Belleza

La especialista Cristina Eguren señala que

Belleza

La especialista vanguardista en el conocimiento y manejo vigentes del acné-rosácea recalca lo fundamental que resulta regular esa secreción con el propósito de conseguir una dermis sana y equilibrada.

La dermatóloga Cristina Eguren

La dermatóloga Cristina Eguren

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“La piel perfecta no es real y su búsqueda genera frustración”, indicaba hace escasas semanas la dermatóloga Cristina Eguren en una publicación de Instagram. La doctora, precursora en la renovada interpretación y gestión del acné-rosácea, recurre a las redes sociales para visibilizar la situación de cada dermis, en especial de aquellas con problemas que obstaculizan una imagen saludable y bella.

Durante esta semana, la especialista ha tratado los factores que provocan que la piel pierda su armonía y se deteriore de forma prematura. “¿Piensas que tener una piel sana y bonita es lo normal y lo más habitual? Error. La piel, como el resto del organismo, requiere cuidados y si no se realizan, su equilibrio y estado de salud se deterioran. El problema es que probablemente ignoras el inicio de los desequilibrios, la principal causa que los produce y cómo controlarla”, afirma.

Los expertos llevan tiempo subrayando la relevancia de emplear fotoprotección diariamente para resguardar la dermis y eludir el desarrollo de manchas nuevas, la flacidez, la opacidad y para evitar el cáncer de piel. Sin embargo, este no representa el motivo fundamental que perjudica diversas funciones y tejidos cutáneos, pues el mayor causante es la sobreproducción de sebo. “Es uno de los grandes enemigos de la piel facial y está detrás de muchos desequilibrios y de un peor envejecimiento cutáneo. Por eso digo que la piel grasa no envejece mejor, envejece de forma diferente”, comenta la doctora Eguren.

Según señala la experta, tal demasía origina una inflamación que se manifiesta con un enrojecimiento muy notorio o sutil. Igualmente, deteriora la superficie dérmica volviendo los poros más perceptibles, incentiva la caída en la generación de colágeno y elastina vinculada a “arruga en patrón punto-raya”, desestabiliza la barrera defensiva y la microbiota de la piel o propicia la formación de nuevas manchas e incluso la capacidad de regularlas. “Es el origen a nivel cutáneo del acné, la rosácea y la dermatitis seborreica”, agrega.

El cutis graso no madura de manera superior, sino de un modo distinto.

Con el fin de regular este excedente, el régimen de atenciones debe focalizarse en estabilizar nuevamente las tareas y tejidos de la dermis, recobrar un cutis saludable y estético, y alcanzar una maduración más óptima. ¿De qué forma se logra todo esto? De acuerdo con la doctora Eguren, a través de un aseo y un pulido adecuados para suprimir los restos celulares que se congregan en la capa externa.

Después de limpiar la piel, resulta clave añadir retinoides que favorecen la regeneración de las células, activan la formación de colágeno y elastina y perfeccionan el tacto cutáneo, logrando un matiz mucho más regular y suavizando considerablemente la visibilidad de las manchas oscuras.

Si se produce un excedente de sebo resulta primordial prescindir de artículos oleosos o densos dado que no son de utilidad y seleccionar lociones que integren ácidos como el salicílico o el glicólico o elaboradas con zinc para restaurar intensamente y supervisar los poros.

Aparte de un hábito efectivo de atención cutánea, es esencial perfeccionar la alimentación, el descanso y hacer ejercicio, además de tomar complementos como zinc, así como aplicarse limpiezas faciales o emplear un láser seboselectivo para regular la generación de grasa.

“Para mantener una piel equilibrada, sana y bonita hay que cuidarla adecuadamente. La salud de la piel conlleva un esfuerzo, hay que currárselo, pero el resultado merecerá la pena”, concluye.