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Nicki Minaj, nacida en Trinidad y Tobago, dice ser “fan número 1” de Trump y genera polémica entre sus fans: “Se me cae un mito”

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La rapera reafirma su apoyo al presidente republicano a pesar de las críticas recibidas 

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Nicki Minaj y Donald Trump

Nicki Minaj y Donald Trump

X / Trump Accounts Summit

Nicki Minaj vuelve a situarse en el centro de la polémica tras dejar clara su afinidad con Donald Trump, un gesto que ha provocado una profunda decepción entre sus fans. La rapera de Queens (Nueva York, EE.UU.), que durante años fue vista como una figura disruptiva y cercana a las minorías, ha roto con ese relato al alinearse públicamente con el presidente, cuyas políticas han sido duramente criticadas por su propia comunidad.

Durante un evento en Washington vinculado al lanzamiento de las llamadas “cuentas Trump” para niños estadounidenses, la artista ha asegurado ser “probablemente la fan número 1 del presidente”. Unas palabras que no solo refuerzan su cercanía con el mandatario, sino que confirman un posicionamiento político inesperado para sus seguidores. 

El desencanto entre sus fans tiene mucho que ver con las políticas impulsadas por el gobierno de Trump, especialmente en materia de inmigración, derechos LGTBIQ+ y género. Aún así, Minaj ha restado importancia a las críticas, llegando a decir que ese odio “la anima a apoyarlo aún más”, una declaración que ha intensificado la ruptura con parte de su comunidad.

La controversia es incluso más llamativa si se tiene en cuenta el pasado. En 2018, la propia Minaj criticó públicamente la política antiinmigración de Trump, algo que por aquel entonces encajaba con su propia experiencia: la rapera nació en Trinidad y Tobago y emigró a EE.UU. Con su familia dispuesta a vivir el sueño americano.

Trump le concede la 'Gold Card' a Nicki Minaj: una tarjeta con la que obtener un permiso de residencia en EE.UU.

A este contexto se suma un gesto simbólico que ha generado todavía más debate: Donald Trump le ha concedido a la artista una Gold Card, un permiso que otorga la residencia permanente en el país. El detalle no ha pasado desapercibido, teniendo en cuenta los orígenes de Minaj.

Para muchos seguidores, el problema no es solo que Nicki Minaj haya cambiado de opinión, sino lo que ese cambio representa. “Esta no es la Nicki que llevo apoyando desde que soy pequeña”, “Se me cae un mito” o “Vivimos en una simulación” son algunas de las reacciones en X, donde el gesto político ha marcado un antes y un después en su carrera.