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Jennifer Lawrence, 32 años, actriz: “A una de mis amigas le dije: 'Todo el mundo insiste en que amaré a mi bebé más que a mi gato. Pero eso no es verdad. Quizá lo quiera tanto como a mi gato'”

Maternidad

La intérprete explicó que escuchar experiencias reales de otras mujeres le permitió sentirse comprendida y aceptar que cada vínculo con un hijo empieza de forma distinta y sin un molde único

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Jennifer Lawrence en el estreno del documental 'Zurawski contra Texas' en Los Ángeles

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Richard Shotwell

Un embarazo suele venir cargado de advertencias, consejos y comparaciones que colocan a las futuras madres en una especie de examen emocional previo. La expectativa de sentir un amor inmediato e incondicional hacia el bebé es uno de esos mensajes repetidos sin descanso, y para muchas mujeres se convierte en una presión añadida en un momento ya de por sí intenso.

En medio de esa avalancha de opiniones, algunas deciden hablar sin filtros de sus dudas y miedos antes de dar a luz, conscientes de que no todas las experiencias encajan en el molde idealizado que la sociedad presenta.

Creía que no

El nacimiento de su hijo transformó por completo su manera de ver la vida

En una entrevista con Vogue, Jennifer Lawrence contó que “recuerdo caminar con una de mis mejores amigas cuando estaba de nueve meses y decirle: Todo el mundo insiste en que amaré a mi bebé más que a mi gato. Pero eso no es verdad. Quizá lo quiera tanto como a mi gato”.

La actriz explicó que sentirse acompañada por amigas que habían sido sinceras con sus propios inicios en la maternidad le permitió quitarse presión y asumir que cada proceso era diferente.

Jennifer Lawrence con el vestido de Dior en la alfombra roja de los premios Oscar
Jennifer Lawrence con el vestido de Dior en la alfombra roja de los premios OscarEFE

Pese a esas dudas iniciales, Lawrence reconoció que el vínculo con su hijo fue inmediato tras el parto. Describió que “la mañana después de dar a luz sentí que toda mi vida había empezado de nuevo”. Añadió que, desde entonces, no solo se volcó en su propio bebé, sino que “ahora quiero a todos los bebés”.

La intérprete también confesó que ese cambio vital le hace pensar en cómo su trabajo se verá afectado, ya que en gran parte de sus películas había recurrido a recuerdos de su infancia. Ahora, dijo, le interesa observar la que será la infancia de su hijo y hasta bromeó con las conversaciones futuras que él pueda tener sobre ella en terapia.

Lawrence finalizó su disertación con una confesión más íntima sobre lo que siente por Cy, asegurando que “la euforia de Cy es simplemente imposible” y que cada día le repite cuánto le quiere. Unas palabras que, más allá de la experiencia personal, reflejan hasta qué punto las expectativas se desvanecen cuando la realidad empieza a escribir su propio guion.

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