Bienestar

Para Isaac Díaz, la fidelidad a una ex

Heridas

Desde los desengaños de pareja hasta los conflictos cotidianos, Díaz detalla la manera en que diversos inconvenientes de hoy derivan de sucesos que se mantuvieron atrapados en el organismo y la memoria emocional.

Especializado en trauma, apego y dependencia emocional, Díaz trabaja con EMDR, una terapia que permite reprocesar experiencias dolorosas que quedaron bloqueadas en el cerebro

Centrado en traumas, vínculos y necesidad afectiva, Díaz emplea EMDR, una técnica que facilita la reprocesamiento de experiencias dolorosas que se encuentran bloqueadas en el cerebro.

Algunas personas, aunque hayan transcurrido años, aún no logran superar a su ex. Otras viven con una ansiedad persistente, temen la soledad o se hallan atrapadas en relaciones que terminan una y otra vez del mismo modo. Muchas piensan que el problema reside en el aquí y ahora, pero según el psicólogo Isaac Díaz, gran parte de esas luchas nace de heridas emocionales más antiguas.

Enfocado en trauma, apego y dependencia emocional, Díaz utiliza EMDR, una terapia que facilita el reprocesamiento de experiencias dolorosas atrapadas en el cerebro. “Los síntomas no aparecen porque sí”, explica. “Son la consecuencia de heridas que no se pudieron digerir en su momento”. En esta entrevista para Guyana Guardian, el psicólogo analiza cómo el pasado, el cuerpo y las emociones moldean lo que sentimos y experimentamos en el presente.

Rara vez extrañamos a nuestra ex pareja. Extrañamos la sensación de ser amados

Isaac Díaz

Psicólogo experto en relaciones

“No es que no puedas olvidar a tu ex, es que no has procesado todo lo que esa relación activa de tu historia”, sostiene Díaz. Esto significa que, para el experto, el quiebre lastima al despertar traumas antiguos originados en la niñez: desamparo, deshonra, falta de confianza o la percepción de insuficiencia.

Cuando se rompe una relación, explica, no solo se pierde a la persona. También se desvanecen rutinas, expectativas y proyectos en común. “Si traemos heridas de abandono o de valía, la ruptura conecta con emociones no integradas: el vacío de la soledad, la sensación de que nadie volverá a querernos como esa persona”, detalla.

“No es que no puedas olvidar a tu ex, es que no has procesado todo lo que esa relación activa de tu historia”
“No es que no puedas olvidar a tu ex, es que no has procesado todo lo que esa relación activa de tu historia”

Dichos sentimientos intentan reflejarse en el organismo, pudiendo surgir en forma de angustia, desapego, desinterés o señales corporales que en ocasiones se asocian erróneamente con la depresión. “Rara vez echamos de menos a nuestra ex pareja. Echamos de menos la sensación de ser queridos”, explica Díaz. El tratamiento psicológico ayuda a reconocer estas pérdidas variadas y entender que mucha de la incomodidad deriva de asuntos pendientes durante la niñez.

Manejar estas heridas exige aprender a contener y reconocer las emociones, otorgarles espacio y comprenderlas. “Cuando no sabemos conectar con nuestro dolor, nuestro cuerpo encuentra otras formas de expresarlo, desde ansiedad hasta somatizaciones, porque las emociones buscan ser escuchadas”, concluye.

Si no hay conciencia, reiteramos relatos que manifiestan nuestras heridas de la infancia

Isaac Díaz

Psicólogo experto en relaciones

“Más que miedo a la soledad, suele haber miedo a ponerse en contacto con lo que significa la soledad para la persona: que la dejen de querer”, manifiesta Díaz. Ese sentimiento íntimo de falta de valía o de no ser digno de cariño conduce las elecciones y los modelos de vinculación que se reiteran.

Por eso muchas personas se quedan en relaciones tóxicas o pasan de una pareja a otra sin saber estar solas. “El ser humano es especialista en huir de lo que le duele. Las parejas se convierten en un tapón emocional porque generan dopamina y amor pasajero. Pero si no hay conciencia, repetimos historias que reflejan nuestras heridas infantiles”, añade.

Reconocer este miedo es el primer paso hacia la curación. “No es un fallo del presente ni de la pareja, sino de un patrón emocional que se activa por experiencias tempranas. La terapia ayuda a identificarlo y a encontrar formas de sostenerse a sí mismo sin depender de otros”, señala.

“Las parejas se convierten en un tapón emocional porque generan dopamina y amor pasajero”
“Las parejas se convierten en un tapón emocional porque generan dopamina y amor pasajero”

Cuando nos vemos obligados a ajustarnos para subsistir, asimilamos esquemas que posteriormente se manifiestan en nuestros vínculos de la madurez.

Isaac Díaz

Psicólogo experto en relaciones

Díaz sostiene que el trauma no siempre resulta visible. “Puede ser silencioso, cotidiano: una mirada de desaprobación, comparaciones constantes, críticas veladas o la sensación de no ser visto. Todo ello puede condicionar tu vida sin que seas consciente”, explica.

Si bien gran parte de la gente piensa que únicamente las agresiones severas provocan secuelas traumáticas, la verdad, de acuerdo con el especialista, resulta diferente. “El trauma oculto tiene que ver con pérdidas de autenticidad para adaptarse a expectativas externas, carencias de afecto o invalidación emocional. Esas experiencias sutiles pero constantes dejan huella en el sistema nervioso”, explica.

Esta clase de trauma, aun en una niñez en apariencia común, suele generar falta de seguridad personal, angustia, dificultades para dormir o afecciones físicas. “El cuerpo guarda lo que la mente olvida. Si hemos tenido que adaptarnos para sobrevivir, interiorizamos patrones que luego se repiten en nuestras relaciones adultas”, señala.

Cada uno de nosotros posee un terreno sembrado de explosivos: si evitamos pisarlos, la calma persiste, aunque acabarán detonando tarde o temprano si no se inspeccionan.

Isaac Díaz

Psicólogo experto en relaciones

“El trauma queda alojado en el cuerpo, no en la cabeza”, asegura Díaz. La memoria implícita resguarda sentimientos y actos inconclusos que el cerebro no logró integrar. Por este motivo, diversas evocaciones o impresiones se manifiestan cíclicamente, a pesar de que el sujeto no las evoque de forma consciente.

“El trauma queda alojado en el cuerpo, no en la cabeza”
“El trauma queda alojado en el cuerpo, no en la cabeza”Getty Images/iStockphoto

“Todos tenemos un jardín lleno de minas: mientras no caminemos sobre ellas, todo va bien. Pero tarde o temprano estallan si no se revisan”, explica, refiriéndose a cómo los traumas infantiles se activan en relaciones adultas.

Identificar estas manifestaciones facilita el inicio de su tratamiento. En efecto, Díaz sostiene que “cuando el cuerpo empieza a procesar emociones no digeridas, dejamos de repetir historias traumáticas y aprendemos a responder de manera diferente en el presente”.

Cualquier recuerdo es susceptible de sanación. Incluso un trauma carente de memorias puede ser curado.

Isaac Díaz

Psicólogo experto en relaciones

“Resolver un trauma es terminar de aclarar lo que no se pudo: llorar, enfadarse, temblar, poner límites… cuando esas respuestas se liberan en los recuerdos, dejamos de repetir historias”, explica Díaz.

Incluso los traumas que no se recuerdan pueden abordarse. “Todos los recuerdos se pueden sanar. Incluso puede sanarse un trauma sin recuerdos, porque si hay reacciones fisiológicas en el cuerpo, ya con eso podemos trabajar el trauma”, añade. La terapia EMDR, combinada con enfoques corporales y emocionales, facilita la integración de vivencias que el cerebro y el cuerpo habían mantenido bloqueadas, liberando patrones que persistían durante años.

“Lo que te duele no es un fallo tuyo. Es normal sentirse atrapado en patrones que vienen de la infancia. Pero se puede sanar”, afirma Díaz. Y compendia el enfoque de su labor: retomar el contacto interior, trabajar las emociones reprimidas y aprender a residir en la confianza emocional.

“Cuando conseguimos eso, dejamos de depender de otros para sentirnos completos, y empezamos a vivir relaciones más sanas y auténticas”, finaliza.