Eduardo Senante, farmacéutico: “Muchas cremas hidratantes no funcionan cuando llega el frío; no podemos utilizar la misma todo el año”
Cuidado de la piel
El farmacéutico explica por qué muchas cremas dejan de ser eficaces en invierno y qué debe tener una fórmula que proteja de verdad la piel del frío extremo

Eduardo Senante, farmacéutico

Cuando el termómetro cae en picado, la piel también lo nota. Tirantez, rojeces, picor o una sequedad persistente que no mejora pese a aplicar crema a diario son señales habituales durante los meses de frío intenso.
Eduardo Senante, farmacéutico y divulgador especializado en dermocosmética, advierte de que el invierno exige un cambio real en la rutina facial y corporal. La clave, explica, no está solo en hidratar, sino en reforzar y proteger la piel frente a la pérdida de agua y el estrés ambiental propio de esta época. En esta conversación con Guyana Guardian, el experto colaborador de la marca Primaderm explica por qué muchas cremas “de todo el año” fallan en invierno, qué ingredientes marcan la diferencia cuando las temperaturas son extremas y qué señales indican que ha llegado el momento de cambiar de fórmula.
En invierno
Cremas hidratantes
Con temperaturas bajo cero, ¿por qué muchas cremas hidratantes dejan de funcionar y qué debería tener una crema “de invierno de verdad”?
Del mismo modo que cambiamos el armario con las estaciones, la piel también necesita adaptar sus cuidados. Muchas cremas formuladas para todo el año no están pensadas para condiciones climáticas extremas.
En invierno, la barrera cutánea se debilita: aumenta la pérdida de agua transepidérmica, disminuye la producción natural de ceramidas y lípidos, y la piel queda más expuesta. Existen fórmulas con gran aporte de agua pero con una fase grasa insuficiente, lo que hace que hidraten de forma puntual, pero no protejan ni retengan esa hidratación.

Una crema de invierno eficaz no solo debe hidratar, sino también reforzar la barrera cutánea, reparar, aislar y evitar la pérdida de agua, ayudando a la piel a defenderse del frío real. En este sentido, fórmulas específicas de refuerzo barrera como Biodefense Prebiotic Cream resultan especialmente interesantes en invierno, ya que aportan lípidos biomiméticos y activos prebióticos que ayudan a restaurar la función protectora natural de la piel frente a las agresiones externas.
¿Qué es lo primero que debería mirar una persona con piel seca, sensible o atópica cuando el frío es intenso?
Lo más importante es fijarse en la formulación. En invierno, estas pieles necesitan texturas más ricas y nutritivas, preferiblemente sin alcohol desnaturalizado ni perfumes.
Es clave optar por fórmulas minimalistas, con ingredientes calmantes y lípidos biomiméticos, es decir, similares a los propios de la piel. Este tipo de activos ayudan a reforzar la función barrera y a reducir la reactividad, algo fundamental en pieles secas, sensibles o atópicas durante los meses de frío intenso. Cremas barrera como Biodefense Prebiotic Cream, disponibles en distintas texturas según el tipo de piel, son un buen ejemplo de este enfoque respetuoso y reparador.
¿Es un error usar la misma crema a los 25 que a los 50 cuando el invierno es especialmente duro?
Más que de la edad, el cuidado de la piel depende de sus necesidades en cada momento. Aun así, con el paso del tiempo la piel pierde capacidad para producir lípidos, colágeno, elastina y factores naturales de hidratación.
Por ello, de forma general, una piel de 50 años expuesta a un invierno duro necesitará más nutrición, protección, reparación y capacidad regeneradora que una piel de 25. En estos casos, cambiar de crema no es un lujo, sino una necesidad real para mantener la piel sana y protegida. Incorporar fórmulas con activos antiedad específicos, como péptidos o factores de crecimiento, presentes en cremas como Xpert Expression Cream o Xpert Collageneur Cream, puede marcar la diferencia para mantener la piel confortable y protegida durante los meses más fríos.
¿Qué ingredientes son clave para proteger la piel del frío extremo y cuáles conviene evitar en pleno invierno?
En invierno, las fórmulas deberían incorporar lípidos esenciales como ceramidas, escualano, manteca de karité y aceites vegetales. También son importantes los humectantes como el ácido hialurónico, la glicerina o los beta-glucanos, que ayudan a mantener la hidratación.
Ingredientes que estimulan la producción de ceramidas y refuerzan la barrera, como la niacinamida, así como activos calmantes y desensibilizantes como el pantenol o la alantoína, resultan especialmente beneficiosos.
En cambio, conviene evitar el alcohol desnaturalizado, especialmente en altas concentraciones, los perfumes y, en general, ingredientes demasiado potentes que puedan alterar la barrera cutánea, como retinoides o alfa hidroxiácidos, durante los meses de frío más intenso.
¿Por qué el viento y las temperaturas heladas envejecen la piel más rápido de lo que pensamos?
El viento actúa como una agresión mecánica directa sobre la barrera cutánea, favoreciendo la inflamación y la alteración de la piel. Además, el frío provoca un fenómeno llamado vasoconstricción, que reduce la llegada de oxígeno y nutrientes a los tejidos.
Todo ello afecta a la capacidad natural de regeneración de la piel y favorece la sequedad, la pérdida de elasticidad, la aparición de rojeces y una mayor sensibilidad.
En este contexto, el uso de fórmulas con acción antioxidante y protectora, como las que incorporan péptidos antioxidantes en cremas antiedad como Xpert Expression Cream o Xpert Collageneur Cream, ayuda a minimizar el impacto del estrés ambiental propio del invierno, ya que no solo el sol envejece: el frío y el viento también tienen un impacto significativo.

¿Cómo cambia la rutina hidratante cuando pasamos del frío de la calle a la calefacción del interior?
Los cambios bruscos de temperatura suponen un gran estrés para la piel. Pasar del frío exterior a ambientes con calefacción, además de secos y con poca humedad, provoca una deshidratación intensa y una alteración de la barrera cutánea.
Por ello, en invierno es recomendable utilizar limpiadores más suaves, reforzar la hidratación y apostar por cremas que sellen la epidermis y eviten la pérdida de agua, como las fórmulas barrera tipo Biodefense Prebiotic Cream, especialmente en pieles sensibles o reactivas.
¿Qué señales indican que tu crema no está protegiendo tu piel del invierno y necesitas cambiarla ya?
Picor, rojeces, irritación o brotes de sensibilidad son señales claras. También lo es notar la piel tirante o acartonada poco tiempo después de aplicar la crema.
Otros signos de alerta son una piel más apagada, con aspecto cetrino o descamación visible. Todos estos indicios apuntan a que la crema no está ofreciendo la protección ni el refuerzo que la piel necesita frente al invierno.
