Elsa Punset, filósofa y escritora, 61 años: “Los humanos somos criaturas de hábitos, por eso cada cambio real nace cuando hacemos sitio para uno nuevo”
HÁBITOS
La filósofa y escritora asegura que el cambio real no surge del conocimiento, sino de integrar nuevas rutinas en el día a día y hacer espacio para hábitos que impulsen nuestro crecimiento
Mario Alonso Puig, experto en crecimiento personal: “Cuando sientas ira, no reacciones desde ella. La ira nubla la mente y empuja a hacer cosas de las que luego nos arrepentimos”

Elsa Punset, filósofa y escritora, 61 años: “Los humanos somos criaturas de hábitos, por eso cada cambio real nace cuando hacemos sitio para uno nuevo”

Saber algo no siempre implica cambiarlo. Millones de personas consumen consejos de desarrollo personal, libros y podcasts, pero la mayoría vuelve a sus rutinas sin modificar realmente su día a día. Según Elsa Punset, filósofa y escritora de 61 años, el motivo es simple: los humanos somos criaturas de hábitos, y la transformación requiere más que entender un concepto, ya que exige acción concreta.
En un clip publicado en la cuenta de TikTok @mentalidadseiko, que ya supera los 800.000 seguidores, Punset comparte un fragmento de su intervención en el podcast 'Vidas Contadas'. Allí explica que muchas personas escuchan ideas valiosas, pero estas “entran por un oído y salen por el otro”, porque aún no han sido integradas en la práctica cotidiana.
Entender no es suficiente
Hacer lugar para lo nuevo
“Un hábito se desarrolla desde la infancia y se instala en nuestro inconsciente. Discutir, disfrutar, reaccionar: todo forma parte de esos patrones automáticos que nos gobiernan”, señala Punset. Detectarlos es el primer paso, pero no el único. El cambio real aparece cuando dejamos espacio para incorporar nuevas rutinas que reemplacen las antiguas.
La filósofa subraya que no se puede sumar sin restar. Eliminar lo que ya no nos sirve permite que los hábitos positivos entren en nuestra vida. “Solo así se puede avanzar hacia la transformación personal”, asegura. Este proceso requiere disciplina, ya que la motivación por sí sola rara vez es suficiente para sostener un cambio duradero.

Punset también recuerda la máxima de Gandhi: ser el cambio que uno desea ver en el mundo. En términos prácticos, esto implica actuar antes de esperar resultados externos y construir una estructura diaria que sostenga la integración de nuevos hábitos.
La filósofa propone un enfoque gradual y consciente. Primero detectar los patrones automáticos, luego cuestionarlos, y finalmente reemplazarlos por acciones alineadas con los objetivos personales. Esta metodología, además de evitar la repetición de conductas nocivas, también promueve un crecimiento sostenido.
En conclusión, Elsa Punset deja claro que conocer la teoría no basta. La verdadera evolución depende de cuestionar lo automático, hacer espacio para lo nuevo y comprometerse con la disciplina diaria. Solo así se puede dejar de repetir patrones y empezar a construir una vida coherente con los propios objetivos.

