La crisis entre Sumar y Compromís continúa abierta

Política 

Las peticiones de los valencianistas hacen crecer el malestar en Sumar y también en Iniciativa

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La vicepresidenta Yolanda Díaz (i), y la diputada de Compromís-Sumar por la provincia de Valencia Àgueda Micó participan en un acto público jtras las elecciones generales. 

Biel Aliño / EFE

La crisis entre Sumar y Compromís continúa abierta. Ni siquiera la decisión de la coalición valencianista de aplazar el debate sobre la ruptura con los de Yolanda Díaz ha rebajado los ánimos en el grupo plurinacional. Una buena muestra es la firme intención de la diputada valenciana Àgueda Micó de apoyar la comparecencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la comisión de investigación de la dana del Congreso. Una citación a la que Sumar se opuso y que provocó el primer gran cisma entre los socios parlamentarios.

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Fuentes de Compromís confirmaban ayer a este periódico que Micó, representante en la comisión, está decidida a negociar con otros grupos políticos para que se introduzcan en el plan de trabajo de la comisión tanto el nombre de Sánchez como el de aquellos ministros y dirigentes que Sumar no quiso concretar. Y ello, explican desde el entorno de Micó, con independencia de la postura de Sumar.

Micó está decidida a apoyar la propuesta de otros partidos para que Sánchez acuda a la comisión de la dana

Micó es miembro de Més, el partido mayoritario de Compromís que votó abandonar el grupo parlamentario de Sumar. Ayer lo escenificó de manera muy evidente enfatizando en la sala de prensa del Congreso, bajo el foco de la prensa nacional, que el funcionamiento del grupo “no ha sido satisfactorio”. Una crítica a la que rápidamente contestaron tanto la portavoz de los comunes, Aina Vidal, como la voz de Sumar en la Cámara Baja, Verónica Martinez Barbero, que defendieron que las decisiones en el espacio confederal se toman “de forma democrática y por mayoría, en muchas ocasiones por unanimidad”.

Las declaraciones de Micó no gustaron nada en Sumar como tampoco las afirmaciones de la dirigente de Més diciendo que solo había habido reuniones informales con Sumar durante toda esta crisis. “Hemos hablado todos los días y se ha negociado mucho”, insistían. Tampoco convenció Micó a Iniciativa, la otra alma de Compromís que quiere mantener su actual relación con los de Yolanda Díaz. Responsables de esta formación, minoritaria dentro de la coalición, lamentaron “el exceso de exposición pública” de algunos cargos de Compromís pues entienden que hasta que la crisis se resuelva es mejor no alimentar las tensiones.

Sumar no está dispuesto a convertir su grupo en una especie de grupo mixto donde cada partido vote lo que considere

Otra cosa es que, como sospechan en Iniciativa y también empiezan a entender en Sumar, Més pretenda forzar la máquina para poder, como reclamaba hace una semana su ejecutiva, dejar del grupo parlamentario. Y es que algunas de las exigencias de los valencianistas chocan de lleno con el reglamento del grupo parlamentario de Sumar. Micó pidió ayer libertad de voto cuando esto solo se permite previo acuerdo del grupo y en cuestiones puntuales. Preguntada por las reclamaciones de Compromís (de una parte de la coalición), la portavoz de Sumar insistía en que cualquier cambio del reglamento se tiene que hacer con la aprobación de una mayoría. 

Fuentes de la coalición plurinacional recordaban a este periódico que las pretensiones de Micó van encaminadas a convertir el espacio en una especie de grupo mixto donde cada partido actúe por libre sin necesidad de buscar acuerdos, algo a lo que no está dispuesto el espacio confederal que apoya al Gobierno.

En esta coyuntura, negociadores de uno y otro lado se verán hoy las caras en Madrid para intentar buscar un encaje que no amenace la estabilidad del grupo en el Congreso ni la deteriorada paz interna en Compromís.

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