Las Claves
- Investigadores de la Universitat Autònoma de Barcelona crearon una prueba diagnóstica para detectar precozmente efectos de microplásticos en trabajadores.
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Investigadores de la Universitat Autònoma de Barcelona han creado una innovadora prueba de diagnóstico capaz de identificar precozmente las consecuencias del contacto con micro y nanoplásticos en entornos de trabajo. Este sistema, fundamentado en indicadores genéticos, proporciona un método ágil y seguro para analizar amenazas sanitarias previamente al surgimiento de lesiones permanentes.
Esta evaluación representa uno de los logros clave del programa europeo PlasticHeal, bajo la coordinación de la UAB, y ha sido distinguida como “Market Ready” a través del Innovation Radar de la Comisión Europea, que detecta soluciones técnicas con elevada proyección hacia el mercado. Este aval sitúa al método en un lugar destacado para su posterior puesta en marcha en entornos laborales con peligro de exposición a los microplásticos.
Esta evaluación detecta consecuencias biológicas tempranas causadas por el contacto con microplásticos previo a la aparición de lesiones permanentes.
Dichos componentes se hallan repartidos de forma casi generalizada por todo el entorno. Logran introducirse en el sistema humano por medio de la aspiración o el consumo alimentario, concentrándose en órganos vitales. Múltiples trabajos científicos advierten que estas partículas son capaces de perjudicar las respuestas inmunitarias, respiratorias y digestivas, lo cual representa un peligro creciente, particularmente en áreas de producción donde el vínculo con plásticos es permanente.
Aun con tales pruebas, todavía no se han establecido umbrales de exposición definidos ni procedimientos de supervisión normalizados en diversos entornos de trabajo. Debido a ello, el análisis de la UAB emplea métodos de biología molecular aptos para potenciar y cuantificar con suma exactitud indicadores genéticos concretos en tomas sanguíneas. Con esta información, el mecanismo detecta señales biológicas que indican si un individuo comienza a manifestar consecuencias orgánicas producto del contacto con micro- y nanoplásticos.
Dichas conclusiones podrían conformar el fundamento científico para establecer las próximas restricciones legales de exposición en Europa.
Dicha identificación prematura facilita actuar oportunamente mediante acciones de subsanación, tales como optimizar los mecanismos de aireación, intensificar el empleo de dispositivos de seguridad personal o alterar ciertas etapas de fabricación, antes de que se manifiesten perjuicios irreversibles. Alba Hernández Bonilla, catedrática del Departamento de Genética y Microbiología de la UAB y líder de la iniciativa, destaca la relevancia de la perspectiva de prevención: “Todavía no existen normativas específicas, y es imprescindible disponer de marcadores que indiquen si el personal trabaja en un entorno seguro”.
Aparte de su valor preventivo, esta novedosa prueba propiciará investigaciones epidemiológicas de mayor robustez. Al detectar de manera concreta las consecuencias vinculadas a los microplásticos, hará posible diferenciarlas de aquellas originadas por otros agentes contaminantes del entorno.
Hoy por hoy, el grupo de científicos se halla en una etapa de localización de fondos y aliados corporativos. La meta es perfeccionar el kit diagnóstico, disminuyendo la cantidad de indicadores requeridos y potenciando su precisión y fiabilidad, para que resulte posible implementarlo de manera ágil y económica en compañías y servicios de prevención.
