Ana Molina, dermatóloga: “Deja de secarte la cara con la toalla del cuerpo, acumula bacterias y puede favorecer brotes de acné; tienes que usar una facial y cambiarla cada pocos días”
Belleza
La doctora asegura que hay tres acciones que muchas personas hacen mal cuando se lavan la cara y que afectan al estado de la piel

La dermatóloga Ana Molina durante su participación en el pódcast 'Mi latido de más'

A estas alturas muchas personas están concienciadas de la importancia de desmaquillarse y lavar el rostro cada día. Tener la cara limpia es un paso imprescindible para que los activos que se usan en las rutinas de mañana y noche hagan su trabajo y nos ayuden a lucir una piel mucho más luminosa, hidratada y sin imperfecciones.
Pero a muchas mujeres les puedes pasar que aunque siguen religiosamente este paso de limpiar su piel, no ven resultados. No es que los productos que usen no sean efectivos, sino que puede que estén cometiendo tres errores que son más comunes de lo que pueden parecer y que pueden estropear la piel.
La dermatóloga Ana Molina ha compartido en redes cuáles son estos fallos que imposibilitan que la piel cambie, como por ejemplo, limpiar solo la parte que se ve. “Es un error muy típico. Te olvidas de la línea del cabello, detrás de las orejas y debajo de la mandíbula. En esas zonas se acumulan restos de protector solar, champú y grasa”, señala la experta, que añade que cuando no se lavan estas partes es cuando aparecen los granitos que muchas veces se relacionan con las hormonas, cuando en realidad aparecen por los residuos.
En la línea del cabello, detrás de las orejas y debajo de la mandíbula se acumulan restos de protector solar, champú y grasa”
Otro error que se comete mucho, especialmente con la llegada del frío, es usar agua caliente porque abre los poros y se cree que limpiará mejor la piel. Como indica Molina, esto es un falso mito porque los poros ni se abren ni se cierran con la temperatura, pero recuerda que el agua muy caliente lo que hace es irritar la piel y dañar la barrera lipídica, lo que llevará a una piel mucho más sensible y deshidratada. “Debes usar agua templada siempre porque limpia sin agredir”, afirma.

El último fallo está relacionado con la toalla que se usa para secar el rostro tras la doble limpieza. “Nunca la debes secar con la toalla del cuerpo, acumula bacterias, células muertas y restos de jabón. Si usas la misma para la cara puedes favorecer brotes de acné”, indica la dermatóloga, que recomienda usar una toalla facial o pañuelo de algodón y cambiarla cada pocos días. “Tu piel lo nota”, asegura.
Para la experta, modificar estos errores es esencial para lucir una piel mucho más sana e hidratada. “Recuerda: cuidar la piel no es solo qué productos usas, sino cómo los aplicas”, dice Molina en una publicación que muchas de sus seguidoras han comentado para agradecerle el vídeo y para empezar a cambiar sus hábitos.

