Aprendió de su abuela los conocimientos para confeccionar productos naturales, venció un cáncer y formuló sus propias recetas destinadas a la sanación de la piel.
HerboGreen
La trayectoria personal de Ángel Guilarte se manifiesta en un enfoque de belleza natural que prioriza el bienestar cutáneo, el entorno ecológico y los requerimientos de las pieles más sensibles.

Ángel Guilarte, CEO y fundador de HerboGreen
Existen iniciativas de negocios que se originan por un hueco en el mercado, mientras que otras brotan de una urgencia esencial. HerboGreen se clasifica, ciertamente, dentro de esta última categoría. En el trasfondo de esta empresa de productos cosméticos orgánicos reside un relato íntimo y significativo, marcado por la dolencia, los recuerdos de la familia y una visión particular sobre la protección cutánea. Su creador, Ángel Guilarte, no pretendía establecer una compañía al comenzar a elaborar ungüentos; su objetivo era la curación.
HerboGreen surge de la indagación de opciones saludables para el cutis, motivada por una vivencia propia vinculada al cáncer.
El nacimiento de la marca se halla estrechamente vinculado a la etapa oncológica que atravesó. En aquel tiempo, el desgaste de su cutis le hizo replantearse los artículos que empleaba y comenzar a rastrear opciones más saludables. “HerboGreen es una marca de cosmética natural con propiedades reparadoras que nace de la búsqueda de alternativas aptas para la piel, a partir de una experiencia personal con el cáncer”, comenta Ángel Guilarte, CEO y fundador de la compañía. Esa carencia supuso el inicio de una trayectoria que acabaría transformándose en una iniciativa de negocio.

Durante ese periodo de indagación surgió una memoria fundamental: su abuela. Ella confeccionaba en su hogar artículos como el dentífrico, los champús o el desodorante, de manera manual y libre de sustancias sintéticas. Guilarte se crió mirando y asimilando esos hábitos y, paulatinamente, comprendió que ese modo de proteger el organismo poseía un efecto verdadero. “Tenía una piel muy bonita y falleció con la piel cuidada y en buen estado”, rememora. Esa herencia de su familia, sumada a su propia urgencia, marcó el comienzo de las composiciones iniciales.
Inició su instrucción en el hogar, impulsado por las virtudes curativas de los vegetales y por los ciclos de la naturaleza.
La iniciativa arrancó en 2014 en Chile, de un modo casi artesanal, a través de preparaciones que Guilarte realizaba en su domicilio para ofrecer a sus personas allegadas. Pese a que su base académica se centra en la arquitectura y el diseño de interiores, su inquietud por la vegetación, sus virtudes y los mecanismos de la naturaleza la condujeron a investigar con mayor detalle la piel y sus trastornos. “No soy químico de formación, pero me he formado y he estudiado en profundidad los problemas de la piel, además de haber vivido en primera persona las necesidades especiales de una piel sensible”, asevera.
Con el paso de los años y tras su aterrizaje en España, HerboGreen evolucionó hacia un laboratorio experto en cosmética natural de carácter ecológico. Fue en ese periodo cuando la iniciativa se consolidó como firma, conservando sin alteraciones su esencia fundacional. “Nace como una marca más holística y, con el tiempo, incorpora una capa adicional de eficacia, sin perder su esencia: fórmulas libres de disruptores endocrinos y de sustancias potencialmente irritantes”, comenta. Dicha integridad ha sido una norma, incluso cuando la trayectoria comercial se ha tornado más dificultosa.

Una de las bases distintivas reside en la elaboración de formulaciones exclusivas. Cada crema y artículo se ha diseñado partiendo de la nada, prescindiendo de fórmulas genéricas o modificaciones de inventarios previos. “Las fórmulas son propias y se desarrollan íntegramente desde el inicio, a partir de un trabajo de formulación y ajuste continuo. No parten de bases ni recetas estándar”, asegura. Dentro de su laboratorio, desarrolla los modelos iniciales, elige los componentes y calibra cada mezcla hasta lograr la armonía deseada.
Los preparados son exclusivos y se elaboran por completo desde el comienzo, sin utilizar fundamentos ni métodos convencionales.
En el catálogo de la firma sobresale particularmente la serie Cicalmatri, diseñada específicamente para tratar la piel durante procesos oncológicos. Dicha colección surge a partir de la vivencia personal y la detección de requerimientos concretos en terapias tales como la radioterapia. Entre sus artículos, la loción reparadora ha formado parte de un estudio clínico promovido por un equipo de médicos expertos en oncología, lo cual supone un aval excepcional dentro del sector de la cosmética natural. “Le di la crema a una amiga que estaba pasando por un proceso de cáncer y el médico que le llevaba le preguntó cómo había conseguido ese resultado en la piel. Quería ver el resultado que había detrás porque la crema estaba dando buenos resultados en la piel”, señala Guilarte.
En la actualidad, HerboGreen dispone de cerca de diez artículos, distribuidos en diversas categorías que atienden requerimientos específicos. Aparte de Cicalmatri, la firma ha creado Magnífica, una colección de cuidado para el rostro apta para cualquier cutis, y alista el estreno de una serie de cosméticos naturales. No obstante, su creador conserva una perspectiva definida y firme. “No creo que necesites seis productos para hacerte un skincare. Lo veo innecesario. La filosofía de la marca es ser conscientes y respetuosos con todos”, afirma.

El porvenir de HerboGreen consiste en continuar su expansión manteniendo su identidad fundamental. El objetivo principal no radica en aumentar la oferta de productos, sino en alcanzar a un mayor público que busque tratamientos de belleza efectivos, sinceros y conscientes. “Antes de ver números, siempre he sentido que el producto tiene que llegar a la persona que realmente lo necesita”, finaliza Ángel Guilarte. Esta visión justifica que no se trate únicamente de una firma cosmética, sino de la consecuencia de una vivencia íntima que originó una iniciativa con sentido.
Lecciones de Vanguardia
Ángel Guilarte, gerente general y fundador de HerboGreen
“Hagan las cosas con pasión, amor y persistencia. Tened paciencia y confiad en el proceso, incluso cuando los resultados no sean inmediatos. Emprender es un camino de largo plazo y los valores marcan la diferencia. Mantener el foco en generar valor real y ser útiles para el entorno, más que en el reconocimiento”.
