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Esther Gaya, experta en dermocosmética: “Si tienes la piel madura y grasa debes dejar de usar productos para una piel de 20 años, es un error”

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La enfermera comparte tres recomendaciones básicas para que la piel se vea “equilibrada, bonita y rejuvenecida”

La enfermera Esther Gaya está especializada en dermocosmética

La enfermera Esther Gaya está especializada en dermocosmética

Instagram @d3rmocosmetica

“La piel grasa y mixta tiende a mantener su hidratación natural durante más tiempo que la piel seca. La capa de sebo en la superficie puede resultar una molestia, pero tiene sus ventajas: actúa como barrera, reteniendo el agua y protegiendo la piel frente a agresores externos. Esto crea un entorno más acolchado y elástico, lo que significa que las líneas finas y las arrugas pueden tardar más en aparecer”. Esta frase la pronunció hace unos meses el cosmetólogo, Pedro Catalá, para referirse al cuidado de este tipo de piel.

Pero a muchas mujeres de más de 50 que llevan muchos años controlando los brillos de su rostro les ocurre que notan muchas más arrugas, flacidez, poros más visibles, una textura irregular y mucho más tirante. No es que su piel esté cambiando, es que no están realizando una buena rutina de cuidado.

Así lo asegura la enfermera experta en dermocosmética Esther Gaya, que afirma que uno de los principales errores que tienen muchas personas es pensar que con solo controlar los brillos de su piel grasa es suficiente. “Se usan rutinas y productos pensados para una piel de una chica de 20 años, que lo que hace es resecar en exceso. Y una piel grasa, contra más seca, más grasa produce porque intenta compensar”, expone.

La especialista afirma que una piel grasa “no necesita un control estricto, sino equilibrio” y comparte las tres recomendaciones básicas para que la piel madura, pero grasa, se mantenga “equilibrada, bonita y rejuvenecida”.

Una piel grasa no necesita un control estricto, sino equilibrio”

Esther Gaya

Experta en dermocosmética

El primer consejo es usar un limpiador gentil y que ayude a limpiar la piel en profundidad. Como señala Gaya, este producto puede estropear la rutina y la función barrera cuando contiene activos que pueden irritar la piel, como ácidos, lo que hará que si se abusa de ellos acaban desequilibrando la barrera cutánea.

La hidratación es otro paso fundamental y se debe apostar por las texturas ligeras. “Contra menos hidratación, más brillos, más arrugas y descolgamiento y los poros serán más visibles”, apunta.

Finalmente, recomienda optar por exfoliantes, un gran aliado para la piel grasa. Pero no usarlos en exceso ni utilizar los más potentes. “Necesitamos exfoliar de forma gentil porque la piel no es igual que a los 20 años. Tenemos que hacerlo de una a dos veces por semana, dependiendo del porcentaje”, comenta Gaya, que recuerda que si no se cuida bien la piel esta producirá más sebo y envejecerá más rápido.