Las Claves
- Donald Trump ordenó ataques en Venezuela y capturó a Nicolás Maduro, contradiciendo su promesa de evitar guerras eternas y buscando recursos naturales.
- Marjorie Taylor Greene
Donald Trump aseguró a la ciudadanía que evitaría comprometer a Estados Unidos en cualquiera de las denominadas “guerras eternas” que marcaron la política internacional de la nación a lo largo de casi toda la centuria pasada. No obstante, los ataques aéreos en Venezuela y la detención de su mandatario, Nicolás Maduro, junto al deseo manifestado de “gobernar” el territorio para extraer sus riquezas naturales en favor de las corporaciones estadounidenses, evocan la clase de incursiones bélicas que él mismo censuró fuertemente en su etapa de candidato. A pesar de ello, quienes respaldan al mandatario, el colectivo MAGA y los líderes más destacados del Partido Republicano han mostrado un apoyo unánime hacia Trump.
No obstante, diversos legisladores de su bando han puesto en duda desde el Capitolio, en conjunto con los demócratas, la legitimidad, la utilidad y los efectos potenciales de la maniobra sobre el equilibrio mundial. La representante Marjorie Taylor Greene, quien figuró como una de las mayores colaboradoras de Trump en el Congreso hasta su alejamiento al concluir el año previo –debido al asunto Epstein y a la parálisis administrativa, entre otras razones–, ha criticado que la captura de Maduro contradice la presunta política de aislamiento de Trump, 'EE.UU. Primero'.
“La financiación de guerras en el extranjero y el constante desvío del dinero de los contribuyentes estadounidenses hacia causas extranjeras, mientras los estadounidenses se enfrentan al aumento del coste de la vida, la vivienda y la atención médica, es lo que enfurece a la mayoría de los estadounidenses”, afirmó Greene desde su perfil de X.
“Si la acción militar y el cambio de régimen en Venezuela realmente tenían como objetivo salvar vidas estadounidenses de las drogas mortales, ¿por qué el gobierno de Trump no ha tomado medidas contra los cárteles mexicanos?”, agregó, recalcando que la nación de Centroamérica no figura dentro de los mayores proveedores de estupefacientes hacia EE.UU. “Y si procesar a los narcoterroristas es una alta prioridad, ¿por qué el presidente Trump indultó al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, quien fue condenado a 45 años de prisión por traficar cientos de toneladas de cocaína a Estados Unidos?”
Diversos legisladores republicanos se han sumado a los demócratas para criticar estas discrepancias. Don Bacon, republicano por Nebraska, manifestó mediante una nota oficial que la detención de Maduro resulta “algo positivo para el futuro de los venezolanos y de la región”, aunque afirmó sentir inquietud por que la agresión incite a distintas naciones a actuar de igual forma. “Mi principal preocupación ahora es que Rusia utilice esto para justificar sus acciones militares ilegales y bárbaras contra Ucrania, o que China lo use para justificar una invasión de Taiwán”, señaló.
Don Bacon, legislador republicano que representa a la región de Nebraska.
Prevalece el temor de que Rusia legitime su ataque hacia Ucrania apoyándose en este evento o que China lo aproveche como excusa para intervenir en Taiwán.
El legislador Thomas Massie, republicano por Kentucky, evidenció las incongruencias de la Casa Blanca al defender legalmente su agresión. “Si esta acción fuera constitucionalmente sólida, el fiscal general no estaría tuiteando que han arrestado al presidente de un país soberano y a su esposa por posesión de armas en violación de una ley estadounidense de armas de fuego de 1934”, sostuvo.
Por otro lado, los demócratas se mantienen firmes en su rechazo a la medida del presidente, quien ha ignorado la potestad del Congreso para autorizar acciones bélicas. “Maduro es una persona horrible, horrible, pero no se combate la ilegalidad con más ilegalidad, y eso es lo que ha ocurrido aquí”, ha indicado el líder de la minoría demócrata en el Senado. “No hay autoridad legal… no se limitaron a interceptar barcos en el mar. Entraron en Venezuela, bombardearon objetivos civiles y militares, y es una violación de la ley hacer lo que hicieron sin obtener la autorización del Congreso.”
“El pueblo estadounidense se está rascando la cabeza entre el asombro y el miedo por lo que el presidente ha propuesto”, agregó Schumer, en un diálogo con ABC News. “Hemos aprendido a lo largo de los años que cuando EE.UU. Intenta hacer cambio de régimen y construcción nacional de esta manera, el pueblo estadounidense paga el precio tanto en sangre como en dinero”. Es posible hallar muestras en este siglo dentro de las operaciones en Irak, Afganistán o Libia, además de otros sitios donde el escenario se deterioró luego de la incursión estadounidense.


