Ana Santamarina, experta en dermocosmética: “Un buen retinol va mucho más allá del porcentaje, puede que lo estés usando mal sin darte cuenta”
Belleza
La cosmetóloga y fundadora de Santamarina Cosmetics expone en qué debemos fijarnos para elegir bien este potente activo antiedad

La experta en dermocosmética y formulación, Ana Santamarina

El retinol es el activo antiedad por excelencia. Este derivado de la vitamina A estimula la renovación celular, impulsa la síntesis de colágeno y elastina, reduce arrugas y líneas de expresión, difumina manchas y unifica el tono, unos beneficios destacados para la piel, que puede lucir mucho más luminosa y sana.
Pero las expertas avisan que puede que el retinol no se esté usando adecuadamente, especialmente cuando hay muchas personas que no respetan el proceso de retinización, es decir, dar un tiempo prudencial a la piel para que se acostumbre a la potencia de este activo y evitar así que altere la barrera o provoque pérdida de deshidratación.

Además de respetar el proceso, la cosmetóloga Ana Santamarina avisa que si no se ven resultados a partir de los tres meses puede ser señal de que no se está siguiendo una buena rutina. “Ojo, porque puede que estés utilizando poco tu retinol y, sin darte cuenta, no estés obteniendo los máximos resultados”, avisa la fundadora de Santamarina Cosmetics, que añade: “Es verdad que cuando empezamos conviene hacerlo poco a poco, dos o tres noches a la semana, para evitar una irritación excesiva. Pero cuando la piel ya lo tolera bien, lo ideal es subir la frecuencia a cinco o seis noches semanales”.
Uno de los grandes errores del retinol es creer que cualquier porcentaje puede ofrecer un mismo resultado, algo que la profesional desmiente. “Elegir un buen retinol va mucho más allá del porcentaje”, afirma la experta en dermocosmética, que apunta que es muy importante tener en cuenta que es un activo fotosensible que se oxida fácilmente cuando entra en contacto con la luz y el oxígeno, lo que lleva a que pierda eficacia y aumente el riesgo de irritación.

Por ello, Santamarina aconseja optar por un retinol que sea microencapsulado porque “es más estable, penetra mejor en la piel y se tolera mucho mejor”. Cabe tener en cuenta que cuando se aplica un producto formulado con este ingrediente penetra en la epidermis y se transforma en ácido retinoico, que se une a unos receptores celulares específicos y modula la expresión génica, estimulando la producción de colágeno y reduciendo las metaloproteinasas, unas enzimas responsables de la degradación cutánea. “El resultado se traduce en menos arrugas, mayor firmeza, mejora de la textura y del tono, y beneficios claros frente a manchas y acné”, indica la experta, que insiste que para que funcione, “la constancia y la fotoprotección diaria son la base del éxito”.
La constancia y la fotoprotección diaria son la base del éxito””
Para elegir bien un retinol la formulación y el envase son lo más importante. La experta recomienda que esté microencapsulado y sea de liberación lenta, priorizar envases airless y evitar los goteros. “El contacto con el aire favorece la oxidación y reduce la eficacia del activo”, remarca la especialista.

Finalmente, recuerda que un buen retinol no actúa solo. “Una fórmula bien diseñada combina el retinol con otros ingredientes que potencian su efecto y cuidan la barrera cutánea”, concluye.

