La estrategia del ‘Made in Europe’ para impulsar los productos locales genera discrepancias en la UE.
Autonomía estratégica
Las naciones nórdicas y bálticas advierten sobre los peligros que implica instaurar la prioridad europea.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen

Poco antes de que los líderes europeos se junten en una sesión de reflexión colectiva para examinar el impulso a la competitividad de la UE, una disputa se percibe en los pasillos. El bloque se muestra dividido ante el Made in Europe , esto es, fijar preferencias regionales para robustecer la autonomía estratégica y mitigar el impacto de productos económicos de otras latitudes en el mercado comunitario.
A pesar de que la Comisión Europea y urbes principales como París apoyan esta dirección, diversos estados más reducidos, en particular los nórdicos y los bálticos, consideran que existen más amenazas que utilidades. Señalan que establecer dicha prioridad europea podría traducirse en una mayor carga administrativa. Algo que Bruselas ha estado intentando recortar a través de sus iniciativas de desregulación.
El comisario de Industria y 1.100 ejecutivos solicitan equiparar el ‘Made in China’ o ‘Buy American’
De tal modo lo manifestaron Finlandia, Suecia, Estonia, Letonia, Lituania y asimismo Países Bajos, quienes a través de un texto colectivo (que en el lenguaje de la Unión se denomina non-paper ) informaron a la Comisión Europea que, según su perspectiva, dicha inclinación puede incrementar “otra capa de compleja regulación” para las compañías europeas y entorpecer las labores de agilización que la Comisión ha estado realizando durante el último año.
Por el contrario, otra misiva difundida la semana anterior por el vicepresidente ejecutivo de la Comisión Stéphane Séjourné, al mando de Industria, argumentaba que Europa necesita salvaguardar a sus productores locales mediante un plan de Made in Europe . Séjourné, en realidad, tiene previsto sugerir una iniciativa este mismo mes con el fin de establecer diversos criterios que otorguen preferencia a los bienes elaborados en Europa.
“Sin una política industrial ambiciosa, efectiva y pragmática, la economía europea está condenada a ser solamente un patio de recreo para sus competidores”, redactó el comisionado francés en esta columna, aparecida en múltiples diarios de Europa. Junto a él suscribieron el texto unos 1.100 ejecutivos del continente y otros responsables de compañías, destacando los de la metalúrgica ArcelorMittal, la firma de cubiertas Pirelli o la entidad de aviación Air France-KLM. “Los chinos tienen el Made in China , los estadounidenses, el Buy American , y la mayoría de los otros poderes económicos tienen esquemas similares que dan preferencia a sus propios recursos estratégicos. ¿Por qué no nosotros?”, inquiría Séjourné.
En la lista de rúbricas de este documento, no obstante, se notaba la falta de los directivos del sector del automóvil, cuya red de abastecimiento está fuertemente vinculada a naciones externas. República Checa, con una economía estrechamente ligada a dicha actividad, tampoco apoya la implementación de criterios de prioridad en Europa. Del mismo modo, los responsables de Mercedes-Benz o de Ford en Europa han avisado que este modelo de planificación exige actuar con suma cautela.
Draghi y Letta, las figuras destacadas del encuentro de este jueves, solicitarán una mayor implicación a los mandatarios.
Esta discusión representará uno de los ejes centrales del encuentro informal programado para este jueves en el castillo belga de Alden Biesen. Bajo la convocatoria del presidente del Consejo Europeo, António Costa, los mandatarios de la UE se reunirán para analizar el fortalecimiento del mercado único y la disminución de las vulnerabilidades económicas en el actual escenario geopolítico. Asimismo, atenderán las intervenciones de los antiguos jefes de gobierno italianos Mario Draghi y Enrico Letta, responsables de sendos estudios acerca de la competitividad y el mercado único, quienes probablemente les recriminarán la falta de avances significativos frente a las grandes potencias globales. Draghi, reconocido como el protector de la moneda única, ya señalaba en su elogiado informe de 2024 que Europa necesitaba implementar esta prioridad regional, específicamente para impulsar el sector de la defensa.
Durante la jornada de ayer, en la misiva enviada a los líderes antes del retiro informal, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, exhibió más tacto que su comisario de Industria. La representante alemana sostuvo que, en un panorama definido por el empleo político de las interdependencias, Europa tiene que estar en condiciones de salvaguardar sus intereses y respaldar a su industria. Por este motivo, Von der Leyen estima que una preferencia europea constituye un “instrumento necesario que contribuye a este objetivo”.
Von der Leyen acepta la posibilidad de progresar a distintos ritmos para fomentar la competitividad.
Bruselas está decidida a no desaprovechar el fomento de la competitividad bajo ningún concepto, incluso si esto implica que ciertas naciones queden rezagadas. Von der Leyen lo expresó con total nitidez en la misiva enviada a los mandatarios. “Nuestra ambición –escribía– será siempre alcanzar un acuerdo entre los Veintisiete”. No obstante, “si hay una falta de progreso o ambición que suponga poner en riesgo la competitividad de Europa”, tendrían la opción de emplear “las posibilidades previstas en los Tratados sobre la cooperación reforzada”, los cuales facilitan eludir las oposiciones de los estados en temas vinculados a la cohesión de Europa.
Progresar a ritmos diferentes. Ciertas naciones –las de menor tamaño– continúan observando con mucha inquietud la integración en el mercado único, pues les preocupa que las corporaciones de gran escala eliminen a sus firmas locales. Por el contrario, las potencias –como España– desean seguir adelante sin reservas. Recientemente, por ejemplo, los ministros de Finanzas de Alemania, España, Francia, Italia, Países Bajos y Polonia mantuvieron un encuentro telemático para agilizar planes fundamentales como la Unión de Ahorros e Inversiones.

