Patricia Ramirez, psicóloga: “La suerte no está en los rituales”
Provocar oportunidades
Aunque el azar existe, lo determinante suele ser actuar en el momento adecuado, dejando a un lado supersticiones

Patricia Ramírez aconseja ser fuertes y decir “no”.
No hace falta tener un trébol de cuatro hojas ni cruzar los dedos antes de salir de casa. Lo que muchos llaman suerte suele tener más que ver con mover ficha en el momento justo que con rituales heredados de la abuela.
Hay quien confía en amuletos, pero otros prefieren organizar bien su agenda y lanzarse a por lo que quieren. La psicóloga Patricia Ramírez considera que el azar existe, sí, pero no es lo único que influye. Y desde luego, no depende de supersticiones.
Mérito de uno mismo
Quien no juega, no gana
En uno de sus vídeos más compartidos, Ramírez desmonta la idea de que todo dependa de factores externos: “La suerte no está en los rituales ni tampoco está en las supersticiones”. Antes que esperar a que las cosas caigan del cielo, propone hacer algo mucho más efectivo: provocar oportunidades. Esto no significa que el azar no tenga su papel, pero sí reduce mucho su peso cuando se toma la iniciativa.
Ir a por esa beca, presentar un proyecto o simplemente hablar con alguien que pueda abrir una puerta cambia la partida. Como señala la psicóloga, “el que deja de hacerlo, no es que no tenga suerte, es que no se ha presentado”. No es cuestión de magia, sino de actitud y, sobre todo, de acción.
Ramírez insiste en que hay otro ingrediente que se cuela en esta receta: la autoestima. Cuanto mayor es el conocimiento personal y la confianza en las propias capacidades —también en las limitaciones—, más opciones hay de tomar decisiones acertadas y, con ello, de tener más suerte. Confiar en lo que se es y en lo que se sabe hacer ayuda a arriesgar con más seguridad.
Eso sí, nada de esto funciona sin preparación. Hay que estudiar, entrenar, organizarse y aceptar que a veces se falla. Saber gestionar el tropiezo es parte de ese proceso que muchas veces se confunde con buena fortuna. Tal como explica la psicóloga, “muchas de las personas a las que creemos que la suerte las ha acompañado, lo que de verdad les ha acompañado es una vida perseverante”.
Y si todo sale bien, hay que tener claro que no ha sido por la divina providencia. Reconocer la parte propia en los logros no es vanidad, sino un paso natural para seguir construyendo. Como dice Ramírez, “tienes que conocer en qué medida eres responsable de aquello que consigues”. Puede que el azar esté ahí, pero no manda.
