Barcelona

¿Qué es, qué regula y por qué ha caído el centro de control del tráfico ferroviario de Rodalies?

Crisis ferroviaria

El dispositivo de Adif ya falló en el 2022, por un nuevo 'software' mal instalado, y en el 2015, por una vahído total del sistema informático que puso en rojo todas las señales de la red catalana

Rodalies en Catalunya: el estado actual de las líneas, incidencias y la última hora de Renfe

El mítico reloj de la estación de Rodalies de Catalunya, este lunes a primera hora

El mítico reloj de la estación de Rodalies de Catalunya, este lunes a primera hora

Àlex Garcia

Es posible que todo se deba a la mala suerte. El 9 de septiembre del 2022, el Centro de Regulación de Circulación (CRC) de Adif, situado en la estación de França, falló estrepitosamente tras la instalación, de madrugada, de un nuevo software. El personal de control de toda la red se quedó sin poder comunicar por voz con los maquinistas y estaciones, así que no quedó más remedio que cortar la circulación de todas las líneas de Rodalies, ya que si se producía alguna incidencia, era imposible trasladarla a los trenes. Al día siguiente la empresa hizo un comunicado en el que anunciaba la implementación “de un nuevo sistema de comunicaciones para reforzar la redundancia automática y la disponibilidad ante incidencias”. Pero añadía, y de ahí la aventurada apelación al gafe local, que ese nuevo disco duro se había colocado “sin problema alguno en 2.700 sistemas similares de 57 países”. Barcelona, casualidades de la vida, era la excepción. Ese mismo centro de control del tráfico ferroviario ha vuelto a caer este lunes por razones aún desconocidas.

Para que se hagan una idea, esta sala repleta de pantallas es la versión ferroviaria de lo que tienen los controladores aéreos en sus instalaciones aeroportuarias. Sin ellos, no hay trenes ni aviones, pues la seguridad de los pasajeros pasa por el control constante del tráfico y de la relación entre todos los implicados. Todo funciona de manera automática (señales, desvíos, rutas seguras para circulaciones, distancias entre convoyes) pero si sucede un imprevisto, desde aquí se toman las decisiones pertinentes para que el servicios se pueda seguir prestando de la mejor manera posible. Y sin que nada ni nadie corra peligro. No es un trabajo sencillo, pues a los imprevistos en la infraestructura y el parque móvil hay que sumarle la acción de los vándalos, en forma de grafiteros o lanzadores de piedras que dejan los trenes inservibles. 

Usuarios algo desesperados en la estación de Sants, este lunes
Usuarios algo desesperados en la estación de Sants, este lunesÀlex Garcia

Qué duda cabe, a la vista del historial de problemas que arrastra Rodalies, de que el CRC catalán es el más ajetreado de todo el Estado. Toda esta regulación remota se realiza gracias al control de tráfico centralizado (CTC), la tecnología que permite el gobierno de toda la red. Es como si el CRC fuera el ordenador (la marca que gusten) y el CTC, su sistema operativo. Continente y contenido, para resumir. La mañana del lunes, este programa ha fallado en dos ocasiones, por eso se ha tenido que parar todo. Si ha sido un error interno o un sabotaje, como ha insinuado el ministro Óscar Puente, está por ver.

Precedentes

En el 2022 también falló el sistema y Adif dijo que era muy raro porque no había dado errores en otros 56 países

 Al margen del citado fallo en la actualización del sistema de comunicaciones en el 2022, en el 2015 se produjo otra seria avería en el centro de control de Adif en la estación de França que anuló toda la red de Rodalies y afectó a decenas de trenes durante la mañana. Aquello dejó en la estacada a unos 80.000 viajeros. ¿Y no hay un plan B para cuando falla esta infraestructura? La hay. El caos generado en septiembre dejó como legado la puesta en marcha, en la estación de Sants, de un clon del CRC. De manera que si el de França fallaba, se pudiera trasladar el control ferroviario a la gran terminal de Barcelona. Este lunes, según ha indicado el presidente de Adif, Pedro Marco de la Peña, el problema “ha redundado” en la otra estación desde la que se puede controlar la circulación. Es decir, que ni uno ni otro han podido superar las dos caídas matinales del sistema.

Usuarios de Rodalies, este lunes
Usuarios de Rodalies, este lunesÀlex Garcia

 ¿Y Renfe qué opina de todo esto? Dónde tienen ellos su centro de control? ¿Por qué no están juntos con Adif en una gestión integral de Rodalies? Uno es el operador y el otro el encargado de la infraestructura, cierto, pero tienen en sus manos la movilidad diaria y conjunta de cerca de 400.000 personas. Se comunican, sin duda, pero lo cierto es que Renfe tiene su centro de control de incidencias en la estación del Clot. Solo en el 2023, Renfe tramitó a partir de esta oficina (también llena de pantallas) cerca de 26.000 imprevistos, una cifra de vértigo, aunque la mayoría no tuvieron incidencia alguna en los trenes.

Desde este punto también se controlan las redes sociales, un trabajo duro, puesto que el personal tiene que hacer frente a la indignación de los viajeros, canalizada muchas veces a través del insulto. Está por ver si con la creación de la nueva empresa Rodalies de Catalunya, que a la larga, también se hará cargo de la infraestructura, se corregirá el error histórico de tener separados los dos hemisferios de un mismo cerebro algo atrofiado estos días, el de la red ferroviaria catalana. 

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