Más de 5 años esperando en vano la cesión del edificio de Correos en Barcelona
Barcelona
Junts denuncia la “incapacidad” del alcalde Jaume Collboni para hacer cumplir al Gobierno de Pedro Sánchez el compromiso anunciado por todo lo alto en octubre de 2020

Jaume Collboni, Ada Colau y José Luis Abalos, todos provistos de mascarilla, el día que anunciaron la operación que debía transformar la sede histórica de Correos en Barcelona

Han pasado ya más de 5 años desde que en octubre, apenas al inicio de la paralización de buena parte de la actividad económica provocada por la pandemia, se anunció a bombo y platillo la transformación de la sede histórica de Correos en Barcelona, al final de la Via Laietana, en un nuevo polo de actividad económica y empresarial que debería contribuir a revitalizar aquel sector del distrito de Ciutat Vella. Las instituciones implicadas se curaron en salud -a pesar de que la operación vino precedida de un período de incubación de dos largos años de negociaciones- y evitaron poner fecha a la inauguración. Lo que nadie esperaba entonces es que, después de más de un lustro, todo siguiera igual. Ha pasado tanto tiempo que incluso ha habido tiempo de sobras para ejecutar la reforma de la Via Laietana.
El grupo de Junts en el Ayuntamiento de Barcelona ha rescatado hoy esta cuestión y la ha situado de nuevo en la agenda política del Ayuntamiento, o al menos esa es su pretensión. El presidente del principal grupo de la oposición, Jordi Martí Galbis, ha denunciado la “incapacidad” del alcalde Jaume Collboni para hacer cumplir los compromisos del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y del PSOE con la ciudad de Barcelona.

“Ya tenemos la reforma de Via Laietana acabada. Una obra larga, pesada, polémica, con carencias, con errores, sin árboles, sin sombra..., pero por fin acabada. Pero la culminación de la nueva Via Laietana era sobre todo la recuperación para la ciudad de la sede central de Correos en Barcelona. 30.000 metros cuadrados repartidos en dos edificios, protegidos patrimonialmente, y que nuestra ciudad se merece que se conviertan en equipamientos municipales”, ha afirmado el presidente del grupo de Junts.
Martí ha recordado que en octubre de 2020, “a sonido de bombo y platillo”, la entonces Ada Colau y Jaume Collboni, en aquel momento como primer teniente de alcalde, junto al ministro socialista José Luis Ábalos, anunciaron un gran acuerdo para impulsar la cesión del edificio en la ciudad por crear un gran polo de actividad económica y empresarial, centrado en la innovación y la economía digital, con el objetivo de crear 1.500 nuevos lugares de trabajo. “Ya hace más de cinco años del anuncio..., y aquí solo ha pasado el tiempo. Nada más. Correos sigue tramitando cartas y paquetes, en un gran edificio infrautilizado”, denuncia Jordi Martí.
Junts señala que “lo que tenía que ser la cesión gratuita del edificio del Estado a la ciudad ahora se ha convertido en una operación de compraventa, donde comprador y vendedor no se ponen de acuerdo con el precio. Correos quiere vender por 50 millones de euros y la tasación municipal apenas supera los 8 millones”.
Martí Galbis ha ido un poco más allá y ha añadido que “el Estado español cede propiedades y edificios a municipios de todas partes, menos en Catalunya”. “Aquí los vende a precio de mercado. Siempre hay una excusa, siempre hay uno sin embargo, siempre hay un precio a pagar. Este trato discriminatorio es inaceptable y Collboni no puede seguir mirando para otro lado”, ha añadido.
Junts exige por ello al alcalde de Barcelona que “levante la voz y se atreva a pedir al gobierno del PSOE el cumplimiento de los acuerdos y la cesión del edificio para emprender la reforma y poner en marcha el proyecto”.
El acuerdo presentado en octubre del 2020 contemplaba la creación de un polo de actividad económica de 30.000 metros cuadrados repartidos entre la sede histórica de Correos y el edificio anexo.
En aquel momento estaba previsto que la Sociedad Estatal de Correos y Telégrafos, propietaria del edificio, el Consorci de la Zona Franca de Barcelona, que aportaría la inversión, y el Ayuntamiento de Barcelona, que ejecutaría la transformación urbanística, desarrollaran un complejo económico siguiendo la vía abierta por Barcelona Tech City en el Palau de Mar del Port Vell (el Pier01). El edificio del final de la Via Laietana, que requeriría una rigurosa rehabilitación dado su carácter patrimonial, continuaría acogiendo una oficina de Correos. Asimismo, se contemplaba la posibilidad de acoger algún equipamiento público.



