Los príncipes de Gales admiten su “profunda preocupación” frente a las constantes revelaciones vinculadas al caso del agresor Epstein.
La Familia Real británica
Esto representa la ocasión inicial en que trasciende la postura del príncipe Guillermo y su cónyuge Catalina respecto a una controversia que involucra a Andrew Mountbatten-Windsor.

Guillermo y Catalina de Gales, los príncipes, dentro del castillo de Windsor instantes previos al banquete preparado por la visita de Estado del mandatario francés al Reino Unido.
Los príncipes de Gales, Guillermo y Catalina, se hallan “profundamente preocupados” ante las incesantes noticias sobre la polémica del delincuente condenado Jeffrey Epstein, la cual afecta a Andrew Mountbatten-Windsor, el hermano del soberano Carlos III del Reino Unido, comunicó este lunes el palacio de Kensington.
Esta representa la ocasión inicial en que trasciende la postura del príncipe Guillermo, sucesor al trono británico, y su cónyuge, la princesa de Gales, respecto a la magnitud del caso Epstein, el magnate involucrado en el tráfico de menores y jóvenes para su explotación sexual.

Las conexiones del expríncipe Andrés con Epstein impulsaron al soberano británico a revocar el año anterior todas las dignidades y reconocimientos de su hermano, quien además se vio forzado a dejar su residencia de Royal Lodge, localizada en el recinto del palacio y baluarte de Windsor.
Los príncipes de Gales, quienes suelen atraer un notable interés de la prensa, mencionaron que tienen presentes a los afectados por el magnate de Estados Unidos, hallado sin vida en su calabozo durante agosto de 2019. “Puedo confirmar que los príncipes han estado profundamente preocupados por las continuas revelaciones. Sus pensamientos siguen centrados en las víctimas”, indicó este lunes un representante del palacio de Kensington, hogar oficial de Guillermo y Catalina.
La postura de los príncipes de Gales se difundió en el momento en que Guillermo arranca hoy una gira formal por Arabia Saudí, donde conversará con el príncipe heredero Mohammed bin Salman.
Buena parte de las actividades de la familia real durante las semanas recientes han sido ensombrecidas por este suceso, el cual resurgió en el momento en que el Departamento de Justicia de EE.UU. Hizo pública una vasta cifra de archivos vinculados a Epstein. Esto provocó nuevos hallazgos referentes a la magnitud del contacto que sostenían Andrés y el ahora antiguo embajador británico en Estados Unidos Peter Mandelson con el criminal sexual. Asimismo, Virginia Giuffre —la mujer víctima de trata por parte de Epstein— señaló a Andrés Mountbatten-Windsor por agresiones sexuales siendo menor de edad; hace pocos días la prensa mostró una fotografía donde se observa al antiguo príncipe con otra mujer, a la cual sujeta mientras ella yace sobre el suelo.
El hermano del rey ha mantenido constantemente que no guardaba recuerdos de Giuffre y ha enfatizado que no ha incurrido en falta alguna.
El pasado domingo, ciertos archivos revelados en EE.UU. Señalaron que el expríncipe Andrés intercambió durante 2010 y 2011 datos reservados de su labor como representante comercial del Reino Unido con Epstein. Diversos mensajes electrónicos evidencian que Andrés le envió pormenores sobre sus traslados gubernamentales a Singapur, Vietnam, Shenzhen y Hong Kong, además de reportes de dichos trayectos redactados por su colaborador Amit Patel, apenas tras haberlos obtenido.
