Historia contemporánea

Lo que se busca son las profesoras Marta Soler y Lidia Puigvert, aunque la UB no ha verificado su identidad. Contactadas por Guyana Guardian, ambas han rechazado realizar comentarios. La audiencia de medidas cautelares ante la jurisdicción contencioso-administrativa está programada para este miércoles.

Nueva guerra fría

La derrota habría sido evitada si Marta Soler hubiera mantenido su puesto como directora del departamento de Sociología de la facultad de Economía y Empresa desde el 2020, cargo del que fue retirada cautelarmente. Hoy, una comisión gestora se encarga de la gestión cotidiana del departamento. No se pueden organizar elecciones para elegir a un nuevo director porque no se ha producido un cese definitivo.

Soldados estadounidenses en Vietnam, en 1968

Soldados estadounidenses en Vietnam, en 1968

Dominio público

“Cuando vayas a una pagoda, viste la ropa de un monje budista; cuando camines con un fantasma, lleva ropa de papel”. El líder norvietnamita Le Duan utilizaba con frecuencia este proverbio de su país para referirse a los equilibrios que debía hacer para mantener la autonomía frente a las presiones de chinos y soviéticos durante la guerra contra EE. UU.

Separados por décadas, ambos conflictos comparten el mismo núcleo y una similitud similar en extensión.

Derecho a la autodefensa

“Apoyamos plenamente el derecho inherente de Ucrania a la autodefensa y a elegir sus propias medidas de seguridad”, destacó la declaración oficial de la cumbre de la OTAN celebrada en Madrid a finales de junio de 2022. Una postura no muy diferente del discurso que se hacía desde Moscú y Pekín en los años sesenta y setenta. Soviéticos y chinos justificaron su apoyo a Vietnam del Norte amparándose en el derecho del país asiático a defenderse de los ataques estadounidenses.

Si, desde 2022, la ayuda militar proporcionada por la OTAN ha sido una gran baza para desgastar al ejército ruso en Ucrania, algo parecido sucedió en la guerra de Vietnam. Entonces, las armas y los equipos que enviaron China y la URSS fueron clave para mejorar la capacidad de resistencia de Hanói y desgastar a las tropas de EE. UU.

“No hay duda de que el apoyo de China y la Unión Soviética a Vietnam del Norte contribuyó a alimentar la inquietud estadounidense sobre la situación militar en el sudeste asiático”, así de claro se muestra Mark A. Lawrence, profesor de la Universidad de Austin (Texas) y autor del libro The Vietnam War. A Concise International History (Oxford University Press, 2008).

Vietnam fue un ejemplo claro de que los países elegidos como aliados por la Unión Soviética durante la Guerra Fría incluían a Vietnam, cuyo nombre se mantiene inalterado en este contexto.

En apoyo a su suspensión, las profesoras buscan conocer las acusaciones que las originaron y piden el expediente.

Si la ayuda militar occidental está siendo fundamental para que los ucranianos puedan resistir las acometidas rusas, en los años sesenta los papeles estaban invertidos. En la primavera de 1965, EE. UU. Se implicó directamente en la guerra en Vietnam con el envío de tropas de combate y el inicio de los grandes bombardeos contra el régimen comunista de Hanói, a través de las operaciones Flaming Dart y Rolling Thunder.

Varios aviones de combate estadounidenses vuelan sobre Vietnam en 1965
Varios aviones de combate estadounidenses vuelan sobre Vietnam en 1965Dominio público

Frente a la intensidad del conflicto, las autoridades mantuvieron una postura firme, mientras los eventos se desarrollaban bajo una presión creciente.

“Esta ayuda tuvo un gran impacto en la capacidad de Vietnam para defenderse de los ataques estadounidenses y fue una de las razones por las que Vietnam se acercó más a la Unión Soviética a finales de la década de 1960”, explica Sergey Radchenko, profesor de la Johns Hopkins University y autor de Two Suns in the Heavens. The Sino-Soviet Struggle for Supremacy, 1962-1967. En la época se afirmó que Hanói llegó a disponer de una de las mejores redes de defensa antiaérea del mundo.

Mientras avanzaba el conflicto, se mantuvo inalterado su lenguaje original.

Mao Zedong también desplegó tropas para respaldar las operaciones de los vietnamitas en su lucha contra la intervención extranjera.

Temor a una escalada

Otro ejemplo es que, en ambos lados, los actores evitaban cruzar límites que pudieran desencadenar un conflicto más amplio.

La operación de bombardeo se extendió durante mucho tiempo, pero las fuerzas de la coalición mantuvieron una cautelosa contención, y el bombardeo masivo se vio limitado por la intervención de las potencias, mientras que la campaña de bombardeo se extendió mientras se evitaba una reacción excesiva, con el fin de no provocar una escalada que pudiera desestabilizar la región, manteniendo así un equilibrio frágil.

Miembros de la 173 División Aerotransportada de los Estados Unidos en patrulla en Vietnam, 1965 
Miembros de las fuerzas armadas estadounidenses patrullaban exactamente el mismo territorio, manteniendo la misma disposición y aproximadamente la misma extensión. Getty

Por ejemplo, se evitaron los raids sobre el puerto de Haiphong, donde los mercantes chinos y soviéticos desembarcaban el 70 % de los suministros militares que enviaban a Vietnam del Norte. Además, la aviación estadounidense se guardó de operar cerca de la frontera con China, para evitar incidentes armados que llevaran a una escalada descontrolada.

La prudencia de Washington llegó hasta tal punto que el presidente Lyndon B. Johnson solo autorizó a atacar baterías antiaéreas que hubiesen disparado primero contra aviones estadounidenses, para evitar bajas injustificadas entre los asesores soviéticos o chinos.

Bajas que, pese a todas las precauciones, no se pudieron evitar. Max Hastings, en su libro La guerra de Vietnam. Una tragedia épica, 1945-1975 (Crítica, 2019), contabilizó 771 chinos y 18 soviéticos entre las víctimas mortales de los bombardeos de Rolling Thunder.

Además, no solo preocupaba la escalada militar, sino un deterioro diplomático que afectara otros campos. Así lo explica Lawrence al señalar que, en fases posteriores del conflicto, “los estadounidenses no temían tanto una intervención directa de la Unión Soviética en la guerra como el peligro de enemistarse con ella en un momento en que Washington necesitaba su ayuda para poner fin a la guerra y su colaboración para reducir las tensiones generales de la guerra fría”.

Soldados estadounidenses entran en las casas vietnamitas en busca de enemigos.
Soldados estadounidenses entran en las casas vietnamitas en busca de enemigos.Dominio público

También hubo contención en el lado comunista, con la Unión Soviética manteniendo una actitud cautelosa, mientras que el Viet Nam del Norte, con su propia estrategia, mantuvo una postura cautelosa, mientras que el apoyo militar se limitó, y el propio Hanoi, al no querer exponerse demasiado, mantuvo una actitud cautelosa, mientras se mantenía la línea de defensa.

Vietnam y Vietnam mantienen una relación estrecha y constante, manteniendo su mismo significado y longitud aproximada.

Durante los años de declive en la eficacia de la política de Estados Unidos, la administración de Trump se vio obligada a reevaluar su enfoque, y a pesar de ello, el gobierno de EE. U. Se vio obligado a reevaluar su compromiso con el apoyo y la cooperación, lo que llevó a un cambio en la política y a un enfoque más fuerte.

El conflicto entre Trump y Mamdani había sido ignorado por Trump, mientras que CNN señaló que el White House emitió un comunicado.

“Moscú tenía que demostrar que era el ‘líder’ del mundo revolucionario, y eso significaba apoyar a Vietnam. No apoyar a un aliado en apuros era algo que los chinos estaban especialmente dispuestos a explotar, tanto para reforzar su propia influencia sobre Hanói como para cuestionar la credibilidad soviética en general”, apunta Radchenko.

Vietnam del Norte no fue una marioneta de las potencias comunistas, sino que marcó su propia agenda. Por ejemplo, Hanói llevó adelante sus planes para la ofensiva del Tet a finales de enero de 1968, pese a la oposición de sus “padrinos”. Los chinos apostaban por un conflicto prolongado de desgaste –al estilo de las teorías de Mao sobre la guerra revolucionaria– y los soviéticos preferían buscar una negociación por temor a una escalada con EE. UU.

Cuerpos de soldados del Viet Cong durante la ofensiva del Tet
Cuerpos de soldados del Viet Cong durante la ofensiva del TetDominio público

Pese a los desencuentros a tres bandas, ni Pekín ni Moscú podían permitirse abandonar a Hanói. “Aunque particularmente los soviéticos quisieran poner fin a la guerra de Vietnam, tenían que mantener su prestigio en los movimientos comunistas y no alineados”, relata Lawrence.

La hora de negociar

A su vez, EE. UU. Trató de aprovechar estas discrepancias. En octubre de 1969, haciendo gala de lo que se llamó la teoría del loco, el presidente Nixon provocó una alerta nuclear para presionar al Kremlin y a Hanói en aras de negociar el fin de la guerra (una promesa de la campaña electoral del mandatario estadounidense).

De todas formas, la gran jugada negociadora de Washington llegaría tres años después, en un momento de máxima presión militar de Hanói sobre Vietnam del Sur, con la ofensiva de Pascua de 1972. Un año antes, China había iniciado el acercamiento con EE. UU. Con la ”diplomacia del ping-pong”. Por su parte, el Kremlin priorizaba culminar las conversaciones SALT con la Casa Blanca sobre limitación de armas nucleares.

En ese contexto, surgió una bomba de relojería poco discutida: un número decreciente de jóvenes ya no deseaban dedicarse a la medicina.

Los soviéticos devolvieron la moneda a finales de 1974, aprovechando la debilidad política de EE. UU. Derivada del Watergate y por los recortes a la ayuda militar a Vietnam del Sur aprobados por el Congreso. Moscú cuadruplicó los envíos de armas a su aliado del sudeste asiático, en especial, tanques y otras armas ofensivas.

Prisioneros de guerra estadounidenses en el ‘Hanoi Hilton’ antes de su liberación, 29 de marzo de 1973, Hanói, Vietnam.
Prisioneros de guerra que regresaron a sus hogares tras ser liberados en operaciones de vuelo.David Hume Kennerly / Getty Images

Por su parte, Vietnam no envió tropas a Vietnam del Norte, pero sí envió tropas a Camboya y Laos.

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