Ángeles Caballero, periodista, sobre la negativa cultura de la dieta perpetua: “Yo he llorado muchas veces en probadores”
'La cena de los idiotés'
La comunicadora recordó malas experiencias derivadas de la constante presión estética sobre las mujeres
Azahara Nieto, nutricionista, manda un claro mensaje sobre el salutismo: “Propone un ideal de salud rígido, exigente y completamente individualizado”

Báscula
“La presión por alcanzar la ‘mejor versión’ de nosotros mismos se intensifica, impulsada por las redes sociales y los estándares estéticos. Esta obsesión por la delgadez lleva a muchas personas a convertirse en dietantes crónicos, quienes saltan de dieta en dieta, atrapados en un ciclo de restricciones y excesos. Los dietantes crónicos padecen una condición conocida como permarexia, donde el miedo a ganar peso domina su vida”, destacaba la nutricionista Azahara Nieto en su blog, lanzando una alerta a aquellas personas obsesionadas con la dieta.
Durante los últimos años, las redes sociales se han llenado de divulgadores, personalidades y presuntos especialistas que promueven dietas o trucos infalibles para perder peso en muy poco tiempo. Sin embargo, la presión estética y psicológoca externa por mantener un peso bajo todo el timepo lleva afectando a la población desde hace décadas, especialmente a las mujeres. Un hecho que comentó la periodista Ángeles Caballero en La cena de los idiotés, de la Cadena SER.
“No sé lo que haría, pero sí hay algo de lo que has narrado, que lo has narrado muy bien, y he podido sentirme identificada como persona que ha vivido y sigue viviendo permanentemente con la cultura de la dieta incrustada, y que me acuerdo perfectamente lo mucho que lloraba cuando en España se llevaban los Levis 501, y para que entrara mi culo me sobraba toda esta cintura, y entonces yo lloraba porque le quedaba bien a todo el mundo”, explicaba, recordando lo mal que se ha llegado a sentir por culpa de estos estereotipos.
“Yo he llorado muchas veces en probadores, pero hay algo de lo que has dicho que me ha llamado la atención, que es en la parte de que si lo haces convertirte en una traicionera. Creo que eso es absolutamente perverso. O sea, perverso el pensar que si lo haces inmediatamente se te va a etiquetar con eso, porque siempre somos susceptibles de que se nos ponga una etiqueta”, sumaba, destacando todos los mensajes negativos o vejatorios que se pueden recibir a lo largo de los años.

Vejaciones constantes
“La de traicionera, la de gorda o la de flaca, porque también hay mujeres que están muy delgadas a las que se les llama p*** anoréxica, no sé qué, lo que estás fomentando, pareces un avatar, etc. Entonces, yo te diría que hagas lo que te pida a ti tu cabeza, tu cuerpo y tu emoción”, recomendaba. En su blog, Azahara Nieto también destacaba que la obsesión de otras personas por la dieta puede derivar en enfermedades y otras afectaciones.
“Este comportamiento, no reconocido oficialmente como un trastorno alimentario, erosiona la relación saludable con la comida y predispone a desarrollar trastornos de la conducta alimentaria como la anorexia, bulimia y trastorno por atracón (TCA). Las causas de este fenómeno son variadas, desde el culto a la delgadez y la presión estética de las redes sociales, hasta la gordofobia estructural y un enfoque pesocentrista en la salud. Estas dinámicas afectan principalmente a mujeres jóvenes, perpetuando la baja autoestima y la insatisfacción corporal”, expresaba.

