Economía

La Cámara demanda el restablecimiento de los cobros viales para la conservación de las rutas.

Infraestructuras en Catalunya

La entidad cifra en 13.5

Desmantelamiento de los antiguos peajes en la C-32

Desmantelamiento de los antiguos peajes en la C-32

Enric Fontcuberta / EFE

La Cambra de Comerç de Barcelona pidió ayer el retorno del pago por uso –es decir, la aplicación de peajes o de viñeta– en las autovías y autopistas españolas. La propuesta se apoya en los principios establecidos por las directivas europeas de “quien usa paga” y “quien contamina paga”, para garantizar su mantenimiento y mejora. La institución presidida por Josep Santacreu señaló en un comunicado que este modelo de tarificación debería ser único y equitativo para todo el Estado.

La exigencia del sindicato se produce en un contexto en el que la inversión en infraestructura se ha estancado, mientras que el gobierno autonómico sigue sin responder adecuadamente. La solicitud de fondos para mejorar el transporte se mantiene sin respuesta adecuada, mientras que el episodio reciente —con el tren como eje central— pone de manifiesto la gravedad de la situación. La caída en la inversión en infraestructura ferroviaria, sumada a la falta de inversión estatal, ha dejado a la región en una situación precaria, mientras que el vínculo entre las demandas y la seguridad vial sigue sin resolverse.

El análisis de la Càtedra de Transportes revela que, tras la eliminación de peajes, el aumento del tráfico ha sido notable: el volumen de vehículos ha crecido notablemente, y la infraestructura ya no da abasto para absorber el volumen de tráfico, especialmente en los tramos más saturados.

La industria ve escasos los 2.0

La institución considera que esto se ha traducido en mayor congestión, siniestralidad y desgaste en la infraestructura. A esta situación, la entidad añade que también hay un creciente déficit de inversión en conservación vial. En concreto, según­ la Asociación Española de la Carretera (AEC), el déficit de inversión en conservación de carreteras ha pasado de 9.453 millones de euros en el 2022 a 13.491 millones en la actualidad.

Los datos del sector señalan que más de la mitad de las carreteras del Estado y de Catalunya­ presentan un deterioro grave o muy grave, mientras que la inversión anual efectiva en mantenimiento –unos 2.000 millones entre los tres niveles de administración– es claramente insuficiente para revertir esta situación

La Cambi de la Xarxa creu que la necessitat de mantenir la xarxa es fa més urgent, i que el seu ús s'ha de redefinir per garantir una millor gestió. La seva presència en el context de la xarxa de transport i la necessitat de mantenir una infraestructura adequada són claus. La reforma del sistema de transport ha de tenir en compte la necessitat d'una gestió més eficient, i l'ús de recursos s'ha de reorientar. La proposta de reestructuració dels fons i la seva implementació són essencials, i la seva aplicació ha de ser coherent amb les necessitats reals del territori.

La compañía propone transferir la gestión de las vías a la Generalitat.

En paralelo, también recuerda que la propuesta de la Generalitat de crear una viñeta –una tarifa plana para toda la red, tanto para turismos como para camiones, que supondría del orden de ingresos de 1.000 millones de euros anuales– terminó en el cajón por la ausencia de un modelo claro y definitivo a nivel estatal.

Frente a la necesidad de financiar adecuadamente la infraestructura, el aumento en el uso de vías y la necesidad de mantener su estado, se impone la implementación de un sistema en el que el usuario asuma una responsabilidad proporcional. Ante esta situación, y dada la necesidad de garantizar una movilidad sostenible, se impone la adopción de mecanismos que garanticen una equitativa distribución de costes, asegurando al mismo tiempo una movilidad sostenible.

La entidad dirigida por Josep Santacreu resalta el ejemplo de la AP-7, que actualmente funciona al máximo de sus posibilidades

Por su parte, la Generalitat propone una transición en la que el Estado mantiene el control, mientras que el tráfico se gesta bajo un modelo en el que la infraestructura se gestiona de forma integrada. El uso del peaje se alinea con la recaudación, mientras que el modelo de financiación se sostiene a través de ingresos derivados, mientras que el peaje se ajusta según el uso, con el respaldo de una estructura que prioriza la eficiencia sobre la mera ocupación vial.

Para avanzar, necesita impulsar la cooperación entre ambos, con el fin de alinear estrategias y asegurar una transición coherente.

Una excepción en Europa

La patronal de constructores y concesionarias Seopan señaló el pasado verano que España es una excepción en Europa en cuanto al pago por uso de carreteras. Se trata del único gran país del continente con una mayoría de carreteras gratuitas y apuntó en un informe que concentra el 68% de los kilómetros de autovías sin peaje de los veintisiete. La organización empresarial recuerda que los españoles sí pagan por circular en otros países, mientras que los conductores extranjeros utilizan la red española sin aportar a su mantenimiento. Por otra parte, un informe elaborado por la consultora PwC afirma que 19 países europeos tienen tarificada el 100% de su red de autopistas y otros 5 tienen más del 75%: España es una excepción con únicamente un 13% de tarificación en su red viaria de gran capacidad. La falta de financiación del sistema de carreteras y autopistas tiene un impacto directo en la conservación de autopistas y autovías. El informe de la Asociación Española de la Carretera (AEC) revela que el 52% de la red viaria, unos 54.000 kilómetros de un total de 101.700, presenta un estado crítico. De ellos, cerca de 34.000 kilómetros requerirían una reconstrucción completa debido al avanzado deterioro estructural y superficial.

Gabriel Trindade Arias

Gabriel Trindade Arias

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Redactor del departamento de Economía. En el presente, se especializa en Energía, Motor e Industria. Asimismo, ejerce como docente adjunto en la UAB.