Bienestar

La neuropsicóloga Ana Molina sostiene que instruir a las personas retiradas en plataformas digitales disminuye su desánimo y la sensación de incapacidad.

Jubilación y redes sociales

Dialogamos con Ana Molina sobre el rol de las herramientas virtuales en la etapa de retiro y su impacto en la salud mental y emocional.

Ana Molina, neuropsicóloga

Ana Molina, neuropsicóloga

Cedida

El retiro laboral representa un momento largamente anhelado por numerosos individuos, si bien no siempre se experimenta con la alegría que se suele proyectar. Para ciertos sujetos, aquello que tendría que ser una época de relax y placer se transforma en una fase de desaparición de hábitos, aislamiento involuntario y hasta puede perjudicar el bienestar psicológico. Bajo estas circunstancias, los avances tecnológicos, y específicamente las plataformas sociales, pueden desempeñar una función fundamental. 

En Guyana Guardian conversamos con Ana Molina (@psi.comparte), experta en neuropsicología, acerca de la influencia de estas tecnologías digitales en el ámbito afectivo y social de las personas retiradas. Más allá de considerarse positivas o negativas, su efecto está condicionado por el uso que se les dé y la situación particular de cada sujeto. Molina detalla la manera de aprovecharlas para conservar vínculos, ejercitar el cerebro y promover la salud emocional durante este periodo vital.

La importancia de las redes sociales en la vida diaria de las personas jubiladas.

A lo largo de los tiempos recientes, se ha discutido frecuentemente si las redes sociales resultan beneficiosas o perjudiciales para la comunidad. La contestación es sencilla y, pese a parecer evidente, es útil tenerla presente: todo está supeditado a su utilización. Tratándose de los individuos retirados, la influencia que ejercen dichos entornos digitales en su cotidianidad suele oscilar según diversos factores. 

Para comenzar, atendiendo al plano psicológico, pueden actuar como una herramienta de gran utilidad con el fin de estrechar y consolidar lazos emocionales. De esta forma, se promueve la inclusión y el involucramiento en colectivos de afinidad (tales como asociaciones, grupos de lectura, clubes de deporte o propuestas de viajes), sobre todo ante la presencia de dificultades de desplazamiento o impedimentos territoriales.

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JubiladosGetty Images

“Por ejemplo, en muchos entornos rurales, donde la oferta cultural, deportiva o recreativa adaptada a estas edades es escasa, las redes sociales pueden actuar como un puente hacia nuevas oportunidades de interacción”, señala Molina. 

No obstante, la especialista señala que las plataformas digitales asimismo pueden provocar el efecto opuesto durante este periodo vital: “Cuando el uso de estas aplicaciones es pasivo (es decir, centrado en la observación, pero sin generar interacciones sociales significativas), puede aumentar el riesgo de comparaciones negativas, sentimientos de desconexión, aislamiento y soledad”.

La disparidad tecnológica, fruto de una digitalización veloz, puede ocasionar inseguridad, desánimo o incluso una subordinación hacia terceros. Por este motivo, aunque en ciertos instantes funcionen como un medio de entretenimiento, resulta primordial emplearlas como un refuerzo a las redes de sostén y a la integración en labores colectivas, pero jamás como un relevo de los encuentros cara a cara, cuya calidez humana es imposible de igualar.

Ventajas de participar en plataformas digitales durante el retiro.

La especialista señala que, contando con una guía apropiada, las plataformas digitales logran potenciar el contacto y la relación con parientes y amigos. Asimismo, permiten optimizar la percepción de uno mismo y brindar espacios para la inclusión y el involucramiento comunitario, lo cual fomenta una salud mental más sólida. 

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“En la jubilación, la incorporación al entorno digital puede ayudar a romper estereotipos y aumentar la sensación de inclusión, especialmente cuando los mayores se sienten competentes en el manejo de estas herramientas”, destaca Molina. No obstante, advierte que “la falta de una enseñanza adecuada sobre tecnología supone una desventaja para los jubilados de generaciones que no han crecido en un entorno digital”.

El contacto directo favorece un lazo sentimental superior y potencia mecanismos como la comunicación verbal, el enfoque y la retención de información.

Ana Molina

Neuropsicóloga

Los encuentros virtuales frecuentes con parientes o amigos íntimos generalmente resultan más provechosos que el consumo inactivo de plataformas sociales. “La interacción en tiempo real permite una mayor conexión emocional, estimula procesos como el lenguaje, la atención y la memoria, y refuerza el sentido de presencia, cercanía y pertenencia”, relata Molina. Cualquier labor que requiera un involucramiento constante, una formación ininterrumpida y el desarrollo de una meta individual servirá de elemento preventivo.

Sobre la importancia de la instrucción tecnológica.

Instruir y guiar a las personas de edad avanzada en el manejo de plataformas digitales suele producir beneficios significativos en su salud mental y en sus facultades intelectuales, siempre y cuando dicha enseñanza se lleve a cabo con respeto y adecuación. “Enseñar a los jubilados a usar las redes sociales ayuda a reducir la sensación de incompetencia, el miedo o la frustración”, puntualiza la especialista en neuropsicología. Asimismo, favorece su valoración personal, independencia y vínculos con la comunidad.

Desde una perspectiva neuropsicológica, esta formación representa un estímulo cognitivo significativo. Lo anterior ocurre porque requiere emplear la concentración prolongada, la memoria operativa, la organización de tareas, el solventar dificultades, la capacidad de adaptación y el entendimiento social (al memorizar claves, ejecutar instrucciones al explorar sitios de internet o decodificar comunicaciones, entre otros), capacidades que mejoran mediante la práctica gradual.

Potenciar el rendimiento cognitivo durante la jubilación: las conexiones interpersonales como un pilar fundamental.

Por otra parte, conviene señalar que los vínculos mediante plataformas digitales resultan insuficientes si no se refuerzan con el trato presencial. Preservar una vida social activa tras el retiro laboral brinda una protección significativa a las capacidades mentales. Conforme a una revisión sistemática con meta-análisis divulgada en PubMed, la integración social estructurada se relaciona con una menor incidencia de fallos cognitivos en la población de edad avanzada. 

Las investigaciones indican que mantener una interacción social constante está vinculado a una reducción en las probabilidades de sufrir desgaste cognitivo con el tiempo, así como a una optimización de capacidades tales como el habla, la concentración, el recuerdo o los procesos ejecutivos (definidas como el grupo de destrezas mentales responsables de coordinar, proyectar y estructurar nuestras ideas y comportamientos de forma eficiente).

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La especialista indica que, para entender la relevancia de este estímulo, resulta fundamental tener presente que el cerebro constituye un órgano plástico:“Tiene la capacidad de modificar su estructura y funcionamiento a lo largo de toda la vida, generando nuevas conexiones neuronales y adaptándose en respuesta al aprendizaje o a posibles lesiones”.

Es conveniente llevar a cabo tareas que ejerciten la mente, tales como leer, completar sudokus o inclusive realizar operaciones matemáticas.

Ana Molina

Neuropsicóloga

En consecuencia, la especialista menciona las pruebas sobre el efecto de hábitos diarios que, de hecho, resultan bastante simples. “Se deben realizar actividades que estimulen el cerebro, como la lectura, los sudokus o incluso hacer cálculos”. Asegurar un descanso nocturno adecuado, llevar una dieta balanceada, realizar ejercicio regularmente y mantener o fomentar relaciones personales valiosas representan elementos que igualmente conviene considerar.

Beneficios de participar en las interacciones de la comunidad

Involucrarse en dinámicas sociales, tanto de forma física como mediante plataformas virtuales, estimula y robustece diversos circuitos neuronales vinculados a las esferas afectiva, intelectual y de motivación. En la etapa del retiro laboral, tales repercusiones suelen ser sumamente provechosas.

Asimismo, el contacto humano estimula los circuitos de recompensa del cerebro, particularmente aquellos vinculados a la dopamina. Dicho proceso ayuda a fortalecer el sentido de integración, la valoración social y las vivencias placenteras, impulsando así la motivación, el bienestar emocional y la determinación individual.

Finalmente, la especialista señala que, en el plano cognitivo, estos intercambios fomentan mecanismos tales como la memoria, la atención y las funciones ejecutivas. Dentro del entorno virtual, asimismo, se incorporan exigencias particulares que ponen en marcha capacidades de atención y visuoespaciales, junto con destrezas de adquisición de conocimientos y ajuste tecnológico. Por consiguiente, las herramientas digitales pasan a ser una opción valiosa para el refuerzo cognitivo siempre que se complementen con vínculos sociales presenciales.

Judit González Pernías

Judit González Pernías

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Graduada en Periodismo por la Universidad Internacional de Catalunya, cuenta con trayectoria en SEO y actualmente se desempeña como redactora de audiencias en Guyana Guardian. En sus ratos libres elabora contenido para redes sociales enfocado en tendencias.