Cristina Eguren, dermatóloga, sobre la piel grasa: “Menos es más, no necesitas una rutina de 10 pasos”
Belleza
La doctora explica cuál es la rutina correcta para conseguir el efecto 'Glass Skin' “sin acabar como una paella”

Cristina Eguren

Una de las grandes tendencias de belleza es la Glass Skin, la piel luminosa, como de cristal, que han puesto de moda las coreanas. El objetivo de esta técnica es buscar un rostro jugoso y sin imperfecciones, un deseo que comparten muchas mujeres que ya han copiado la rutina de cuidado de las asiáticas.
“La idea es simple: una piel que refleja la luz como el cristal”, indica la dermatóloga pionera en nueva comprensión y abordaje del acné-rosácea, Cristina Eguren, en Instagram. La doctora ha hablado sobre esta tendencia y los grandes errores que se cometen cuando se intenta conseguir este efecto, especialmente en chicas que tienen la piel grasa.
En estos casos es posible lograr una piel luminosa y jugosa sin comprometer su estabilidad y “sin acabar como una paella”. Para ello, la experta ha compartido cuál es la mejor rutina y no, no se requieren diez pasos. “Esta tendencia tiene tres ‘peros importantes’”, señala Eguren, que destaca que los cuidados son eternos y complejos.
“La piel perfecta no es real y su búsqueda genera frustración”, apunta la dermatóloga, que añade que este deseo por lucir una piel de porcelana puede “llevar inevitablemente a la obsesión” y que un exceso de hidratación con tantos productos puede desequilibrar la piel. “Hidratar sí, pero en su justa medida. Especialmente si tienes la piel grasa, el abuso de productos hidratantes te supondrá un problema y mayor desequilibrio (poros obstruidos, brotes de acné y rosácea, piel deshidratada…)”, expone.
La piel perfecta no es real y su búsqueda genera frustración”
Aquellas pieles grasas que quieran sumarse a la tendencia deben seguir una rutina “completa, pero sin excesos” que tiene cinco pasos: limpieza, exfoliación, estabilización, activación celular y fotoprotección.
La doctora Eguren apunta que la limpieza por la mañana y noche es imprescindible, especialmente antes de ir a dormir, donde la doble limpieza es muy importante. Como segundo paso, sugiere una exfoliación física o mecánica mínimo 2-3 veces por semana. “Incluso a diario en pieles más grasas y gruesas. Ayuda a eliminar células muertas, desobstruir poros y mejorar la textura y la luminosidad”, comunica.
En cuanto a la estabilización, que busca estabilizar y reforzar la función barrera, requiere activos como la niacinamida, antioxidantes y probióticos. El cuarto paso, la activación celular, solo se debe realizar por la noche y su misión es lograr que las células sean funcionales y mejorar la estructura y funciones cutáneas. “Activos como retinoides son las estrellas indiscutibles”, asegura.
Finalmente, la rutina de mañana debe incorporar un protector solar, especialmente cuando se está expuesta al sol. “Siempre va a merecer la pena proteger la cara para prevenir el fotodaño y no aumentar el riesgo de desarrollo de cáncer de piel”, destaca Eguren, que concluye la publicación con tres potentes mensajes: “No necesitas una rutina de 10 pasos para lograr una piel sana y bonita”, “Tu piel pide salud, no perfección” y “Menos es más”.

