La novia de Epstein se casó con una mujer para conseguir la ciudadanía ayudada por el magnate
Estados Unidos
El pederasta convicto empezó ayudando a Karyna Shuliak en el 2010 por su visa de estudiante y la acompañó en todo el proceso hasta convertirse en estadounidense en el 2018

Una imagen de Jeffrey Epstein junto a su pareja Karyna Shuliak en un lugar sin identificar, publicada en enero del 2026 tras la desclasificación de archivos

La historia de inmigración de Karyna Shuliak, la última novia de Jeffrey Epstein y su gran heredera, muestra cómo el pederasta convicto usó visas de estudiante, cursos de inglés y matrimonios falsos para asegurarse de que las mujeres a su alrededor permanecían justo donde él quería.
A principios del 2013, Shuliak estaba en el limbo por el estatus de su visa en Estados Unidos. Ese mismo año, se casó con una ciudadana estadounidense con el objetivo final de conseguir la residencia permanente y, más tarde, la ciudadanía.
Obtuvo la greencard (permiso de residencia permanente) y, en el 2018, la ciudadanía. Después, Shuliak se divorció de su esposa, una mujer llamada Jennifer, que había mantenido una relación con Kimbal Musk después de que Epstein los conectara.

El inicio del proceso: la visa de estudiante de Shuliak
Epstein empezó todo el proceso en el 2010 gestionando la admisión de Shuliak en la facultad de odontología de la Universidad de Columbia como estudiante transferida de Bielorusia que no había terminado su carrera.
Tras su ingreso, los mensajes entre ella y miembros de la oficina de estudiantes internacionales de la universidad muestran que su caso de inmigración fue otro obstáculo que superar.
“Lamento mucho que la oficina de inmigración te haya dado largas hoy”, escribió un trabajador de la facultad de odontología de Columbia a Shuliak en julio del 2012. “En este momento, creo que todo está bien con tu estatus migratorio”.
Epstein buscaba ayudar en el proceso sin que “formara parte de su expediente”
Epstein, al parecer, quería asegurarse del estatus migratorio de Shuliak. Se puso en contacto con su red de contactos en busca de ayuda para restaurar discretamente su visa de estudiante.
“No quiero preguntar, prefiero que no forme parte de mi expediente”, escribió Epstein a finales del 2012 a Ian Osborne, un inversor británico que aparece varias veces en los archivos. “Recuerdo que tenías un buen amigo abogado de inmigración en Washington”.
Ian Osborne dice que desconocía la conducta ilegal de Epstein
Osborne le puso en contacto con Greg Craig, que estaba “en el más alto cargo” en el Servicio de Inmigración y Naturalización (INS). Craig, era en ese momento socio de Skadden, Arps, Slate, Meagher & Flom y es exasesor legal de la Casa Blanca del presidente Barack Obama.
El correo electrónico llevó a los abogados de Skadden a reunirse con Epstein y Osborne en una conferencia telefónica y a solicitar la ayuda de un bufete de abogados de inmigración que contrataron.
Craig, según un mensaje, también tenía previsto unirse a la llamada. No está claro si lo hizo. Un abogado de Skadden sugirió más tarde que Epstein podría haber contactado él mismo con la firma de inmigración, o que Skadden podría haber contactado con otra.
“Lamento profundamente haber conocido o tenido cualquier tipo de relación con Epstein”, declaró Osborne, añadiendo que desconocía la conducta ilegal de Epstein. Craig, quien ahora trabaja en otro bufete, no respondió a las solicitudes de comentarios.
Shuliak sobrepasó el plazo de su visa de estudiante
La respuesta final a esos trámites no fue la deseada. Shuliak había sobrepasado el plazo de su visa de estudiante. Eso hacía complicada su reincorporación, e incluso si salía del país y solicitaba una nueva, esta podría no ser concedida, según informó uno de los abogados.
También tenía un caso de asilo pendiente, que el abogado calificó de “directamente incompatible con la intención temporal de permanecer en Estados Unidos y regresar a su país de origen después de estudiar”.
Epstein buscaba soluciones para evitar su deportación
“Tendremos que decidir si aplazar el asilo y rehacerlo es una mejor opción para el éxito que la discreción de la fiscalía respecto a la restitución”, respondió Epstein.
Presuntamente, los abogados de Skadden derivaron a Epstein a otro bufete y no recibieron ningún pago por su participación. Para agosto del 2013, Epstein se comunicaba directamente por correo electrónico con otra abogada de inmigración, Arda Beskardes.
“Deberíamos hablar del matrimonio lo antes posible”
“También deberíamos hablar del matrimonio lo antes posible”, escribió Beskardes a Epstein ese agosto del 2013. Un mes después, Shuliak se puso en contacto: “¿Podemos reunirnos mañana? Seremos Jen y yo”, le escribió a la abogada.
El 9 de octubre del 2013, Shuliak se casó en Nueva York. El nombre de su conyugue fue omitido en su certificado de matrimonio, pero ambas figuraban como residentes en el 301 de la calle 66 East de Nueva York. Esta dirección aparece repetidamente en los archivos como lugar donde se alojaron muchas mujeres e invitados prominentes relacionados con Epstein.
Al día siguiente, Shuliak contactó a Beskardes y solicitó una cita. Poco más de una semana después, Beskardes empezó todos los procesos para su ciudadanía. Registros de finales de ese año muestran que Shuliak y Jennifer tenían una cuenta bancaria conjunta.
Shuliak consigue la 'green card' y más tarde la residencia
A mediados del 2014, Shuliak solicitó una green card de carácter “familiar” y, para diciembre, se programó una entrevista. “¡He recibido mi tarjeta de residencia! ¡Muchas gracias por toda su ayuda!”, escribió Shuliak a Beskardes en enero del 2015.
Tres años después, en el año 2018, Shuliak estaba en proceso de naturalizarse como ciudadana estadounidense. Para mayo, ya era estadounidense.
En octubre de ese mismo año, Shuliak ya estaba trabajando en su divorcio. Menos de un año después estaba divorciada y tenía ciudadanía estadounidense.




