El descarnado relato de una de las víctimas de Marius Borg: “Recuerdo despertar por el dolor”
Familia real noruega
El vástago de la princesa Mette-Marit de Noruega, nacido antes de su enlace, asiste hoy a la quinta comparecencia de su caso ante la justicia.

Marius Borg Hoiby en una imagen reciente.
Durante la quinta sesión del litigio contra Marius Borg, una de las testigos interrogadas por figurar en uno de los clips de contenido sexual del caso, localizados al revisar el dispositivo móvil del hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, ha asegurado que tales grabaciones se realizaron sin su permiso mientras descansaba con Borg y ha detallado la “dolorosa” noche que vivió a su lado.
En su nueva declaración relata que, después de mantener sexo consensuado con el acusado, se durmió y se despertó una primera vez con Borg tocándole los pechos y el bajo vientre. “Fue algo incómodo”, ha señalado, aunque admite que “lo dejé pasar”. Volveron a tener sexo consensuado por segunda vez, y tras eso “me dormí. No sé qué hacía él en la habitación. Pero recuerdo haber oído la puerta, y lo último que recuerdo es despertar y verlo teniendo sexo conmigo mientras yo dormía”.

La declaración de esta mujer se remonta al 8 de octubre de 2023 en Henningsvær, una localidad de las Islas Lofoten a la que se desplazó junto al príncipe Haakon, su padrastro. Relata lo ocurrido como “doloroso”. “Recuerdo despertar porque él estaba teniendo sexo. Fue muy incómodo. Recuerdo pensar: “No entiendo cómo alguien puede tener sexo con alguien que está dormido”. En ese instante de verdad percibí que me desvanecía de mi propio ser”, ha manifestado. “Lo último que recuerdo es despertar y verlo teniendo sexo conmigo mientras yo dormía”.
Simplemente me quedé allí tendida. No hice nada al respecto. Como dije, me perdí a mí misma. Me mantuve completamente inmóvil, con los ojos cerrados, y cuando volví en mí, todo ya había terminado. No puedo afirmar con precisión cuánto tiempo duró”, ha continuado. “No es algo que quieras experimentar. Ha sido mi peor pesadilla de toda la vida. Es como si hubiera cerrado los ojos para evitar presenciar mi propio abuso”, ha dicho la mujer, cuya identidad se ha protegido al igual que la de otras víctimas. Por su parte, ella ha añadido que “no quiero ser una víctima. Eso es lo último que quiero ser. No quiero usar esa palabra. Creo que es bastante duro”.
En el transcurso de la vista judicial han interrogado a la mujer acerca de su grado de intoxicación esa velada y le han solicitado que lo valore en un rango del 1 al 10. “Al principio de la noche, diría que un 6. Luego, más tarde, a medida que me iba recuperando, me volvía más sobria. En la fiesta posterior, quizás un 3 o 4, dice la mujer”, ha contestado.
Cuando se le interrogó sobre si Borg pudo haber creído que ella estaba dormida, respondió que “no di ninguna señal. Simplemente estaba tumbada, y entonces él debería haberlo entendido”. No ofreció resistencia. “No, probablemente fue porque no podía hacer nada. Él continuó teniendo sexo conmigo, pero yo no podía hacer nada. No podía reaccionar. No podía moverme. No podía decir nada”, ha manifestado.
Como parte de su alegato, Borg sostiene que no tiene memoria de haber mantenido relaciones con la mujer más de una vez durante la velada mencionada. Ambos coincidieron en el Festival de Cine de Trevarefabrikken, una cita a la que fue junto a su padrastro, el príncipe heredero Haakon de Noruega. Después de eso, se organizó un festejo en la cabaña de pescadores donde se hospedaba esa noche, lugar en el que durmió al lado de la mujer.
“Me acusan de haber tenido sexo con ella sin que estuviera despierta. Si ya hemos tenido sexo tres o cuatro veces, ¿por qué iba a tener sexo sin despertarla? Las otras veces no ha dado ninguna impresión de no querer hacerlo, así que ¿por qué iba a...? Eso no me cuadra”, ha defendido Borg.


