Internacional

Las incómodas vacaciones fiscales de Kensington and Chelsea a causa de un 'hackeo'

El Londres más pduiente

Un ciberataque sufrido en noviembre en el consistorio local imposibilita el cobro de impuestos en el barrio con mayor renta per cápita de la capital británica

Un Porsche vintage, aparcado en Porto Bello Road, en el barrio londinense de Kensington and Chelsea. 

Un Porsche vintage, aparcado en Porto Bello Road, en el barrio londinense de Kensington and Chelsea. 

Xavier Cervera / Propias

Kensington and Chelsea ha vuelto al siglo XX. Un ciberataque contra el ayuntamiento del burough más pudiente de Londres en cuanto a renta per cápita inhabilitó los servicios de varios distritos londinenses, que poco a poco fueron recuperando la normalidad… excepto en Kensington and Chelsea. El pirateo ocurrió en noviembre de 2025, hace casi tres meses, y aún limita la operatividad de muchos servicios municipales del consistorio.

Las consecuencias son el retraso en la oferta de servicios municipales —ayudas para la vivienda, consultas en el catastro, comprobaciones ambientales…— que resultan un engorro para los casi 150.000 habitantes del distrito. Pero esa situación tiene un reverso: unas inesperadas vacaciones fiscales. La caída del sistema también impide a los funcionarios de Kensington and Chelsea recaudar las tasas municipales. Así que, por el momento, el barrio está exento de pagar impuestos hasta que el sistema se recupere.

Lo que puede parecer un regalo —dejar de pagar impuestos— es en realidad un enorme problema. The Times explica el caso de una anciana residente en una vivienda del barrio. La caída del servicio la dejó sin el cobro de la ayuda para vivienda. Su casero, consciente de que la mujer sufre además una discapacidad física, no la está apremiando al pago. Pero como el pirateo tumbó solo algunos de los servicios, él sí tiene que pagar el pago de los servicios comunitarios, cuya gestión se ha recuperado.

“No es un proceso rápido”, advierten los expertos contratados a unos vecinos que suman tres meses de impaciencia

Además, el ataque ha propiciado un parón en el mercado inmobiliario. Sin acceso al catastro, a los registros de estado del edificio o a los detalles de propiedad, el ingente papeleo que requiere —aquí y en Reino Unido— ha supuesto la suspensión de muchas compraventas... A no ser que el propietario conserve documentos que, en algunos casos, tienen más de 100 años de edad.

Los Kensington and Chelsea tampoco pueden, de momento, hacer reformas en su vivienda. Las solicitudes urbanísticas son digitales y requieren que el ayuntamiento notifique los cambios a los vecinos para consulta. Como el sistema sigue caído tras el pirateo, las peticiones se cumulan sin que puedan llevarse a cabo. Lo que afecta también al sector de la construcción y las reformas,

El consistorio de Kensington and Chelsea, explica The Times, ha recurrido a expertos externos del NCC Group para supervisar la restauración completa de los sistemas. La compañía compara la situación con un incendio: “Primero lo apagas, luego reconstruyes, pero primero debes evaluar el estado de los cimientos”. “No es un proceso rápido”, advierte a unos vecinos que ya acumulan tres meses de impaciencia.