Realizar ejercicios de fuerza en la menopausia es fundamental para fortalecer la musculatura, evitar lesiones en las articulaciones y reducir los sofocos y sudores nocturnos derivados del desequilibrio hormonal. Además de ser beneficioso para nuestro cuerpo, la conexión entre la actividad física y la fuerza mental es especialmente profunda durante la menopausia.
La doctora Mary Claire Haver, conocida como ‘la reina de la menopausia’ por su trayectoria y estudios en ginecología, lo tiene claro. La ginecóloga ha reivindicado la importancia del ejercicio físico en las mujeres que se encuentran en la menopausia y el impacto directo que tiene en la mente. Afirma que la fortaleza mental no elimina los desafíos, pero dota a las mujeres de herramientas para afrontarlos de frente. “Se trata de reconocer la vulnerabilidad sin dejar de estar decidido a adaptarse, crecer y prosperar”. Estos son los principales beneficios de realizar actividad física, según la doctora.
Mary Claire Haver es conocida como ‘la reina de la menopausia’ por su trayectoria y estudios en ginecología
Mejora la neuroplasticidad. La neuroplasticidad es un mecanismo de construcción dentro de nuestro sistema nervioso que nos permite aprender y crecer continuamente durante toda nuestra vida. En otras palabras, es la función adaptativa del cerebro, su capacidad para adaptarse, reorganizarse y formar nuevas conexiones neuronales a lo largo de los años. Esta adaptabilidad es esencial para el aprendizaje, la memoria y la recuperación de desafíos como el estrés o las lesiones. La actividad física, especialmente el entrenamiento de fuerza, promueve la salud del cerebro y mejora la neuroplasticidad, ya que el ejercicio aumenta la liberación del factor neurotrópico derivado del cerebro (DBNF), esencial para el aprendizaje y la memoria.
El entrenamiento de fuerza, promueve la salud del cerebro y mejora la neuroplasticidad
Mejor claridad menta. El ejercicio aumenta el flujo sanguíneo al cerebro, lo que ayuda a mejorar la concentración y la claridad. Los entrenamientos de cuerpo y mente, como el yoga, el pilates o el Tai Chi, complementan el entrenamiento de fuerza para lograr agudeza mental. Mantenerse activo genera un efecto dominó, que aumenta los niveles de energía y la función cognitiva.
Desarrollar la resiliencia al estrés. Pasas de estar abrumada a empoderada. Según la doctora Claire, el entrenamiento de fuerza reduce las hormonas del estrés como el cortisol y al mismo tiempo libera endorfinas que te hacen sentir bien. Combinar el ejercicio con prácticas de atención plena puede mejorar la resiliencia emocional y reducir la ansiedad. No debemos olvidar que desarrollar la fuerza física a menudo conduce a una mayor sensación de confianza y resiliencia al enfrentar los desafíos de la vida.
Impulsar el papel del ejercicio en el sueño y un descanso más profundo. El entrenamiento de fuerza equilibra los niveles de cortisol, promoviendo un sueño más profundo. El ejercicio regular ayuda al cuerpo a realizar la transición hacia ciclos de sueño reparadores. Según la ginecóloga, hacer ejercicio durante las primeras horas del día maximiza los beneficios para el sueño.


