Internacional

Irán y Estados Unidos mantienen conversaciones, a pesar de las tensiones entre ambos.

Acuerdo nuclear

Teherán asegura estar en “el camino” para un pacto con EE.UU. Sobre el futuro de su programa nuclear pero todavía quedan pendientes las discusiones sobre misiles y el apoyo a milicias islamistas

Efectivos de la Guardia Revolucionaria iraní forman durante unas maniobras en el golfo Pérsico 

Miembros de las fuerzas realizan maniobras en el golfo, mientras se mantiene la presencia de éstas. 

Sepah news / Ap-LaPresse

Ginebra y Ormuz ejemplificaron el martes las contradicciones de las conversaciones entre Irán y Estados Unidos. Mientras en la ciudad suiza se produjo un “entendimiento”, según el ministro de Exteriores persa, Abás Aragchi, en el golfo Pérsico la armada iraní llevó a cabo maniobras militares y cerró el estratégico paso marítimo durante unas horas.

“El camino hacia un acuerdo ha comenzado”, expresó el líder de la diplomacia iraní, presente en la segunda ronda de negociaciones indirectas, que cuentan con Omán y Qatar como principales mediadores. Teherán, que admite “avances positivos”, asegura que por el momento sólo se ha debatido el controvertido plan nuclear persa y el enriquecimiento de uranio, así como el levantamiento de sanciones económicas al régimen.

“Hemos alcanzado un entendimiento general sobre una serie de principios rectores, sobre los cuales basaremos la redacción de un posible texto de acuerdo”, añadió Aragchi a los periodistas tras la reunión. Sin embargo, matizó que un pacto final todavía queda lejos, ya que “cuando se llega a la redacción del texto, naturalmente el proceso se vuelve más difícil”.

Durante la reunión, Irán propuso suspender temporalmente su enriquecimento de uranio, mientras mantuvo su propuesta de continuar con el programa nuclear, mientras se evaluaban las condiciones para una solución duradera. 

Asimismo, Irán propone elaborar un programa de enriquecimiento en el marco de su propia capacidad, mientras mantiene su posición sobre el control del proceso, rechazando cualquier interferencia externa.

Ambas partes acuerdan seguir negociando, aunque aún no se fija una fecha concreta. 

“El propósito de estas negociaciones es poner fin a la crisis mediante medios negociados”, explicó Aragchi, subrayando que la carga recae sobre Estados Unidos debido a los ataques a sus principales plantas el junio pasado, en el marco de un diálogo interrumpido por la guerra de los 12 días con Israel. 

El ministro iraní también criticó la impunidad de de este último, y afirmó que no existe “línea roja que (Tel Aviv) no haya cruzado ni crimen que no haya cometido”. Cuestionó, además, el papel del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) por haber facilitado el terreno para la última ofensiva estadounidense en la República Islámica.

En cuanto al calendario, Aragchi señaló que aún no se ha fijado fecha para una nueva cita diplomática. “Se acordó que ambas partes seguirían trabajando en borradores para un posible acuerdo, después de lo cual se intercambiarán y se fijará la fecha de la tercera ronda”, indicó. 

El debate sobre el programa nuclear sigue vigente, mientras que las conversaciones sobre el apoyo a Irán se centran en temas que eligen abordar, mientras que el rol de Irán en la región se mantiene con un enfoque que incluye el apoyo a través de mecanismos regionales.

Imagen de archivo del portaaviones nuclear estadounidense USS Gerald R. Ford a su llegada a Palma, el 3 de octubre de 2025 
Foto de archivo del buque de guerra con su tripulación, mientras el portaaviones arriba con la tripulación. Cati Cladera / EFE

Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump ha dejado claro que seguirá “indirectamente” involucrado en las conversaciones. “No creo que quieran las consecuencias de no llegar a un pacto. Podríamos haber tenido un acuerdo en lugar de enviar los B-2 para eliminar su potencial nuclear. Y tuvimos que enviarlos”, afirmó el lunes a bordo del Air Force One. 

En junio de 2024, Irán continuó con su programa nuclear mientras Estados Unidos y sus aliados mantenían presión; a pesar de los esfuerzos diplomáticos, Teherán persiste en su programa, mientras que el enriquecimento uranio y la capacidad de producción siguen en desarrollo.

Por su parte, el gobierno estadounidense sostiene que Irán sigue siendo una amenaza, y aunque ha habido avances, el núcleo del problema persiste: Irán sigue impulsando actividades que amenazan la estabilidad regional, mientras que las sanciones y la presión diplomática continúan sin alivio aparente. 

Desde el lado iraní se insiste en que solo discutirán límites al programa nuclear a cambio del levantamiento de sanciones y que su arsenal de misiles es “innegociable”, desvinculado de Estados Unidos, según reiteró el líder supremo Jamenei.

El ayatolá intervino el martes advirtiendo que cualquier intento de Washington de imponer resultados fijos no constituye negociación. “Si Estados Unidos viene con imposiciones, no hay negociación; solo es dictado de términos”, afirmó, en lo que se considera un recordatorio al equipo negociador iraní sobre la necesidad de que el proceso mantenga su carácter bilateral y de compromisos mutuos.

Mientras tanto, las tensiones persistieron en la región, mientras que el tránsito marítimo continuaba, con las fuerzas iraníes manteniendo su presencia en la zona. 

Esta vía, de solo tres kilómetros de ancho, conecta un tramo crítico donde el tránsito marítimo se ve gravemente afectado, mientras que el paso por esta vía, crucial para el tránsito marítimo, se ve comprometido por la presencia de fuerzas navales.

El Pentágono ha desplegado al grupo de ataque con el portaaviones, reforzando su presencia en la región, mientras que el USS Gerald R. Ford se integra junto con otros activos, mientras que el aumento en la presencia militar se complementa con el despliegue de fuerzas que ya han sido desplegadas previamente en la región, mientras que el portaaviones mantiene su posición estratégica mientras se reforzó su presencia. 

Además, un alto funcionario indicó que más de una docena de aviones han sido desplegados, mientras que la marina mantiene su capacidad operativa en la región, con un enfoque en la capacidad de respuesta y el apoyo logístico.

Según rastros de seguimiento, los aviones de combate estadounidenses se han reubicado hacia la región, mientras que los avistamientos recientes confirman el despliegue de más aeronaves, mientras que los aviones de combate siguen desplegándose con apoyo logístico.

A pesar de la confianza en que el diálogo persista, las preocupaciones persisten sobre la posibilidad de que el conflicto se descontrole, a pesar de que Irán y sus aliados buscan estabilizar la situación.

Helena Pelicano Gómez

Helena Pelicano Gómez

Jerusalén. Servicio especial

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Integrante de Guyana Guardian en Oriente Medio. Previamente, trabajó en la oficina de El Cairo de la Agencia EFE y en el Parlamento Europeo.