En Barcelona y fuera de Barcelona. Hoteleros, propietarios de apartamentos turísticos y cámpings de toda Catalunya salieron ayer en tromba contra el incremento de la tasa turística pactado por el PSC, ERC y Comuns. El proyecto de ley, que está previsto aprobar a finales de febrero, contempla duplicar la tasa turística que aplica la Generalitat, duplicar también la tasa específica que impone Barcelona (en un plazo de 4 años a 1 euro por año) y abre la puerta al resto de municipios catalanes a aplicar su propio recargo. Las críticas del empresariado no se han hecho esperar. Mantienen que este incremento repercute directamente en su competitividad, que encarece las vacaciones de los propios catalanes y que no distingue entre temporada alta y baja.
En el caso de Barcelona, la duplicación de la tasa autonómica (un 75% se destinará a promoción y el 25% a políticas de vivienda) y el incremento del recargo municipal (que pasará de los actuales 4 a 5 euros a partir de abril, a 6 el próximo año, 7 en 2028 y 8 euros en 2029) sitúa la ciudad como la segunda capital europea, por detrás de Ámsterdam, con la fiscalidad turística más elevada. La medida, que está prevista que se apruebe en el Parlament a finales de febrero, comportará que a partir de abril un hotel de cuatro estrellas de Barcelona aplique una tasa por persona y noche de 8,40 euros (un 47% más cara que la vigente) que se irá incrementando a 1 euro por año hasta los 11,40 euros.
“Tenemos unos políticos que no piensan en el futuro, ni en la consistencia del sector; solo piensan en el día a día”, mantiene Jordi Clos, presidente del Gremi d’Hotels de Barcelona. “Desde los años noventa administración y sector hemos hecho un esfuerzo conjunto para poner Barcelona en el mapa y ahora ya no cuentan con nosotros”, lamenta.
Barcelona será, por detrás de Ámsterdam, la segunda ciudad europea con mayor fiscalidad turística
Según el representante hotelero, el incremento de la tasa “creará una situación de desgaste y deterioro” que repercutirá en el turismo vacacional pero especialmente en el de congresos y negocios. “No estamos solos, competimos a nivel europeo y también a nivel español y ni Madrid, ni Málaga ni Valencia aplican tasa turística”, destaca.
Vacaciones en casa más caras
La Federació Catalana d’Apartaments Turístics (Federatur) alertó ayer que la nueva tasa, “ahonda en la pérdida de competitividad, especialmente en los municipios que, más allá de Barcelona, compiten directamente con otros destinos de la península o europeos que no tienen esta carga”. El sector mantiene que el impacto será “especialmente relevante” en el turismo familiar de proximidad, “dificultando el acceso a una opción de alojamiento que resulta clave para muchas familias catalanas”, mantiene el presidente de la federación, David Riba. Como ejemplo, una familia de cuatro miembros mayores de 16 años, que se aloje en un apartamento en Barcelona, deberá abonar 200 euros adicionales. La misma familia que pase una semana de vacaciones en la costa catalana pagará un importe adicional de entre 70 o 140 euros en función de si el municipio opta por el recargo local. “Supone una penalización para los propios catalanes, que son los que visitan Catalunya en sus vacaciones, un 85%”, segun Federatur.
En Barcelona cada cliente deberá abonar –con los incrementos plenamente aplicados en 2029– 11,40 euros (12,54 euros si se aplica el IVA). En cambio en Roma, 7,50 euros; Paris 8,40; Milán y Atenas, 10 euros; Lisboa, 4 o nada en Londres y Múnich. Solo una ciudad europea supera Barcelona. Se trata de Ámsterdam, que establece un 12,5% sobre el precio de la habitación, lo que oscila sobre los 18 euros en los establecimientos de 4 estrellas.
Las alegaciones que presentó el sector turístico al completo, desde la Confederació Empresarial d’Hostaleria i Restauració de Catalunya, a la Federació Catalana d’Apartaments Turístics, Foment del Treball, Gremi d’Hotels de Barcelona, Pimec o la Federació Catalana de Càmpings, “han sido totalmente ignoradas”, lamenta Jordi Clos.
El sector asegura que el recargo municipal derivará en agravio comparativo entre municipios vecinos
Sí que se han introducido unos puntos que ERC reclamaba, que no afectan a Barcelona pero sí al resto de localidades. El recargo municipal (no en el de la Generalitat), que hasta ahora no se aplicaba en el resto de Catalunya, podrá establecer cuantías diferentes en función del código postal y también en función del periodo de liquidación (que es de abril a septiembre y de octubre a marzo).
Sin embargo, son novedades que no satisfacen al sector. “Nuestro rechazo es frontal, el incremento es profundamente desacertado y perjudica al conjunto de la cadena económica vinculada al turismo, a la vez que no responde a los criterios de estimulación de la actividad económica, ni de desestacionalización”, expresó ayer la Federació Empresarial d’Hostaleria i Turisme de la provincia de Tarragona, que representa el 90% de las plazas en la Costa Daurada y Terres de l’Ebre. Además, el sector alerta que abrir la puerta al recargo municipal, derivará en agravio comparativo entre localidades vecinas. Y en el caso de Barcelona, aún más acentuado con los municipios del área metropolitana.


