Gente

Muere la progenitora de Marta Luisa de Noruega: el vínculo complicado con Durek Verrett y su voluntad final

Reactiva viejas tensiones

Veruschka Urquhart, madre del hombre que se presenta como chamán y con quien mantenía un conflicto prolongado, ha muerto en Nueva York a los 82 años.

Marta Luisa de Noruega y Durek Verrett

Marta Luisa de Noruega y Durek Verrett

GETTY IMAGES

La actual suegra de la princesa Marta Luisa, Veruschka Urquhart, madre del autoproclamado chamán Durek Verrett, ha fallecido. La noticia, revelada por el medio noruego Se Og Hør,, confirma que Urquhart murió en Nueva York a los 82 años. Dejó una familia numerosa con cinco hijos: tres hijas y dos hijos. El mayor es Derek David, apodado cariñosamente Ducky en su infancia, hoy conocido como Durek Verrett, yerno de los reyes Harald y Sonia de Noruega.

La muerte de la suegra de la hija de los reyes Harald y Sonia reaviva viejas tensiones nunca resueltas entre madre e hijo. Según recoge Se Og Hør, la relación entre ambos llevaba años deteriorada y atravesaba una profunda distancia emocional. Urquhart llegó a expresar públicamente su descontento con Durek Verrett y con la influencia que, a su juicio, ejercía sobre la princesa Marta Luisa. Llegó a afirmar que su hijo le había “comido la cabeza” a la aristócrata noruega. Esas palabras, pronunciadas en plena atención mediática sobre la pareja, marcaron un punto de inflexión definitivo.

Durek Verrett y Marta Luisa en un fotograma del documental que grabaron para Netflix
Durek Verrett y Marta Luisa en un fotograma del documental que grabaron para Netflix.Netflix

La disputa trascendió el ámbito individual. Los comentarios de Urquhart suscitaron una respuesta instantánea por parte de los abogados de los novios, quienes, de acuerdo con los reportes de aquel momento, remitieron una misiva solicitando una rectificación oficial y alertando sobre potenciales medidas jurídicas. La tensión se intensificó poco tiempo antes del enlace matrimonial de Marta Luisa y Durek Verrett, momento en el que la progenitora del guía espiritual tildó a su descendiente de “peligroso”, una expresión que desató una gran controversia tanto en Noruega como fuera de sus fronteras. Como era de esperar, no estuvo presente en el casamiento de su hijo con la princesa Marta Luisa.

Después de su deceso, uno de los elementos que ha despertado mayor curiosidad es su petición final. Según lo reportado por Se Og Hør, Veruschka Urquhart anhelaba que sus restos fueran arrojados al mar de Oslo, un procedimiento que la normativa de Noruega no autoriza. Tal requerimiento, que probablemente no se llevará a cabo de forma estricta, refleja el intenso lazo afectivo que la unía a Noruega, pese a no haber nacido en el territorio escandinavo.

La princesa Marta Luisa de Noruega y Durek Verrett, el día de su boda
La princesa Marta Luisa de Noruega y Durek Verrett, el día de su bodaREDACCIÓN / Otras Fuentes

Urquhart, cuyo nombre verdadero era Sheila Farmer, nació en Nueva York, la ciudad donde terminó sus días. Sus padres, de raíces noruegas, emigraron a Estados Unidos cuando aún eran muy jóvenes, y ella se crió con un vínculo profundo con la cultura nórdica. Según quienes la conocían bien, uno de sus mayores deseos era visitar Noruega y saludar en persona a los reyes, un anhelo que nunca logró cumplir.

Durante su existencia, Veruschka Urquhart se consagró a las labores espirituales y a la guía mística, una inclinación que marcó profundamente el camino de su descendiente. De acuerdo con lo indicado por un informante mencionado por Se Og Hør, “ella había trabajado como guía espiritual desde su juventud y estaba orgullosa de que Durek siguiera sus pasos. Sin embargo, poco a poco sintió que él intentaba convertirse más en un líder espiritual que en un guía”. Esta disparidad de perspectivas respecto a lo espiritual habría constituido uno de los motivos fundamentales de la separación entre los dos.

Esto no fue siempre de este modo. Por varios años, Durek Verrett mostró públicamente su aprecio por su madre. En su texto El viaje del chamán, llegó a calificarla como “una poderosa vidente y una fuente de sabiduría”, y agregaba: “Siento un respeto y una gratitud increíble hacia mi madre por darme la vida y por enseñarme a ser recto y cariñoso en todas las situaciones”. Esas afirmaciones evidencian una fase de conexión sentimental que hoy se percibe remota.

La muerte de Urquhart ocurre, además, en un momento particularmente sensible para la familia real noruega, sumida en varias polémicas que han dominado los titulares en las últimas semanas. Se está llevando a cabo el juicio mediático de Marius Borg, y han emergido correos electrónicos que revelan una amistad entre la princesa Mette-Marit y Jeffrey Epstein, una situación de la que ella misma se ha manifestado en un comunicado en el que pide disculpas y promete ofrecer explicaciones más adelante. 

Etiquetas