanza el 15,8%.

Al tiempo que Europa se rezagaba en la I+D farmacéutica, China ha surgido como una fuerza dominante. “En 2015, el Gobierno chino lanzó el plan Made in China que, entre otros objetivos quería convertir el país en un referente biotecnológico. El año pasado, un fármaco oncológico desarrollado por la biotecnológica Akeso logró obtener mejores resultados clínicos en cáncer de pulmón que Keytruda, un tratamiento de Merck aprobado para 40 indicaciones que es la referencia mundial”, señala Jordi Xiol, socio de Ysios Capital, quien agrega que este suceso constituye el momento Sputnik para el sector occidental; es decir, el miedo a ser aventajados en innovación por la nación asiática.

Dosil indica que China ha dejado de centrarse en los fármacos genéricos, permitiendo que India tome la delantera, para enfocarse en la investigación puntera. “Tanto en el número de ensayos como en nuevos fármacos ha superado a Europa, pero no en inversión, aunque en realidad es porque todavía presentan menores costes. En este sentido, es un país mucho más competitivo”, menciona. Ondategui resalta diversas cifras actuales: China supone hoy en día cerca del 30% de la fabricación global de medicinas innovadoras (en 2015 era del 2%) y cerró pactos de licencia por más de 50.000 millones de dólares únicamente en los ocho meses iniciales de 2025.

Horizontal

Una trabajadora inspeccionando los recipientes en la zona de producción de una compañía farmacéutica 

Monty Rakusen / Getty

El escenario global ha cambiado y Europa debe reposicionarse si pretende recobrar su función como el centro farmacéutico del planeta. Xiol indica que el Viejo Continente (contando a Reino Unido) posee una generación de ciencia similar a la de EE.UU. Y alberga a cuatro de las diez mayores empresas del sector farmacéutico en su territorio. “Es imperativo avanzar en la unificación del mercado de capitales, como dice el informe Draghi. En este sentido, la creación del estatuto unificado de empresas (EU INC) que presentó Ursula Von der Leyen avanza en el buen camino”, menciona. Así, sería posible fomentar la inversión de capital riesgo enfocada en la biotecnología. Cifras de Mckinsey muestran que la cantidad de fondos obtenidos en rondas de financiación dentro de Europa resulta cinco veces menor que en EE.UU.

Europa constituye únicamente el 15,8% de la facturación mundial por medicamentos comercializados en los pasados cinco años.

Yermo agrega que resulta necesario optimizar diversos trámites administrativos, tales como agilizar la aprobación de fármacos por la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en ingles). “Actualmente, un fármaco tarda 200 días, cuando anteriormente solía ser de 100 días. A estos plazos, hay que sumar las negociaciones con los 27 mercados para lograr la financiación de un producto, por lo que se puede situar en un año”, explica. La EFPIA indica que una medicina en Europa requiere casi doce meses adicionales para finalizar el procedimiento íntegro.

La determinación recae sobre los parlamentarios y se observan muestras de esto en diversas naciones. El hecho de que España sea actualmente el modelo a seguir en Europa respecto a pruebas clínicas se debe a la excelencia del sistema sanitario, aunque, según señala Xiol, la normativa también influye. “Fue el primer país en adoptar el reglamento de ensayos clínicos en 2014”, afirma. España encabezó durante el ejercicio previo 962 ensayos clínicos, superando a estados con mayor trayectoria en el sector farmacéutico como Alemania y Francia. El acuerdo de AstraZeneca para destinar 1.300 millones de euros a la creación de su Global Innovation Hub en Barcelona no ha sido fortuito.

El suceso Sputnik en China: un medicamento oncológico obtuvo resultados más sobresalientes que Keytruda, de Merck.

La Comisión Europea ya se encuentra elaborando distintas acciones para devolver el esplendor a su industria. La primera radica en afianzar Fast-EU, el primer fast track enfocado en estudios clínicos de carácter multinacional. La segunda se trata de la novedosa Biotech Act, un marco regulatorio que engloba el ciclo vital completo de los artículos y servicios de biotecnología sanitaria.

Etiquetas
Mostrar comentarios
Cargando siguiente contenido...