Las Claves
- Stark Future triplicó su facturación en enero tras alcanzar los ciento diecisiete millones de euros durante el pasado ejercicio de 2025.
Stark Future, productor de motocicletas eléctricas localizado en Sant Boi de Llobregat, se encuentra en plena ebullición. La firma dirigida por el sueco Anton Wass ha iniciado el presente curso con gran impulso, consiguiendo multiplicar por tres su facturación durante el mes de enero. “Prevemos que la buena evolución se mantengan en febrero y confiamos en un año de récord, aunque seguramente no podamos mantener este ritmo”, comenta el director ejecutivo, que opta por no difundir los pronósticos para este año.
La evolución de Stark Future a partir del debut en 2023 de su motocicleta inaugural de enduro ha sido vertiginosa. En el transcurso del último año, consiguió aumentar su facturación un 77%, llegando a los 117 millones de euros. “En 2025, logramos un 3% de cuota en el mercado de enduro. La buena dinámica sigue y este año, además, empezamos a entregar las primeras motos de carretera Varg-SM”, indica.
La firma logró 117 millones en el periodo pasado, un 77%, y está organizando el estreno comercial de su motocicleta de carretera.
La compañía centra actualmente su atención en la salida al mercado de esta reciente versión. “Los motores tienen la mayor densidad de par del mundo entre todos y las baterías la mayor densidad energética. Creemos que estas motos se pueden convertir en las más vendidas del mundo y fabricar millones de unidades”, afirma Wass. Durante el ejercicio previo, la firma alcanzó pactos con los productores asiáticos Eve Energy y Wanxiang con el fin de obtener una clase distinta de acumuladores. En el presente, la planta de Sant Boi, donde trabajan cerca de 400 personas, tiene capacidad para producir 12.000 ejemplares de sus tres variantes.
Con el fin de sustentar la hoja de ruta, la compañía ha validado inversiones de 36 millones en I+D, orientadas a la fabricación industrial de baterías, el diseño de los modelos, los programas de mando y evaluación, y las instalaciones de testeo y métrica para escalar los prototipos hacia la producción masiva.
“Si analizamos las ventas de motocicletas eléctricas en Europa en 2025, prácticamente todo el crecimiento lo ha generado Stark” sostiene. El ejecutivo opina que el motivo reside en que “no hay suficientes motocicletas eléctricas de calidad”. “La gente no está dispuesta a sacrificar rendimiento, autonomía o potencia por ser eléctrica. Necesitamos ofrecer motocicletas eléctricas de mejor calidad. Así es como transformaremos el mercado”, puntualiza.
Stark Future dispone de una sólida base financiera. Durante el año 2025, Stark obtuvo una suma global de 40 millones proveniente de diversos capitalistas. El movimiento más reciente concluyó en diciembre, aportando 15 millones mediante el Banco Europeo de Inversiones (BEI). Previamente, consiguió 25 millones a través de una ronda encabezada por un inversor estratégico y varios corredores relacionados con MotoGP. A partir de su creación en el 2020, la compañía, que incluye a la firma india Eicher Motors, propietaria de Royal Enfield, en su accionariado, ha acumulado más de 130 millones.

