Mario Alonso Puig, neurocirujano: “Educar es alinear mente y corazón, cultivar el conocimiento para decidir con sabiduría”
Nutrir la cabeza
El doctor recomendaba enriquecer nuestro conocimiento para propiciar una mejoría del cerebro
Mario Alonso Puig, neurocirujano: “Cuando soltamos juicios y etiquetas, descubrimos que lo que nos une es más profundo que lo que nos separa”

Mario Alonso Puig
Nuestro bienestar es clave para poder afrontar el día a día con relativa normalidad. En una sociedad cada vez más revolucionada en múltiples ámbitos, tanto el cuerpo como la mente deben estar preparados ante los distintos rompecabezas de la jornada. Sin embargo, la mente es un elemento que se tiene poco en cuenta. Tan pronto como nos despistamos, podemos encontrarnos sintiendo dolor, agotamiento, pulsaciones, ansiedad, nervios y muchas más afectaciones.
Sobre esta cuestión, una de las figuras más conocidas por sus declaraciones es Mario Alonso Puig, doctor y fellow en cirugía por la Harvard University Medical School. El madrileño comparte sus conocimientos en entrevistas, conferencias y redes sociales, donde cuenta con millones de seguidores. Una de sus últimas reflexiones se centra en la educación, y cómo la capacidad del cerebro para aprender puede extenderse a otros elementos del cuerpo, en sincronía.
“Yo diría que la educación es lo que permite armonizar la cabeza y el corazón. Es decir, la cabeza necesita fundamentalmente dos cosas: necesita conocimiento, la educación tiene que dar un conocimiento útil y válido; y la cabeza necesita criterio, capacidad de cribar. Por aquí sí, por aquí no. Si la cabeza no hace eso, cometemos errores, malas decisiones. Pero, por otro lado, está en el corazón. Y cuando hablo del corazón hablo de quererse y hablo de querer a los demás”, expresaba.
“Hablo de apoyarse y hablo de apoyar a los demás. Hablo de no ser indiferente a mis necesidades y hablo de tampoco ser indiferente a las necesidades de los demás. Entonces -fíjate qué bonito-, la educación, un espacio donde se aporta conocimiento, se ayuda a los alumnos a desarrollar un criterio válido, y por otro lado se les muestra que vale la pena. Hacemos eso”, insistía, adjuntando un llamamiento al mundo.
División de iguales
“Si construimos juntos criterios sólidos, conocimientos válidos, prácticos, bonitos, profundos y encima aprendemos a querernos y a querer a los demás, va a ser mucho más fácil transformar la sociedad”, sentenciaba. Alonso Puig también se centraba recientemente en las etiquetas que ponemos a cada persona, y cómo estas pueden llegar a hacer mucho más daño del que creemos.
“Eres una persona también que quiere ser feliz igual que yo, que quiere sufrir menos, que te importan tus seres queridos, que quieres hacer las cosas bien. Si te salen mal, te salen mal porque salen mal, no porque quieres hacerlas mal. ¿Cómo es posible que nos separe algo que tiene mucho menos peso que lo que nos tendría que unir? Que nos separan nuestros juicios, que nos separan nuestras creencias disfuncionales, nuestras etiquetas”, sentenciaba.

