Mark Fortier,ensayista, autor de ‘Volverse facha: una terapia de conversión’:

“El facha prefiere el influencer al intelectual y los clics a las razones”

Tengo 56 años que me enseñan a relativizar. Soy orgulloso canadiense. (Foto: CAROLINE FABRE)

¿Todo autoritarismo promete orden frente al miedo al caos?

Por eso, lo primero que hace la ultraderecha para ganar en cualquier país es generar confusión.

¿Cómo generan confusión?

Para empezar, ponen en cuestión el orden existente. Y lo logran multiplicando las opiniones para banalizarlas y radicalizarlas hasta que se logra polarizar todos los foros.

En redes suele importar más tener likes que tener razón.

Y estamos en una economía de la atención digital: hay miles, cada vez más, de mensajes continuos y todos compiten por la atención de los mismos ciudadanos, que es limitada.

¿Al final no acaban haciéndose capillas digitales donde todos opinan lo mismo?

Es lo que conviene al facha: no matizar ni contrastar ni precisar ni puntualizar...

¿Y hoy el facha prefiere elinfluencer al intelectual?

Prefiere elinfluencer al intelectual y los clics a las razones. Como mediocre que es, no le interesa mejorar el debate ordenado de ideas, solo ser el que genera más ruido.

Entonces, ¿le interesa más el intercambio de eslóganes que el de argumentos?

Descalificar el debate de ideas y a los inte­lectuales es otro de los rasgos compartidos por las derivas autoritarias. En el ruido digital no se impone el criterio más fundado, sino solo el más seguido, y al facha le es más fácil manipular esa dinámica.

Los nazis eran mediocres como individuos, pero llegaron a dominar Europa.

Porque lograron sustituir el orden del mérito, el talento y la razón por el de la fidelidad a su partido. Hoy el facha también desprecia a las elites intelectuales de las que no puede formar parte y cuestiona su influencia.

Una vez creada la confusión, ¿cómo llega el facha al poder?

En la confusión es fácil que muchos sientan miedo. Cuanta más confusión entre más capas de la sociedad, más desconcierto, temor y necesidad de orden. Y es ahí donde tienen su oportunidad quienes lo prometen a cualquier precio, como los fachas.

¿Internet no iba a democratizar el acceso a la comunicación y el conocimiento?

Y se ha convertido en la oportunidad de generar contenidos para millones de periodistas y creadores improvisados, pero al final quienes se lucran con esos contenidos son cinco empresas con sus algoritmos que pueden utilizar para regular flujos de opinión.

¿Y no las considera usted democráticas?

Están en manos de plutócratas ultramillonarios que no tienen ningún interés en compartir su poder recién adquirido.

¿Quién decide si los fachas ganan o no?

Los pequeños burgueses, la inmensa clase media como yo, porque, si no renunciamos a la política, somos un grupo complejo pero clave. Deben darnos más miedo el desinterés y la apatía de las clases medias por la política que el interés de los militares por dominarla.

¿Por qué?

Porque la clase media hemos decidido la historia a menudo. Cuando hemos sido progresistas, hemos promovido las ideas de los derechos humanos; las libertades cívicas republicanas...Pero también las clases medias cuando nos atemorizan podemos acabar dando todo el poder al facha.

¿De qué depende?

Norbert Elias explica que todas las sociedades europeas se han construido por las clases medias sobre dos grandes códigos: los derechos y libertades de los ciudadanos y la construcción de los estados nación.

¿Y si la clase media no está por la labor?

Lo que está pasando ahora. Cuando renunciamos a la razón, la cultura, la ciencia... Se cae en la confusión. De ahí se pasa al miedo y a preferir cualquier orden a ninguno. Se empieza también por sembrar el miedo al diferente. Y en EE.UU. Ahora mismo se detiene a gente en la calle solo por parecer extranjeros.

De momento, ningún partido de ultraderecha se atreve a cuestionar el voto.

Espere: el facha llega al poder generando un caos estructurado. De entrada aún necesita las urnas, como las necesitó Hitler, para llegar a mandar. Ya conseguirán trascenderlas.

¿Cómo?

En muchos países democráticos esa democracia ya ha quedado reducida a la elección de los gobernantes por parte de los gobernados. Solo eso. Y si la reducimos solo a eso, una democracia puede ser de ultraderecha...

¿En qué sentido?

En el del primer objetivo del facha moderno: lograr una democracia que conserve los rituales de las democracias y sea teatral, espectacular, instagrameable; pero también una democracia racista, autoritaria, sin justicia, xenófoba... Urnas sin democracia.

¿Por qué?

El facha, como lo fueron los nazis o los fascistas europeos, es un mediocre sin ninguna posibilidad de triunfar en una sociedad democrática con instituciones educativas, científicas, jurídicas... Que funcionen.

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