La multimillonaria herencia que deja Valentino
Último desfile
Italia despide al modisto en la capilla ardiente en la histórica sede de la ‘maison’

El diseñador Valentino Garavani

A la espera de la apertura del testamento, una cosa parece segura: los carlinos de Valentino irán a Bruce Hoeksema, la última pareja del diseñador fallecido el pasado lunes. El resto de la herencia se conocerá en las próximas semanas.
El exmodelo, unido sentimentalmente al emperador de la moda durante más de cuarenta años, estuvo entre las muchas personas que rindieron homenaje en la capilla ardiente instalada en la plaza Mignanelli de Roma, histórica sede de la maison . “Estoy devastado”, dijo antes de subir al coche. En un obituario publicado en el Corriere della Sera escribió: “Cuarenta y tres años no son un tiempo que pasa, sino una vida compartida que sigue viviendo en cada uno de mis días”.
Roma despidió a Valentino de manera emotiva y elegante, como le habría gustado a él. La capilla ardiente estuvo presidida por numerosas rosas blancas. “Su color era el rojo, pero esta es una capilla ardiente y habría sido ridículo hacerla roja”, explicó Giancarlo Giammetti, cofundador de la maison y expareja histórica del diseñador, que previsiblemente seguirá al frente de la Fundación Garavani y Giammetti, dedicada al apoyo de proyectos de arte y moda.

La música –Bach, Schubert, Mozart y Fauré– acompañó el último adiós. Las vitrinas de la boutique permanecieron cubiertas de negro, color del luto, junto a una de sus frases más célebres: “Amo la belleza, no es culpa mía”. Giammetti observó el palacio visiblemente emocionado: “Todo nació aquí. Esta plaza es nuestra y lo será para siempre”.
Valentino no tuvo hijos, pero construyó una familia extensa, hecha de afectos, amistades y colaboradores. Entre quienes formaban parte de su entorno figuraban estrellas del espectáculo, miembros de la jet set, aristócratas y también personas alejadas del foco mediático. Entre ellos, varios españoles, como la exmodelo sevillana y editora de moda Naty Abascal y la aristócrata mallorquina Rosario Nadal.

El homenaje de autoridades y ciudadanos continuará también hoy, antes del funeral previsto para mañana en la basílica de Santa Maria degli Angeli.
Después llegará el momento de ocuparse del patrimonio. Desde el punto de vista empresarial, la maison fue vendida en 1988 y hoy pertenece al grupo catarí Mayhoola for Investments. Pero los bienes personales del diseñador son inmensos: propiedades inmobiliarias –entre ellas, el castillo de Wideville, el chalet de Gstaad y la villa de la Via Appia Antica en Roma–, decenas de apartamentos, obras de arte y un yate valorado en más de 12 millones de euros.

A ello se suma un patrimonio personal de valor difícilmente cuantificable, que algunas estimaciones sitúan en torno a los 1.500 millones de euros. En la herencia podrían tener un papel los brasileños Sean y Anthony Souza, hijos de Carlos Souza, vinculado durante décadas al modisto. La familia de sangre está representada por su hermana Wanda y por su sobrino-nieto Oscar.
Por ahora, los únicos con el futuro asegurado son los carlinos.
