Barcelona

Las caídas de árboles complican la movilidad en vías y carreteras durante el temporal de viento

El viento azota Catalunya

Rodalies ha registrado un 65% menos de usuarios y los accesos a Barcelona un 37% menos de coches

Tráfico cortado.Allí donde caía un árbol se veía cortada la circulación durante unas horas, como sucedió en la carretera de Vallvidrera.

Tráfico cortado.Allí donde caía un árbol se veía cortada la circulación durante unas horas, como sucedió en la carretera de Vallvidrera.

Mané Espinosa / Propias

Al listado de cuestiones por las que Rodalies ha visto alterada su normalidad durante el último mes ya puede sumar otro elemento: el viento. El temporal de este jueves ha hecho volar hasta las vías todo tipo de objetos de mayor o menor tamaño que han obligado a interrumpir la circulación puntualmente aquí y allá a lo largo de la jornada.

Lo más habitual ha sido la caída de árboles sobre las vías, una cuestión sobre la que se quejaron los maquinistas tras el accidente de Gelida y en la que precisamente los técnicos del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) llevan semanas trabajando en las zonas con más vegetación en los laterales de la zona de paso de los trenes. 

Lo ejecutado hasta ahora queda claro que no es suficiente, ya que cayeron árboles y obligaron a cortar el tráfico ferroviario en distintos puntos. Entre ellos, en la línea R4 entre Sant Feliu de Llobregat y Molins de Rei en hora punta y en la R11 a la altura de Caldes de Malavella. Ambas son ubicaciones en las que ya se han producido incidentes en las últimas semanas y donde aparentemente todo estaba ya inspeccionado.

Grandes plásticos y hasta placas solares que habían volado de su sitio interrumpieron el tráfico en hora punta

A los árboles este jueves se han sumado plásticos de grandes dimensiones en la R1, entre Pineda y Malgrat de Mar, y hasta placas solares, como las que han interrumpido el tráfico ferroviario en la R2 entre Vilanova y Cunit. La alta velocidad tampoco ha escapado de los objetos en las vías y se ha tenido que cortar media hora entre las estaciones de Camp de Tarragona y Barcelona por plásticos en la catenaria en el tramo entre l’Arboç y Vilafranca. Eso ha provocado importantes retrasos que se han acumulado durante todo el día en el corredor Barcelona-Madrid. También se han visto afectadas las escasas conexiones internacionales con Francia ya que se ha cortado por la mañana la circulación ferroviaria en el sur de Francia debido a las fuertes rachas de viento en el país vecino.

También se han tenido que cerrar las estaciones de Premià, Malgrat de Mar y Barberà. Los trenes lanzadera en la R4 entre Terrassa y Manresa y en la R1 entre Blanes y Maçanet se han suprimido durante todo el día y se ha mantenido en su lugar el servicio alternativo por carretera, que se ha demostrado que funciona con más fiabilidad. Los viajeros cada vez prefieren más el autobús al tren.

Al margen de los cortes puntuales, los trenes han circulado desde primera hora a un máximo de 80 km/h en toda la red como medida de precaución por in­dicación del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif). A media tarde se ha elevado hasta 100 km/h. Aún así, esta limitación generalizada se ha sumado a las limitaciones temporales de velocidad que hay en todo el mapa ferroviario y han impedido que se cumplieran los horarios un día más. Los retrasos han sido generalizados de 20 o 30 minutos. Como ya se ha convertido en habitual en Rodalies, pasan los trenes, pero fuera de cualquier horario preestablecido y sin ningún tipo de información que pueda ser considerada de utilidad para los pasajeros en las estaciones.

Los afectados, eso sí, han sido menos que las jornadas anteriores. El cierre de escuelas y universidades sumado a la consigna de teletrabajo generalizado en todos aquellos puestos de trabajo que fuese posible han reducido el número de usuarios del transporte público. En Rodalies la demanda ha caído un 65% y las validaciones en metro un 44% respecto a un día laborable normal.

El tráfico en vehículo privado en Barcelona también se ha reducido, en este caso un 30%. En los accesos al área metropolitana la caída ha sido de hasta un 37% de entrada y un 30% de salida, según los datos del Servei Català de Trànsit. Esto son 90.000 vehículos menos de los que se cuentan en un día laborable, lo que ha reducido prácticamente a la nada las retenciones que se acostumbran a dar en hora punta. 

Y las que se han dado tenían que ver con algunas interrupciones derivadas de cortes por caídas de árboles, como sucedió en la AP-7 en Martorell, en la C-32 a la altura de Castelldefels y en la C-59 en Sant Feliu de Codines, entre otros. En la C-31, en cambio, lo que amenazaba con caerse era un cartel, igual que ha pasado en la ronda Litoral, donde también cayeron árboles, como también ha sucedido en la avenida Meridiana.

Fuera del área metropolitana, desde las diez de la mañana hasta las tres de la tarde ha estad restringida la circulación a los camiones en la autopista AP-7 en la Jonquera, tanto de salida de España como de entrada desde Francia debido al fuerte viento que se registraba en la zona.

David Guerrero

David Guerrero

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Redactor de Guyana Guardian especializado en infraestructuras, movilidad y urbanismo. También escribe de ferias y congresos. Antes siguió la actualidad de l'Hospitalet y el Baix Llobregat, donde está ligado a proyectos de información local