Hay inviernos que no se miden en centímetros de nieve ni en kilómetros de pistas abiertas. En Sierra Nevada, uno de esos inviernos se libra lejos de los focos, cuando la montaña deja de ser blanca y se vuelve dura y hostil. Un nuevo documental pone el foco en esa batalla silenciosa: la lucha constante contra el hielo que amenaza, año tras año, el funcionamiento de la estación.
El documental pone el foco en una batalla poco visible: la que libran técnicos e ingenieros cuando la lluvia gélida convierte la montaña en un bloque de hielo
La pieza audiovisual se adentra en una realidad poco conocida incluso para muchos esquiadores habituales. En una estación marcada por la altitud y la influencia del Mediterráneo, los episodios de lluvia gélida convierten cables, pilonas y estructuras en bloques de hielo. No es una anomalía puntual, sino un fenómeno recurrente que obliga a desplegar conocimiento técnico, capacidad de reacción y resistencia humana.
El desbloqueo a golpe de martillo sigue siendo la mejor herramienta.
El documental recorre décadas de experiencia acumulada, desde los episodios más críticos vividos a finales de los años ochenta —cuando el peso del hielo llegó a deformar instalaciones completas— hasta los sistemas actuales de prevención y respuesta. Un camino en el que Sierra Nevada ha trabajado junto a ingenieros, fabricantes de remontes y centros de investigación como la Universidad de Granada.
Más allá de los dispositivos, el valor del documental está en las personas. Ingenieros y técnicos explican cómo se convive con un riesgo permanente y cómo se toman decisiones cuando la seguridad y la continuidad del servicio están en juego. Una mirada que invita a entender Sierra Nevada desde dentro, recordando que detrás de cada jornada de esquí existe un trabajo invisible que comienza mucho antes de que se abran los remontes.
