Robert Lewandowski, 37 años: “Solo era un niño de Polonia que perdió a su padre con 16 años; me quedaron muchas preguntas sin respuesta y mi vida se ha basado en intentarlo una y otra vez”
Historia personal
El legendario delantero del Barça ha hecho balance de su trayectoria como goleador, ha revelado algunos detalles de su vida personal y ha explicado cómo es convivir con un vestuario tan joven como el azulgrana.

Robert Lewandowski, durante la entrevista en el pódcast High Performance

Robert Lewandowski es un delantero de época. Con más de 1.000 partidos profesionales, cerca de 800 goles y una trayectoria en la que ha mantenido un nivel espectacular tanto en el Borussia Dortmund como en el Bayern de Múnich y, actualmente, en el Barça, la fiera polaca es una de las grandes figuras del fútbol de comienzos del siglo XXI.
Aún hoy, con 37 años, combina su condición de icono global con el papel de veterano de alto nivel y referente dentro del vestuario del FC Barcelona, un espacio dominado por jóvenes talentos como Lamine Yamal, Fermín, Cubarsí, Bernal o Balde, entre otros. Ahora, en una entrevista reciente en el pódcast High Performance, Lewandowski ha dejado claro por qué sigue siendo una de las voces más respetadas del fútbol mundial.
Lewandowski no tiene dudas cuando se le pregunta cuál ha sido el factor clave de su longevidad al máximo nivel. “La mentalidad, diría que es el 70% de todo”, afirma. El polaco explica que mantenerse en la élite durante muchos años exige una fortaleza psicológica constante, especialmente en un fútbol que “cambia mucho cada cinco años, tanto dentro como fuera del campo”.

“La mentalidad, diría que es el 70% de todo, especialmente teniendo en cuenta los cambios que experimenta el fútbol cada cinco años
Según él, la nueva generación llega más preparada en el ámbito táctico y conceptual, pero también más expuesta. “Messi, Cristiano o yo mismo lo tuvimos más fácil porque cuando éramos promesas no había redes sociales y la presión era menor”, reflexiona. Por eso defiende aprender a protegerse emocionalmente: “Si lees demasiadas cosas buenas sobre ti, te relajas. Y eso te hace más débil”.
El choque generacional en el Barça
La llegada a Barcelona supuso un importante cambio cultural para Lewandowski. “Cuando llegué, venía de Alemania, donde todo estaba muy ordenado y con gente experimentada, y me encontré con muchos jugadores jóvenes, así que empecé a ser duro con ellos”, reconoce. El club le había pedido que transmitiera exigencia y profesionalidad, pero no siempre fue bien recibido. “No les gustaba ese comportamiento”, admite.
Con el tiempo, sin embargo, él también aprendió. “Entendí que tenía que aprender empatía. No solo ellos tenían que aprender de mí, yo también podía aprender de ellos”. El delantero destaca que los jóvenes de hoy “entienden mucho más el fútbol” gracias al acceso a información, psicología y análisis constante.

El club me pidió que fuera duro y exigente con los jóvenes, pero a muchos no les gustó mi actitud
Pérdidas y motor vital
Uno de los momentos más personales de la entrevista llega cuando Lewandowski habla de la muerte de su padre, cuando él aún era adolescente. “Lo que más echo de menos es simplemente hablar con él”, confiesa. Su padre murió antes de que debutara como profesional, pero su recuerdo lo ha acompañado siempre: “Cuando empezaba a jugar, solo era un niño de Polonia que perdió a su padre a los 16 años, me quedaron muchas preguntas sin respuesta; mi vida se ha basado en intentarlo una y otra vez”.

El polaco explica que aquella pérdida lo obligó a madurar de golpe: “En un minuto tuve que convertirme en el hombre de la familia. Nadie me enseñó cómo hacerlo”. Aquella herida, lejos de frenarlo, alimentó su fuego competitivo. “Cada vez que salgo al campo, siento que él me mira desde el mejor lugar del estadio”.