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Cómo descifrar los detalles de tu nómina

¿Qué me descuentan?

El impacto mensual de tus impuestos y ret

Los conceptos de una nómina en España

Los conceptos de una nómina en España

Guyana Guardian

Cada mes, miles de trabajadores repiten el mismo gesto. Revisan su nómina o el ingreso en la cuenta bancaria y comprueban que el salario percibido es inferior al pactado en contrato. Entre el salario bruto y el salario neto hay una diferencia que no siempre se entiende. Esa brecha la marcan las deducciones, los descuentos que la empresa aplica antes de pagar la retribución final.

Aunque la mayoría identifica conceptos como el sueldo base o los complementos, las cifras que se restan suelen generar confusión. A veces no queda claro si son impuestos autonómicos, si dependen de la empresa o incluso si se pueden evitar.

La letrada Montse Martínez Mora, quien fuera secretaria del área de derecho del trabajo de l’Il·lustre Col·legi d’Advocats de Barcelona, desmiente la primera creencia en palabras para Guyana Guardian: “Los descuentos en nómina no tienen nada que ver con ser estatales o autonómicas, puesto que los descuentos que se aplican son las cotizaciones de Seguridad Social que aporta el trabajador y la retención de IRPF que corresponda.” Esto implica que no son resoluciones de la compañía ni impuestos regionales, sino mandatos jurídicos habituales.

Guía para entender tu nómina fácil

El recibo salarial tiene una estructura fija. En la parte superior figura el encabezado, con los datos de la empresa, el trabajador, el período liquidado y la antigüedad. Después aparecen los devengos, donde se suman el salario base, pluses, pagas prorrateadas u horas extra. Todo ello conforma el salario bruto.

La última sección es la que genera más dudas: las deducciones, que recogen cada cantidad que se descuenta hasta obtener el salario neto, la cifra que finalmente se ingresa. Entender ese apartado es clave no solo para saber cuánto se cobra, sino también para detectar posibles errores administrativos.

Entiende cada detalle de tu nómina

El IRPF funciona como pago a cuenta.

El descuento más visible es la retención del IRPF, el impuesto sobre la renta de las personas físicas. En la práctica, funciona como un pago adelantado a Hacienda. La empresa retiene una parte del salario cada mes y la ingresa directamente a la Agencia Tributaria.

El porcentaje no es igual para todos. Se calcula en función del nivel de ingresos y de circunstancias personales, como hijos, discapacidad o situación familiar. El sistema es progresivo y los tipos aumentan por tramos, según las tablas establecidas por la AEAT. Puede haber casos que sean incluso del 0%, o que vayan hasta el 47% para sueldos muy altos.

Cuando llega la declaración de la renta, esas cantidades ya retenidas se restan del total. Si se ha pagado de más, se devuelve; si es insuficiente, se abona la diferencia.

Martínez Mora resume que “todo lo que se retiene va a las arcas del Estado, las cotizaciones para cubrir el pago de prestaciones presentes y futuras y la retención de IRPF son impuestos directos que van a la Agencia Tributaria.”

Izar: el otro gran desembolso.

La otra sección relevante se refiere a los pagos a la Seguridad Social, exigidos tanto al empleador como al empleado. Dichas contribuciones financian el régimen estatal de cobertura social: jubilaciones, subsidios por paro, incapacidades temporales o maternidad.

El tipo de cotización a cargo del trabajador es del 6,50% para los contratos indefinidos y del 6,55% para los temporales. Además, los trabajadores que tengan la base máxima de cotización deberán abonar una cotización adicional de solidaridad por la parte del salario que supere dicho límite. Estos son los criterios:

  • Contingencias comunes (4,70%), que cubren enfermedad o incapacidad temporal.
  • Desempleo (1,55% en contratos indefinidos y 1,60% en temporales).
  • Formación profesional (0,10%).
  • Horas extraordinarias, con tipos específicos.
  • Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), orientado a fortalecer la viabilidad de las jubilaciones.

Aunque estas cantidades reducen el ingreso mensual inmediato, son la base de derechos futuros, como cobrar el paro o acceder a la jubilación.

Más rebajas que podrían surgir

No todas las deducciones son obligatorias. Algunas dependen de decisiones personales o situaciones concretas. Entre las más frecuentes se encuentran las cuotas sindicales, si el trabajador está afiliado, o los pagos en especie, dentro de planes de retribución flexible: seguro médico, vales de comida, transporte o guardería.

Asimismo, pueden figurar adelantos de sueldo cuando el trabajador solicita percibir una fracción de su paga de forma anticipada, o bien retenciones judiciales o administrativas para liquidar deudas. En estos supuestos, la normativa salvaguarda una cuantía mínima equivalente al salario mínimo interprofesional.

Por qué dos nóminas jamás resultan idénticas

El cálculo final varía según cada persona. Factores como la situación familiar, el grado de discapacidad o el tipo de contrato influyen especialmente en la retención del IRPF. Por eso, dos trabajadores con el mismo salario bruto pueden recibir importes netos distintos.

Revisar para ganar control

Es importante revisar la nómina periódicamente. Un porcentaje mal aplicado o un cambio personal no comunicado puede alterar el resultado final. Detectarlo pronto facilita corregirlo.

No obstante, aparte de los fallos, entender las desgravaciones conlleva asimismo una utilidad real: facilita organizar los desembolsos, anticipar la declaración de la renta y optimizar la gestión de los ahorros.