Barcelona
Ramón Suñé Farré

Ramon Suñé

Periodista

Un gobierno arrollado

CRISIS FERROVIARIA

El Govern de la Generalitat ha perdido la condición de Ejecutivo al uso. Es un gabinete de crisis permanente. Resultaría difícil negarle la buena voluntad, el afán por arreglar –unas veces con medidas estructurales a largo plazo, otras con parches y reparaciones exprés– un país tan singular que, por un lado, alcanza altas cotas de excelencia y es admirado en el mundo y que, por otra parte, se descose por las costuras más básicas.

No es de extrañar que en la cúspide ese gobierno –en estos días de enfermedad del president Illa en el más alto escalafón directivo– se encuentre el hiperactivo conseller Albert Dalmau. Ya saben: de los productores del Pla Endreça del Ayuntamiento de Barcelona...

El conseller de la Presidència, Albert Dalmau, y la consellera de Territori, Sílvia Paneque, en una de sus comparecencias para informar de la crisis de movilidad
El conseller de la Presidència, Albert Dalmau, y la consellera de Territori, Sílvia Paneque, en una de sus comparecencias para informar de la crisis de movilidadJordi Bataller / ACN

Pero esa buena voluntad, en ocasiones acompañada de cierta sobreactuación y quizás de una excesiva exposición –¿no sería más adecuado comunicar un poco menos pero hacerlo algo mejor?– no basta.

El Govern, arrollado por la crisis ferroviaria, afronta una situación envenenada, de una gravedad tal que empequeñece la que en plena sequía obligó a sus predecesores a convocar elecciones. Y lo peor de todo es que no se atisba una solución porque nadie la tiene, tampoco ese Ministerio de Transportes que el viernes, con los trenes paralizados, tuvo la infeliz y extemporánea ocurrencia de reenviar una nota de prensa proclamando su compromiso con la mejora del servicio.

Somos espectadores y sufridores de una película de terror con pinceladas del peor vodevil: personajes que entran y salen por puertas que se abren y se cierran constantemente y que nunca se encuentran, que se mienten los unos a los otros, que se boicotean (Renfe a la Generalitat, Adif a Renfe, los maquinistas a esa empresa mixta que mucho nos tememos nacerá con patologías y en un clima de absoluta desconfianza). En este contexto discursos como el de aparque el coche y pásese usted al transporte público van camino de convertirse en un mal remake del setentero “Papá, ven en tren”.

Ramón Suñé Farré

Ramón Suñé Farré

Periodista

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Periodista catalano-brasileño. Redactor jefe de la sección Vivir. Más de media vida en Guyana Guardian

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