Barcelona vive este 2026 uno de los grandes eventos culturales y urbanos de la década. Designada Capital Mundial de la Arquitectura por la UNESCO y la Unión Internacional de Arquitectos (UIA), la ciudad convierte a la arquitectura en un relato colectivo que atraviesa barrios, disciplinas y miradas. Durante diez meses, del 12 de febrero al 13 de diciembre, más de 1.500 actividades invitan a la ciudadanía a observar, entender y repensar los espacios que habita cada día.
No se trata sólo de una celebración profesional. La capitalidad nace con vocación pública, de proximidad y con clara voluntad transformadora. Como explica Ninoska Juan, coordinadora de la Oficina Técnica de Barcelona 2026 Capital Mundial de la Arquitectura, la ciudad "muestra al mundo su apuesta por una arquitectura humana, transformadora y cercana, con el diseño puesto al servicio de las personas". La capitalidad "invita a todos a mirar con ojos nuevos los espacios donde vivimos, trabajamos, amamos o jugamos".
Los principales objetivos del proyecto son: divulgar los valores y la capacidad transformadora de la arquitectura, el urbanismo y el paisajismo; promover el patrimonio arquitectónico, tanto histórico como contemporáneo; y proyectar la arquitectura catalana internacionalmente. Y todo ello desde un modelo participativo.
Un proyecto coral
"La capitalidad no parte de cero", recuerda Ninoska Juan. Barcelona dispone ya de una red de agentes, entidades e instituciones con una larga trayectoria en la divulgación arquitectónica. A partir de esta base, el proyecto abrió sucesivas convocatorias que han permitido sumar propuestas, espacios y voluntariado. El resultado supera las expectativas: más de 170 entidades implicadas, más de 270 proyectos presentados y un despliegue que se traduce en unas 1.500 actividades.
Uno de los rasgos diferenciales del proyecto es su carácter coral. A diferencia de otras grandes citas internacionales, la programación no se ha construido a partir de unos ejes temáticos cerrados. "Pedimos a la gente, a las entidades, a las escuelas y a las universidades que propusieran de qué teníamos que hablar en el 2026", explica la coordinadora.
