Borja san Félix, entrenador personal: “Hay una gran diferencia calórica en 20 gramos de proteína de diferentes alimentos, por eso hay que usar este truco”
Eficacia nutricional
Multiplicar los gramos de proteína por diez y compararlo con el contenido calórico del alimento ayuda a decidir

Borja san Félix
Hay alimentos con la misma cantidad de proteínas que aportan calorías muy distintas. Esa disparidad tiene consecuencias directas en la dieta, sobre todo si el objetivo es ganar músculo o perder grasa. No basta con fijarse en el número de gramos de proteína. Importa también cuánta energía acompaña a esa cantidad. Porque 20 gramos pueden venir en forma de frutos secos o en forma de carne magra, y el impacto en el cuerpo no es el mismo.
El entrenador personal Borja San Félix ha mostrado varias opciones para ilustrar esa diferencia. Una ración de almendras que contiene 20 gramos de proteína suma también 550 calorías. En cambio, una porción de queso cottage con esa misma cantidad de proteína apenas alcanza las 145. Esa proporción se repite con otros productos de consumo habitual.
Cálculo rápido
Comparar calorías es tan importante como contar gramos de proteína
En una grabación publicada en redes sociales, San Félix desglosa algunos ejemplos: 20 gramos de proteína en proteína de suero equivalen a 95 calorías, mientras que en la carne roja el total asciende a 185. En el caso del salmón, son 180 calorías, y en la pechuga de pollo, 95.
Con todos esos datos, el entrenador plantea una fórmula sencilla que permite detectar de forma inmediata si una fuente de proteína es eficiente desde el punto de vista calórico. Según explica en el vídeo, el cálculo consiste en multiplicar los gramos de proteína por 10.
Ese resultado debe compararse con el número de calorías que contiene el alimento en cuestión. Si el valor calórico es inferior al número obtenido, se trata de una opción más adecuada para una dieta alta en proteínas sin un exceso energético. Si, en cambio, las calorías superan esa cifra, conviene moderar su consumo.
Para ilustrarlo, San Félix pone como referencia el mismo queso cottage, con sus 145 calorías frente a las 200 del cálculo. En sus palabras, “es una fuente muy alta en proteína”. Cuando el mismo razonamiento se aplica a las almendras, el resultado cambia por completo: “Ese número 200 está muy por debajo de esas 550 calorías”. Y concluye: “Si tu fuente de proteína son las almendras, seguramente engordes”.
El truco se puede aplicar con cualquier producto. Sirve para tomar decisiones más claras a la hora de diseñar una comida o seleccionar un alimento. Según el propio San Félix, “te va a sacar de todas las dudas”.
