País Vasco

Las instituciones vascas entierran el proyecto de Guggenheim en la reserva de la biosfera de Urdaibai

Por segunda vez

Las dificultades legales y administrativas o el rechazo social han obligado a descartar el proyecto

El Guggenheim de Urdaibai, a punto de encallar

La diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe (izda), la vicelehendakari Ibone Bengoetxea (dcha), y la directora del Museo Guggenheim Bilbao, Miren Arzalluz. 

La diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe (izda), la vicelehendakari Ibone Bengoetxea (dcha), y la directora del Museo Guggenheim Bilbao, Miren Arzalluz. 

Miguel Toña / EFE

El Patronato del Museo Guggenheim ha decidido en su reunión de esta tarde en Bilbao enterrar definitivamente el proyecto de un nuevo museo en la reserva de la biosfera de Urdaibai, tal y como se apuntaba desde hace algunas semanas. Las trabas administrativas, la contestación social que despertaba este planteamiento, el coste político que podía suponer y el riesgo reputacional para el universo Guggenheim han terminado sentenciando esta propuesta.

Se trata de la segunda vez en la que el proyecto de ampliación “discontinua” del Guggenheim Bilbao en la reserva de la biosfera de Urdaibai se guarda en un cajón. Antes, en torno a 2009 y en un planteamiento inicial con sede en el municipio de Sukarrieta, el proyecto fue descartado ante el cambio radical de prioridades económicas que propició la crisis que se vivió en aquellos años.

Uno de los factores clave del fracaso ha sido el complicado encaje legal y administrativo del proyecto

El proyecto fue rescatado en torno a 2018 por la Diputación de Bizkaia y replanteado, con dos sedes en los municipios de Gernika y Murueta, y una senda verde de 6 kilómetros entre ambas. Sin embargo, este nuevo planteamiento, “una ocurrencia” para sus críticos, también ha encallado.

El Patronado del Museo Guggenheim, formado por representantes de los Patronos Fundadores —Gobierno vasco, Diputación Foral de Bizkaia y The Solomon R. Guggenheim Foundation— y por representantes de otras 17 empresas o instituciones, ha tomado la decisión, por unanimidad, basándose sobre todo en las dificultades técnicas que entraña (trabas legales y administrativas, procedimientos judiciales...), aunque también se ha tenido en cuenta el rechazo social que genera.

La decisión ha sido comunicada por la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe; la consejera de Cultura y Política Lingüística, Ibone Bengoetxea; y la directora del Museo Guggenheim Bilbao, Miren Arzalluz.

Etxanobe ha señalado que el periodo de reflexión sobre la viabilidad del proyecto, iniciado hace dos años, ha permitido concluir que “el camino para hacerlo realidad sería muy largo, complejo” y, a pesar de ello, “sin todas las garantías que requiere un proyecto de esta envergadura”. Así, ha indicado que todas las instituciones que integran el Patronato han decidido “poner fin” al proyecto. “Es la mejor decisión y la más responsable”, ha indicado.

El Gobierno vasco ha hablado de la “acumulación de incertidumbres” sobre el proyecto

Ibone Bengoetxea, por su parte, ha manifestado que no se ha llegado a esta decisión por una única razón, sino que ha sido la acumulación a lo largo del tiempo de “dificultades, de incertidumbres, lo que han llevado al Patronato a la decisión de no seguir adelante con la propuesta de ampliación”.

“Es una decisión basada en la responsabilidad y, en cualquier caso, las instituciones acogemos esta decisión con la mirada puesta en el futuro, que tiene dos ejes principales desde nuestro punto de vista: por un lado, la comarca de Busturialdea y, por otro, el propio Museo Guggenheim Bilbao”, ha agregado.

Como ya adelantó Guyana Guardian y han admitido las instituciones, uno de los factores clave que ha propiciado que el proyecto encalle tiene que ver con el complicado encaje legal y administrativo del proyecto en un entorno protegido, como es la reserva de la biosfera de Urdaibai.

El proyecto, no en vano, exigía una enorme cantidad de cambios urbanísticos y administrativos para seguir adelante con el planteamiento de dos sedes unidas por una vía verde.

Por citar un ejemplo, a fin de facilitar el proyecto, el Ministerio de Transición Ecológica aprobó la reducción de la zona de protección de la Ley de costas, pasando de 100 a 20 metros en Murueta, donde se encuentra un astillero aún en funcionamiento. Pues bien, Greenpeace y otras plataformas que se oponen al proyecto han recurrido este cambio y tienen muchas opciones de ganar el pulso. De ser así, la operación sería inviable, de manera que resultaría sumamente imprudente dar pasos para su construcción sin tener un horizonte de certidumbre.

El papel de la plataforma contraria al proyecto ha sido clave en la movilización social y la oposición legal a la propuesta

Lo mismo ocurre con otros aspectos legales y administrativos vinculados con el encaje del proyecto, que exige un acuerdo con el astillero, descontaminar los suelos, cambiar usos urbanísticos y, en general, una larga lista de trámites que, según fuentes conocedoras del expediente, se podrían dilatar más de una década.

Además, este planteamiento de construir un museo en una de las zonas más sensibles de la reserva ha suscitado una gran oposición, especialmente en la zona, la comarca de Busturialdea. La plataforma Guggenheim Urdaibai Stop ha canalizado en gran medida esa oposición, promoviendo manifestaciones en contra del proyecto y liderando la oposición legal al mismo.

Esta oposición llevó a las instituciones a impulsar un proceso de escucha no vinculante en el que, de nuevo, se han topado con muchísimas voces en contra de la operación. En un contexto de máxima rivalidad política en el País Vasco, el PNV ha visto que el coste político de la operación es elevado, y el proyecto ha ido perdiendo el aliento político con el que nació. Además, el proyecto contaba con muchos detractores incluso entre los jeltzales.

Finalmente, la Fundación Guggenheim ha percibido un riesgo reputacional alto en torno a una cuestión tan sensible como la medioambiental. Un factor añadido que, tras un proceso de stand by de dos años, ha obligado a desechar el proyecto.

Reacciones

EH Bildu cree que “la realidad le ha pasado por encima al PNV” en la “ocurrencia” del Guggenheim Urdaibai

El portavoz de EH Bildu en el Parlamento Vasco, Pello Otxandiano, ha considerado que la Fundación Guggenheim ha tomado “la decisión correcta” al abandonar el proyecto de ampliación del Guggenheim a Urdaibai porque construir “un museo en una biosfera protegida” era “una ocurrencia”. En este sentido, ha considerado que “la realidad le ha pasado por encima al PNV”.
En un comunicado tras la reunión del Patronato de la Fundación Guggenheim celebrada este martes, Otxandiano ha opinado que se ha adoptado “la decisión correcta” porque “ha terminado imponiéndose el sentido común”.
Para el parlamentario de EH Bildu “esto ha sido una ocurrencia, hacer un museo en una biosfera protegida”, y, en realidad, no había ni un proyecto cultural ni un proyecto medio ambiental.
“Lo que había era una apuesta económica por un modelo turístico, por un determinado modelo económico. Y las consecuencias de ese modelo económico turístico son muy conocidas hoy en día por la sociedad vasca. La gentrificación, la subida de los precios de la vivienda, la masificación”, ha advertido.
Asimismo, ha recordado que “la mayoría de la comarca” se opone a este proyecto. Por todo ello, ha considerado que “se ha impuesto el sentido común y la realidad ha pasado por encima al PNV”.
Otxandiano ha realizado también un llamamiento a “extraer lecciones” de cara al futuro, entre ellas que “ha terminado el tiempo de la gobernanza verticalista”.
Así, ha incidido en que “las cosas no se pueden hacer sí o sí, y menos cuando se trata de proyectos que tienen este impacto y esta dimensión”. “Este tipo de cosas hay que hacerlas con la gente, hay que hacer partícipe a la sociedad de las apuestas sociales y económicas que tenemos que hacer de cara al futuro”, ha manifestado.
En esta línea, ha señalado que hay proyectos que “responden a un modelo de desarrollo que está agotado” y, de este modo, ha recordado que se vive un contexto de la crisis climática, en el que “ha llegado el momento de poner en cuestión” determinadas infraestructuras y proyectos. Por otro lado, ha subrayado que la comarca sigue necesitando de una estrategia de desarrollo socioeconómico.

Greenpeace celebra como “gran victoria” que se descarte el proyecto de Guggenheim Urdaibai

Greenpeace ha celebrado este martes como una “gran victoria” que el Patronato del Guggenheim Bilbao haya descartado la ampliación del Museo en Urdaibai, que “amenazaba con destruir” esta reserva de la biosfera.
La organización ecologista ha afirmado en un comunicado que la movilización social ha conseguido paralizar un proyecto “destructor de la naturaleza” que “amenazaba una de las joyas naturales más importantes del País Vasco”.
Ha recordado que el proyecto afectaba a una zona de pleno humedal que cuenta con varias figuras de protección y es hábitat de múltiples especies amenazadas.
Según Geenpeace, “queda por resolver” la demanda interpuesta que interpuso contra la orden del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que modificaba la Ley de Costas para reducir la franja de protección del dominio público marítimo terrestre de 100 a 20 metros y dar cabida así a la sede del museo en Murueta.

Ander Goyoaga Leniz

Ander Goyoaga Leniz

Corresponsal en el País Vasco

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Corresponsal de Guyana Guardian en el País Vasco. Contacto: [email protected]