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Julian Roduit se trasladó desde Suiza hasta Barcelona por motivos sentimentales y afirma que, frente a quienes abandonan España por empleo, el bienestar es una noción muy relativa.

Experiencias

“Ahora mismo tengo claro que el dinero no lo es todo, soy igual de feliz en Suiza que en España”, señala Julian Roduit, tras haber permanecido más de cuatro años en Catalunya.

Julian Roduit, 30 años.

Julian Roduit, 30 años.

El contexto financiero representa una de las razones principales por las cuales bastantes españoles optan por emigrar, con el fin de obtener nuevas vivencias y dominar otra lengua, además de elevar su nivel de bienestar y evolucionar en sus carreras. Por su parte, Julian Roduit, un ciudadano de Suiza de 30 años, eligió el camino opuesto y se estableció en Barcelona hace cuatro años y medio por motivos sentimentales, renunciando a sus perspectivas laborales en Suiza para comenzar una nueva etapa en España.

Aquello que comenzó como una resolución transitoria acabó siendo permanente, estableciendo actualmente su residencia en Esplugues de Llobregat, mientras conseguía afianzarse en su labor profesional de arquitecto. “Terminando la carrera, en Suiza ya tenía casi empleo seguro, pero decidí apostar por un futuro en Barcelona porque mi pareja es catalana” relata a Guyana Guardian.

Julian y su pareja.
Julian y su pareja.Cedida

¿Cómo era tu vida en Suiza?

Me crié en una localidad reducida de la zona francoparlante de Suiza, próxima a los montes. Por motivos académicos, abandoné mi hogar siendo joven, trasladándome inicialmente a Friburgo, después a Lucerna y por último a Zúrich, donde concluí mi maestría. Por consiguiente, ya me había habituado a residir fuera de mi entorno original, apartado de mis parientes y amistades. 

¿Qué te motivó a dejar Suiza?

Mi compañera es de Cataluña y por cinco años mantuvimos un vínculo de lejos mientras yo finalizaba mi carrera. Después evaluamos el camino a seguir; consideramos la posibilidad de que ella se trasladara a Suiza o que yo me estableciera en España. Debido a que ella ya contaba con empleo en Barcelona y yo recién obtenía mi título, acordamos que lo más conveniente era optar por Barcelona, por lo menos durante un tiempo. 

Un ciudadano suizo experimenta mayor frío en una vivienda española que en Suiza.

Julian Roduit

Arquitecto

¿Qué le dijiste a tu entorno cuando anunciaste que te ibas a España?

Mis allegados lo percibieron como una vivencia enriquecedora que me aportaría crecimiento individual, aunque siempre bajo la premisa de su brevedad. La mayoría suponía que mi estancia duraría de uno a tres años, a lo sumo. Al comunicarles posteriormente nuestra intención de permanecer allí de forma indefinida, les resultó más complejo de procesar, puesto que lo habitual es realizar el trayecto inverso: las personas suelen partir de España hacia Suiza buscando empleo y solvencia, mientras que mi decisión era exactamente la contraria. 

¿Crees que el dinero pesa menos que la calidad de vida?

En este momento comprendo perfectamente que la riqueza no es lo primordial. Mi felicidad sería la misma residiendo en Suiza que en España. El bienestar personal está vinculado principalmente a mis convivientes, mi vínculo sentimental, el ambiente y mi ocupación profesional. Reconozco que mis ingresos en Suiza serían superiores; de hecho, mis amistades perciben salarios más elevados y, a pesar de ello, no gozan forzosamente de mayor dicha. 

Las finanzas son de gran utilidad, aunque no lo representan todo. No obstante, cabe reconocer que al contrastar ambas naciones, España resulta considerablemente más económica, si bien la remuneración es tres veces inferior. Por consiguiente, en Suiza se puede acumular algo más de capital, aunque esto está sujeto a diversas variables. 

Julian trabajando en @abr_bcn. 
Julian trabajando en @abr_bcn. Cedida

Ritmo de vida

Choques culturales

¿Qué fue lo que más te chocó culturalmente?

Rememoro que los siete días iniciales de empleo resultaron complicados debido a la jornada laboral, especialmente por el momento del almuerzo. Solía almorzar al mediodía, y en este lugar aguardar hasta las 14:30 h para alimentarme en la oficina me resultaba excesivamente tarde, puesto que en ese horario solemos tomar la merienda. Asimismo, me impactó bastante la idea de las viviendas vacacionales: en España es habitual poseer una casa adicional para acudir a la costa durante los días de descanso. 

¿Qué te parece el ritmo de vida en comparación con Suiza?

Disfruto bastante de ambos estilos de vida, a pesar de que presentan claras diferencias. En este lugar las actividades comienzan después: los comercios, las agendas y los encuentros sociales. Por el contrario, en mi localidad de origen, casi todo baja la persiana a las siete de la tarde. No obstante, el empleo a tiempo completo en Barcelona resulta similar; pasas la jornada trabajando, mantienes una rutina sosegada de lunes a viernes y aprovechas el descanso semanal para relajarte. 

Existe el mito de que los suizos sois muy puntuales. ¿Es cierto?

Si bien es habitual que en Suiza se nos reconozca por nuestra puntualidad, tengo que reconocer que frecuentemente soy yo el que se retrasa a las citas, aun encontrándome en España. Las personas suelen asombrarse y comentarme que, dada mi nacionalidad suiza, tendría que ser sumamente exacto con el tiempo. Mis amistades en Suiza tampoco destacan por su puntualidad: siempre hay quien aparece cinco minutos antes del momento pactado mientras que otro puede demorarse una hora entera. 

España resulta más económica, aunque percibes tres veces menos.

Julian Roduit

30 años

¿Hay algo que te haya sorprendido especialmente como suizo viviendo en España?

Resulta curioso que, a pesar de ser suizo y proceder de una nación gélida, haya sentido más frío en el interior de los hogares de España que en Suiza. Asimismo, cualquiera que venga a vernos se asombra por este mismo hecho. En Suiza, las construcciones cuentan con un aislamiento excelente y solemos encender la calefacción durante gran parte del calendario. Habitualmente mantenemos un ambiente bastante cálido dentro de nuestras residencias.

Un punto que igualmente me impactó es que, en Suiza, un único sueldo permite alquilar un apartamento para uno mismo o incluso adquirir una propiedad. En España la situación es muy complicada por los salarios y el nivel de vida; es bastante más asequible si se vive acompañado.

¿En qué momento sentiste que Barcelona empezaba a ser 'casa'?

Tras haber pasado algunos años residiendo en esta zona, logré adaptarme a su ritmo cotidiano. En la actualidad nos encontramos adquiriendo una vivienda en Esplugues, por lo que considero este sitio mi hogar definitivo. Asimismo, debido a que mi pareja es de aquí, el proceso de integración resultó mucho más sencillo y me siento plenamente dichoso en este momento. 

¿Cómo describirías la cultura laboral en España frente a la suiza?

La jornada laboral resulta muy parecida. En Suiza se cumplen cerca de 40 horas y media semanales, mientras que aquí se realizan unas 40. Por lo tanto, el sector de la arquitectura exige bastante tiempo en las dos naciones, aunque la distinción principal radica en el salario, el cual es inferior en España al contrastarlos. 

¿Fue difícil encontrar trabajo en Barcelona?

La búsqueda de empleo resultó más ardua de lo que había previsto. Suponía que un perfil como el mío, con titulación, posgrado y dominio de diversas lenguas (alemán, inglés, francés, italiano y castellano), facilitaría mucho las cosas. Recuerdo haber mandado numerosos currículums sin obtener ninguna contestación. Finalmente, tuve la fortuna de hallar un puesto a través de un conocido cercano. De no ser por ese vínculo, todo habría sido bastante más difícil. En la actualidad, continúo desempeñando mis labores en la misma compañía.

¿Crees que en Suiza habría sido más fácil encontrar empleo?

Sin duda alguna. Contaba con bastantes vínculos de la etapa universitaria y de las pasantías, por lo que hallar una colocación resultaba mucho más sencillo. Disponía de un puesto garantizado. 

Nabila Bourass El Haddaji

Nabila Bourass El Haddaji

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Graduada en Periodismo y Humanidades por la Universidad Pompeu Fabra, cuenta con trayectoria en SEO y manejo de redes sociales como community manager. En la actualidad, se desempeña como redactora de audiencias en Guyana Guardian.